La Sombra Telemax 31 de agosto del 2015
Comentario económico de Alejandro Romero 1 de julio del 2015
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martes, 5 de junio de 2012
Devaluación del peso: ¿Se acerca el “apocalipsis” económico para México?
Alejandro Romero
Los mexicanos como pocos ciudadanos del mundo tienen casi un miedo “instintivo” a las devaluaciones.
En estos días de turbulencia, donde le tipo de cambio ha rebasado los 14 pesos, ese instinto nuevamente ha salido a flote como un mecanismo de alerta ante el peligro.
Pero este temor casi natural no ha sido gratis, se ha dado luego de que por más de 20 años (desde los 70´s y hasta los 90´s) la palabra “devaluación” llegó ser sinónimo de recesión, crisis y apocalipsis económico.
No obstante, hoy esos temores casi “instintivos” sobre las devaluaciones no tienen fundamento e incluso en estos días podrían ser exagerados con finales políticos y electorales. Por lo que hay que tener cuidado y guardar la calma.
Analicemos fríamente los números del último aumento que se presentó en el tipo de cambio.
La semana anterior el dólar llegó a situarse hasta en 14.55 pesos, su mayor nivel en casi 3 años.
De inmediato los focos de alarma se encendieron, la gente empezó a ver señales de crisis y por su fuera poco, al coincidir el alza con un emparejamiento en las encuestas presidenciales entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, no faltaron quienes quisieron achacar el movimiento del peso al temor de que “El Peje” alcance al abanderado del PRI.
Todo esto es totalmente falso.
Las verdaderas razones
En realidad el tipo de cambio se movió al alza debido a que en Europa la economía española se encuentra en la “cuerda floja” y muchos analistas temen que corra la misma suerte que Grecia e incluso requiera un rescate financiero.
Además el desempleo en la zona euro se disparó a 11%, el nivel más alto desde el lanzamiento oficial del euro en los países que integran esta unión monetaria.
Lo más importante y que sí nos pegó más a nosotros en México, fue que en mayo la economía americana desaceleró el ritmo de generación de empleos a su nivel más bajo desde septiembre de 2011 y además por primera vez en lo que va del 2012 el desempleo creció en esa nación.
Esto reavivó los temores de que Estados Unidos pueda caer de nuevo en desaceleración, lo que desde luego tendría repercusiones para la economía mexicana, debido a que la mayor parte de nuestras exportaciones van dirigidas a ese país.
Esas son las verdaderas y únicas razones por las que el tipo de cambio se fue a la alza la semana pasada y de ninguna forma tuvo que ver con las encuestas para la elección presidencial como convenientemente lo quisieron manejar algunos.
Adicionalmente, déjeme decirle que aunque el tipo de cambio subió a su mayor nivel desde marzo de 2009, la realidad es que en lo que va del 2012 el peso sólo se ha devaluado un 2.1% en términos porcentuales, por debajo del 13% que sufrió en 2011 y aún más por debajo del 26.5% que se llegó a devaluar el peso en 2008 con la crisis financiera de Estados Unidos.
Si comparamos la devaluación de 2.1% que ha mostrado el peso en este 2012 con la de 1995 de 118.3%, obviamente las diferencias son abismales.
En aquellos años el dólar se disparó de 3 a 7 pesos en cuestión de semanas. En diciembre pasado el dólar estaba a 14 pesos y hoy está a 14.50. Como le digo, no hay comparación.
Entonces estimado lector, para que pudiéramos hablar de una devaluación que ponga en riesgo la estabilidad de la economía, el peso tendría que irse cuando menos hasta los 17 o 18 pesos.
Por lo tanto no se deje asustar, no estamos al borde de una crisis sexenal como si ocurría en décadas anteriores.
Adicionalmente, el Gobierno tienen finanzas estables, la deuda externa está bajo control y México cuenta con reservas internacional récord y líneas de crédito externo superiores a los 200 mil millones de dólares. Todo esto tiene “blindado” al país contra cualquier posible ataque especulativo.
Tampoco estoy diciendo que no pasa nada y que vivimos en un mundo feliz, lo que sucede es que el tipo de cambio está presionado por el entorno internacional adverso que existe en Europa y Estados Unidos, pero la situación tampoco está como para pensar en una recesión y menos en una crisis.
Por lo pronto en las próximas semanas continuará la volatilidad del tipo de cambio y si las malas noticias continúan, no descartaría que el dólar pudiera irse a los 15 pesos.
Pero en caso contrario, sobre todo si Estados Unidos muestra señales de que sigue en crecimiento y generando empleos, seguramente para finales de año podríamos volver a ver un tipo de cambio por debajo de los 14 pesos.
Así que permanezca atento, pero en calma y sobre todo vote sin miedo por quien tenga a su juicio las mejores ideas y propuestas para México.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 14 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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miércoles, 17 de agosto de 2011
Endeudamiento: ¿La estrategia económica del PRI?
Alejandro Romero
Luego de que el problema de la deuda en Estados Unidos puso al mundo al borde de una crisis, es inevitable hacernos la pregunta: ¿Cómo estamos nosotros en cuanto a deuda? ¿Podemos padecer un problema similar?
Revisando las estadísticas oficiales al respecto se puede concluir lo siguiente: En México si hay un problema de deuda latente que podría convertirse en una auténtica “bomba de tiempo”, pero no sería en las finanzas del Gobierno federal, sino en las de los gobiernos de los estados.
Además, al parecer un partido político ha echado mano de la deuda como su principal estrategia de impulso económico en los estados, y con ello pone en riesgo la estabilidad a futuro de esas mismas entidades. Nos referimos al PRI.
Déjeme darle los datos en los que baso estas conclusiones.
En el caso del Gobierno federal, nuestro “coco” siempre ha sido la deuda pública externa.
Nos costó varias crisis sexenales en los años 80’s y 90’s durante los periodos presidenciales de Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas.
En el periodo de Ernesto Zedillo, la deuda pública externa se estabilizó y finalizó su sexenio en alrededor de 90 mil millones de dólares.
Para el sexenio de Vicente Fox la deuda externa del Gobierno federal bajó a cerca de 70 mil millones de dólares, y de acuerdo a los últimos datos de la Secretaría de Hacienda federal, actualmente los préstamos del exterior a la Federación ascienden a sólo 50 mil millones de dólares.
En contraste, hoy nuestras Reservas Internacionales superan tranquilamente los 100 mil millones de dólares, por lo que es posible afirmar que por el lado de la deuda pública externa México está a salvo de nuevas crisis.
No obstante, al analizar los datos de la deuda pública de los estados el panorama es muy distinto y de continuar el sobreendeudamiento que experimentan algunas entidades, pronto éstas podrían verse involucradas en serios problemas económicos, y con ello poner en dificultades al resto del País.
Coahuila, claro ejemplo
Lo más inquietante es que gobiernos estatales emanados del PRI parecen tener en la deuda su principal estrategia para impulsar el crecimiento económico en el corto plazo, sin importar las consecuencias a largo plazo.
Tal es el caso de Coahuila, entidad que gobernó desde 2005 Humberto Moreira, hasta convertirse este mismo año en presidente nacional del Revolucionario Institucional.
Por cierto que su hermano ganó las recientes elecciones en ese estado, por lo que es previsible que continuará con la misma política económica.
Al asumir la gubernatura Moreira en 2005 la deuda pública de Coahuila ascendía a 323.2 millones de pesos, pero al mes de junio pasado la deuda de esa entidad ya se calculaba en 8 mil 451.2 millones de pesos.
En otras palabras, durante los últimos seis años la deuda de Coahuila creció un 2 mil 515%. Para entenderlo mejor, a nivel de un mortal, Moreira pidió prestado durante su administración 3.7 millones de pesos diarios en promedio, lo que también equivale a 154 mil pesos cada hora. ¡Ah verdad!
Pero Coahuila no es el único caso, en Nayarit la deuda pública ha aumentado mil 126% del 2005 a la fecha, en Veracruz se elevó un 500% durante la gubernatura de Fidel Herrera y en Zacatecas ha subido un 161%, sólo durante el primer semestre de este año con el nuevo gobierno priista.
Por eso digo que al parecer el PRI adoptó el endeudamiento sin medida como una política eje para impulsar el crecimiento económico, al igual que lo hicieron en los 70’s y 80’s Luis Echeverría y López Portillo.
¿Esa será la misma estrategia que utilizarían de llegar a la Presidencia en 2012? Ah caray, a mi como economista y analista apartidista (no estoy afiliado a ningún partido) me hace mucho ruido la verdad, con respeto para mis buenos amigos priistas.
Lo curioso es que esta estrategia históricamente se la atribuimos al PRD, pero curiosamente los últimos gobiernos perredistas se han visto muy “moderados” en comparación a los priistas en el uso de la deuda.
En Michoacán, la deuda estatal sólo ha subido un 98% durante el sexenio de Leonel Godoy, y el caso del Distrito Federal con Marcelo Ebrard, la deuda pública sólo ha aumentado un 18%. Ah verdad.
En el caso de los gobiernos panistas, estos son los que menos han recurrido al endeudamiento de las entidades que gobiernan. Tal es el caso de Guanajuato, donde la actual administración ha incrementado la deuda pública sólo un 61% del 2006 a la fecha.
En el caso de Sonora, durante el Gobierno de Eduardo Bours la deuda del Estado pasó de 5 mil 460.2 millones en 2003 a 11 mil 258.2 millones en 2009, esto gracias al endeudamiento que significó el Plan Sonora Proyecta.
En lo que va de la actual administración de Guillermo Padrés la deuda ha tenido un manejo responsable y no se ha empleado como estrategia para impulsar el crecimiento, y por ello sólo se ha incrementado en un 18% del 2009 a la fecha.
Esto significa que la deuda pública en el Estado se ha elevado a razón de un 6% anual, lo que está completamente en línea con el aumento de la inflación y los intereses que aplican las instituciones financieras.
Más que nunca, hoy el mundo y las empresas calificadoras no verán con “buenos ojos” a los Gobiernos que se endeuden desmedidamente, por lo que créame que este tema es y deberá ser crucial en el debate rumbo a las elecciones presidenciales del 2012.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 14 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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Luego de que el problema de la deuda en Estados Unidos puso al mundo al borde de una crisis, es inevitable hacernos la pregunta: ¿Cómo estamos nosotros en cuanto a deuda? ¿Podemos padecer un problema similar?
Revisando las estadísticas oficiales al respecto se puede concluir lo siguiente: En México si hay un problema de deuda latente que podría convertirse en una auténtica “bomba de tiempo”, pero no sería en las finanzas del Gobierno federal, sino en las de los gobiernos de los estados.
Además, al parecer un partido político ha echado mano de la deuda como su principal estrategia de impulso económico en los estados, y con ello pone en riesgo la estabilidad a futuro de esas mismas entidades. Nos referimos al PRI.
Déjeme darle los datos en los que baso estas conclusiones.
En el caso del Gobierno federal, nuestro “coco” siempre ha sido la deuda pública externa.
Nos costó varias crisis sexenales en los años 80’s y 90’s durante los periodos presidenciales de Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas.
En el periodo de Ernesto Zedillo, la deuda pública externa se estabilizó y finalizó su sexenio en alrededor de 90 mil millones de dólares.
Para el sexenio de Vicente Fox la deuda externa del Gobierno federal bajó a cerca de 70 mil millones de dólares, y de acuerdo a los últimos datos de la Secretaría de Hacienda federal, actualmente los préstamos del exterior a la Federación ascienden a sólo 50 mil millones de dólares.
En contraste, hoy nuestras Reservas Internacionales superan tranquilamente los 100 mil millones de dólares, por lo que es posible afirmar que por el lado de la deuda pública externa México está a salvo de nuevas crisis.
No obstante, al analizar los datos de la deuda pública de los estados el panorama es muy distinto y de continuar el sobreendeudamiento que experimentan algunas entidades, pronto éstas podrían verse involucradas en serios problemas económicos, y con ello poner en dificultades al resto del País.
Coahuila, claro ejemplo
Lo más inquietante es que gobiernos estatales emanados del PRI parecen tener en la deuda su principal estrategia para impulsar el crecimiento económico en el corto plazo, sin importar las consecuencias a largo plazo.
Tal es el caso de Coahuila, entidad que gobernó desde 2005 Humberto Moreira, hasta convertirse este mismo año en presidente nacional del Revolucionario Institucional.
Por cierto que su hermano ganó las recientes elecciones en ese estado, por lo que es previsible que continuará con la misma política económica.
Al asumir la gubernatura Moreira en 2005 la deuda pública de Coahuila ascendía a 323.2 millones de pesos, pero al mes de junio pasado la deuda de esa entidad ya se calculaba en 8 mil 451.2 millones de pesos.
En otras palabras, durante los últimos seis años la deuda de Coahuila creció un 2 mil 515%. Para entenderlo mejor, a nivel de un mortal, Moreira pidió prestado durante su administración 3.7 millones de pesos diarios en promedio, lo que también equivale a 154 mil pesos cada hora. ¡Ah verdad!
Pero Coahuila no es el único caso, en Nayarit la deuda pública ha aumentado mil 126% del 2005 a la fecha, en Veracruz se elevó un 500% durante la gubernatura de Fidel Herrera y en Zacatecas ha subido un 161%, sólo durante el primer semestre de este año con el nuevo gobierno priista.
Por eso digo que al parecer el PRI adoptó el endeudamiento sin medida como una política eje para impulsar el crecimiento económico, al igual que lo hicieron en los 70’s y 80’s Luis Echeverría y López Portillo.
¿Esa será la misma estrategia que utilizarían de llegar a la Presidencia en 2012? Ah caray, a mi como economista y analista apartidista (no estoy afiliado a ningún partido) me hace mucho ruido la verdad, con respeto para mis buenos amigos priistas.
Lo curioso es que esta estrategia históricamente se la atribuimos al PRD, pero curiosamente los últimos gobiernos perredistas se han visto muy “moderados” en comparación a los priistas en el uso de la deuda.
En Michoacán, la deuda estatal sólo ha subido un 98% durante el sexenio de Leonel Godoy, y el caso del Distrito Federal con Marcelo Ebrard, la deuda pública sólo ha aumentado un 18%. Ah verdad.
En el caso de los gobiernos panistas, estos son los que menos han recurrido al endeudamiento de las entidades que gobiernan. Tal es el caso de Guanajuato, donde la actual administración ha incrementado la deuda pública sólo un 61% del 2006 a la fecha.
En el caso de Sonora, durante el Gobierno de Eduardo Bours la deuda del Estado pasó de 5 mil 460.2 millones en 2003 a 11 mil 258.2 millones en 2009, esto gracias al endeudamiento que significó el Plan Sonora Proyecta.
En lo que va de la actual administración de Guillermo Padrés la deuda ha tenido un manejo responsable y no se ha empleado como estrategia para impulsar el crecimiento, y por ello sólo se ha incrementado en un 18% del 2009 a la fecha.
Esto significa que la deuda pública en el Estado se ha elevado a razón de un 6% anual, lo que está completamente en línea con el aumento de la inflación y los intereses que aplican las instituciones financieras.
Más que nunca, hoy el mundo y las empresas calificadoras no verán con “buenos ojos” a los Gobiernos que se endeuden desmedidamente, por lo que créame que este tema es y deberá ser crucial en el debate rumbo a las elecciones presidenciales del 2012.
Alejandro Romero.
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miércoles, 1 de diciembre de 2010
Mejora Calderón sus números de cara al cierre de sexenio
Alejandro Romero
Este 1 de diciembre el presidente Felipe Calderón cumplió cuatro años al frente del Gobierno de la República, y gracias a la importante recuperación que logró este año la economía, el mandatario mejoró notablemente sus números sexenales.
Esto sin duda es muy importante para el Presidente de cara al cierre de su sexenio y con miras a las próximas elecciones presidenciales del 2012.
Pero entremos en materia y veamos cómo anda el “porcentaje de bateo” del Presidente Calderón durante sus primeros cuatro años de Gobierno.
En materia de crecimiento económico, del 2006 hasta este 2010, la economía nacional ha crecido a un tasa promedio anual del 0.9%, si bien es una de las tasas más bajas de los últimos cinco sexenios, tampoco es la peor.
Ese “honor” se lo lleva Miguel de la Madrid, que de 1983 a 1986 vio caer la economía mexicana a una tasa promedio anual de 0.2%, lo que dio lugar a llamar a los años 80’s como la “década perdida”.
Carlos Salinas es quien ha logrado los mejores número en materia de crecimiento, pues en sus primeros cuatro años de trabajo, la economía mexicana creció en promedio un 4.3% de manera anual.
Si bien es cierto que en materia de crecimiento, Calderón no tiene mucho que presumir, para mi sorpresa y seguramente la de usted mi estimado lector, en otros indicadores, incluyendo el del empleo, la actual administración ha dado los mejores resultados de los últimos sexenios. Ah verdad, esa de seguro no se la esperaba… la verdad ni yo tampoco.
Pero los números son fríos y hablan por sí solos. Vea por qué.
Del 2006 a la fecha, Calderón ha generado un promedio de 287 mil 872 empleos al año, de acuerdo al número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En cambio, Vicente Fox sólo logró un promedio de 48 mil 779 empleos anuales, durante sus primeros cuatro años de trabajo, mientras que Ernesto Zedillo propició la creación de 276 mil empleos al año entre 1995 y 1998.
En otras palabras, al menos en los últimos tres sexenios, Calderón puede decir que sí ha sido el “Presidente del Empleo”… ¿cómo le quedó el ojo? Lamentablemente no hay cifras disponibles sobre los sexenios de Carlos Salinas y Miguel de la Madrid.
Estos números de Calderón son en buena medida, gracias a la extraordinaria recuperación que ha experimentado en este 2010 el empleo en México, y hasta noviembre ya se han creado más de 900 mil plazas, según número del IMSS.
Estabilidad macro
Otros números que puede presumir Calderón en materia económica son la baja inflación y la mínima depreciación que ha sufrido el peso en lo que va de su administración.
Si bien durante la crisis del 2009 el dólar llegó a rozar los 15 pesos, la realidad es que ahorita el tipo de cambio está por debajo de la barrera de los 13 pesos, y eso vale para decir que los primeros cuatro años de Calderón han sido los más estables para el peso mexicano, al menos en los últimos cinco sexenios.
Durante los cuatro primeros años de Miguel de la Madrid el tipo de cambio se devaluó en la horripilante cantidad de mil 19.5%. Algo que hoy es inimaginable para las nuevas generaciones de mexicanos. Es como si Calderón hubiera iniciado con un tipo de cambio de 10.90 y hoy el dólar valiera122 pesos. ¿Qué horror verdad?, pero así fueron los turbulentos años 80’s.
En materia de inflación, igualmente Calderón lleva los mejores números de los últimos 30 años.
Del 2006 a este 2010, la inflación promedio en México ha sido de 4.6%, más baja que el4.8% logrado en la época de Fox y ni hablar del 77.3% que subían en promedio los precios cada año durante la época de Miguel de la Madrid.
Sin duda, el fresco recuerdo de la crisis de 2009 y el problema de la inseguridad en el País, son dos factores que no nos permiten reconocer de momento los números logrados por la actual administración federal, pero de mantenerse la buena racha económica hasta el fin de sexenio, sin duda la opinión hacia la actual administración podría tener una mejoría notable.
Todo dependerá de que el Presidente y su equipo mejoren de manera notable el promedio de crecimiento de la economía nacional, tarea que obviamente no es nada fácil, pero tampoco es imposible y este 2010 es la prueba.
Alejandro Romero
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Esto sin duda es muy importante para el Presidente de cara al cierre de su sexenio y con miras a las próximas elecciones presidenciales del 2012.
Pero entremos en materia y veamos cómo anda el “porcentaje de bateo” del Presidente Calderón durante sus primeros cuatro años de Gobierno.
En materia de crecimiento económico, del 2006 hasta este 2010, la economía nacional ha crecido a un tasa promedio anual del 0.9%, si bien es una de las tasas más bajas de los últimos cinco sexenios, tampoco es la peor.
Ese “honor” se lo lleva Miguel de la Madrid, que de 1983 a 1986 vio caer la economía mexicana a una tasa promedio anual de 0.2%, lo que dio lugar a llamar a los años 80’s como la “década perdida”.
Carlos Salinas es quien ha logrado los mejores número en materia de crecimiento, pues en sus primeros cuatro años de trabajo, la economía mexicana creció en promedio un 4.3% de manera anual.
Si bien es cierto que en materia de crecimiento, Calderón no tiene mucho que presumir, para mi sorpresa y seguramente la de usted mi estimado lector, en otros indicadores, incluyendo el del empleo, la actual administración ha dado los mejores resultados de los últimos sexenios. Ah verdad, esa de seguro no se la esperaba… la verdad ni yo tampoco.
Pero los números son fríos y hablan por sí solos. Vea por qué.
Del 2006 a la fecha, Calderón ha generado un promedio de 287 mil 872 empleos al año, de acuerdo al número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En cambio, Vicente Fox sólo logró un promedio de 48 mil 779 empleos anuales, durante sus primeros cuatro años de trabajo, mientras que Ernesto Zedillo propició la creación de 276 mil empleos al año entre 1995 y 1998.
En otras palabras, al menos en los últimos tres sexenios, Calderón puede decir que sí ha sido el “Presidente del Empleo”… ¿cómo le quedó el ojo? Lamentablemente no hay cifras disponibles sobre los sexenios de Carlos Salinas y Miguel de la Madrid.
Estos números de Calderón son en buena medida, gracias a la extraordinaria recuperación que ha experimentado en este 2010 el empleo en México, y hasta noviembre ya se han creado más de 900 mil plazas, según número del IMSS.
Estabilidad macro
Otros números que puede presumir Calderón en materia económica son la baja inflación y la mínima depreciación que ha sufrido el peso en lo que va de su administración.
Si bien durante la crisis del 2009 el dólar llegó a rozar los 15 pesos, la realidad es que ahorita el tipo de cambio está por debajo de la barrera de los 13 pesos, y eso vale para decir que los primeros cuatro años de Calderón han sido los más estables para el peso mexicano, al menos en los últimos cinco sexenios.
Durante los cuatro primeros años de Miguel de la Madrid el tipo de cambio se devaluó en la horripilante cantidad de mil 19.5%. Algo que hoy es inimaginable para las nuevas generaciones de mexicanos. Es como si Calderón hubiera iniciado con un tipo de cambio de 10.90 y hoy el dólar valiera122 pesos. ¿Qué horror verdad?, pero así fueron los turbulentos años 80’s.
En materia de inflación, igualmente Calderón lleva los mejores números de los últimos 30 años.
Del 2006 a este 2010, la inflación promedio en México ha sido de 4.6%, más baja que el4.8% logrado en la época de Fox y ni hablar del 77.3% que subían en promedio los precios cada año durante la época de Miguel de la Madrid.
Sin duda, el fresco recuerdo de la crisis de 2009 y el problema de la inseguridad en el País, son dos factores que no nos permiten reconocer de momento los números logrados por la actual administración federal, pero de mantenerse la buena racha económica hasta el fin de sexenio, sin duda la opinión hacia la actual administración podría tener una mejoría notable.
Todo dependerá de que el Presidente y su equipo mejoren de manera notable el promedio de crecimiento de la economía nacional, tarea que obviamente no es nada fácil, pero tampoco es imposible y este 2010 es la prueba.
Alejandro Romero
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martes, 16 de noviembre de 2010
2011: ¿El año de la luz al final del túnel?
Alejandro Romero

Luego de que el 2010 trajo una recuperación mucho más acelerada de lo que esperaban los especialistas, para el 2011 las perspectivas lucen mucho más prometedoras.
Incluso en el exterior, entidades como el Fondo Monetario Internacional auguran con una inusitada confianza un buen desempeño para nuestra economía el próximo año.
Pero entremos en materia, y con los pronósticos que elaboran tanto los principales grupos financieros del País como las entidades independientes más importantes de la economía internacional, conozcamos lo que nos depara en el 2011.
Para la elaboración de estos pronósticos promedio que le comentaré a continuación, consulté los últimos pronósticos disponibles de BBVA Bancomer, Banamex, Scotiabank, Santander, la OCDE, el FMI y el Banco de México.
Menos crecimiento, pero…
En promedio, para el próximo año grupos y entidades financieras privadas prevén un crecimiento del 3.7%, cifra menor al 4.8% con que cerrará la economía mexicana este 2010.
En primera instancia, podría parecer negativo el dato, sin embargo hay que considerar dos cosas:
Primero, este 2010 venimos de una recuperación acelerada luego de la crisis del 2009. Muchos augurábamos una recuperación lenta y dolorosa, por lo tanto, después de la gran crisis de Estados Unidos, créame que es ganancia que hoy y el próximo año estemos creciendo arriba del 3%, superando al menos la tasa de crecimiento de la población.
Un segundo aspecto positivo es que recientemente entidades internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) dieron a conocer sus últimos pronósticos y prevén para este 2011 tasas de crecimiento cercanas al 4%. Es decir, por fuera de nuestro País se ve con más optimismo el futuro de nuestra economía, en comparación a los pronósticos de grupos financieros con presencia en México.
Entonces, si el optimismo continúa sobre todo a nivel internacional, eso favorecería que nuestra economía logre crecer más de lo que se espera actualmente, tal y como ya sucedió este 2010. Hay que cruzar los dedos.
… Habrá menos inflación….
Otro aspecto positivo de los pronósticos para el 2011, es que se espera una menor inflación. En otras palabras, se prevé que aumenten menos los precios.
Este 2010, la inflación en México terminará el año en alrededor de 4.5%, y para el 2011 se espera que sea de alrededor de 3.8%, según el promedio de los expertos.
Esto seguramente tendrá como consecuencia una recuperación del poder de compra de los salarios de los trabajadores, quizás no tan alto como se quisiera, pero al menos ya dejará de caer y esto propiciará que al fin la recuperación aterrice en los bolsillos de la gente.
… El peso seguirá fuerte…
En materia de tipo de cambio, los expertos prevén que el peso se mantenga fuerte frente al dólar.
Este 2010, el tipo de cambio se situó en un promedio de 12 pesos con 60 centavos, para el próximo año se prevé que ronde los 12 pesos con 53 centavos, es decir prácticamente seguirá sin cambios.
Un tipo de cambio estable es vital para la estabilidad financiera, es sinónimo de confianza en el País y ayuda a mantener sin cambios a los precios, ya que por ejemplo, gran parte de nuestros alimentos son importados.
… Tasas estables…
Producto de la estabilidad nacional e internacional, se prevé que las tasas de interés se mantengan prácticamente sin cambios en el País, lo que podría favorecer una recuperación del crédito y esto a su vez puede ayudar al crecimiento económico.
… Y con desempleo a la baja
Finalmente, otra buena noticia es que se prevé una reducción del desempleo. Este año la tasa de desocupación nacional se situó en promedio en un 5.7%. Para el 2011, se grupos privados proyectan en promedio que descienda a un 5.3%.
Tampoco es la reducción que todos desearíamos, pero considerando que llegó a su nivel más alto en décadas, que vuelva a retomar una tendencia a la baja es de suma importancia.
Así pues, estos son los pronósticos para el 2011 a la fecha. Puede que se cumplan, puede que no totalmente, pero nos dan una idea de lo que podemos esperar en términos generales y son un reflejo de que al menos por ahora, hay confianza en que 2011 será un buen año a “secas” para nuestro País.
Alejandro Romero
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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Luego de que el 2010 trajo una recuperación mucho más acelerada de lo que esperaban los especialistas, para el 2011 las perspectivas lucen mucho más prometedoras.
Incluso en el exterior, entidades como el Fondo Monetario Internacional auguran con una inusitada confianza un buen desempeño para nuestra economía el próximo año.
Pero entremos en materia, y con los pronósticos que elaboran tanto los principales grupos financieros del País como las entidades independientes más importantes de la economía internacional, conozcamos lo que nos depara en el 2011.
Para la elaboración de estos pronósticos promedio que le comentaré a continuación, consulté los últimos pronósticos disponibles de BBVA Bancomer, Banamex, Scotiabank, Santander, la OCDE, el FMI y el Banco de México.
Menos crecimiento, pero…
En promedio, para el próximo año grupos y entidades financieras privadas prevén un crecimiento del 3.7%, cifra menor al 4.8% con que cerrará la economía mexicana este 2010.
En primera instancia, podría parecer negativo el dato, sin embargo hay que considerar dos cosas:
Primero, este 2010 venimos de una recuperación acelerada luego de la crisis del 2009. Muchos augurábamos una recuperación lenta y dolorosa, por lo tanto, después de la gran crisis de Estados Unidos, créame que es ganancia que hoy y el próximo año estemos creciendo arriba del 3%, superando al menos la tasa de crecimiento de la población.
Un segundo aspecto positivo es que recientemente entidades internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) dieron a conocer sus últimos pronósticos y prevén para este 2011 tasas de crecimiento cercanas al 4%. Es decir, por fuera de nuestro País se ve con más optimismo el futuro de nuestra economía, en comparación a los pronósticos de grupos financieros con presencia en México.
Entonces, si el optimismo continúa sobre todo a nivel internacional, eso favorecería que nuestra economía logre crecer más de lo que se espera actualmente, tal y como ya sucedió este 2010. Hay que cruzar los dedos.
… Habrá menos inflación….
Otro aspecto positivo de los pronósticos para el 2011, es que se espera una menor inflación. En otras palabras, se prevé que aumenten menos los precios.
Este 2010, la inflación en México terminará el año en alrededor de 4.5%, y para el 2011 se espera que sea de alrededor de 3.8%, según el promedio de los expertos.
Esto seguramente tendrá como consecuencia una recuperación del poder de compra de los salarios de los trabajadores, quizás no tan alto como se quisiera, pero al menos ya dejará de caer y esto propiciará que al fin la recuperación aterrice en los bolsillos de la gente.
… El peso seguirá fuerte…
En materia de tipo de cambio, los expertos prevén que el peso se mantenga fuerte frente al dólar.
Este 2010, el tipo de cambio se situó en un promedio de 12 pesos con 60 centavos, para el próximo año se prevé que ronde los 12 pesos con 53 centavos, es decir prácticamente seguirá sin cambios.
Un tipo de cambio estable es vital para la estabilidad financiera, es sinónimo de confianza en el País y ayuda a mantener sin cambios a los precios, ya que por ejemplo, gran parte de nuestros alimentos son importados.
… Tasas estables…
Producto de la estabilidad nacional e internacional, se prevé que las tasas de interés se mantengan prácticamente sin cambios en el País, lo que podría favorecer una recuperación del crédito y esto a su vez puede ayudar al crecimiento económico.
… Y con desempleo a la baja
Finalmente, otra buena noticia es que se prevé una reducción del desempleo. Este año la tasa de desocupación nacional se situó en promedio en un 5.7%. Para el 2011, se grupos privados proyectan en promedio que descienda a un 5.3%.
Tampoco es la reducción que todos desearíamos, pero considerando que llegó a su nivel más alto en décadas, que vuelva a retomar una tendencia a la baja es de suma importancia.
Así pues, estos son los pronósticos para el 2011 a la fecha. Puede que se cumplan, puede que no totalmente, pero nos dan una idea de lo que podemos esperar en términos generales y son un reflejo de que al menos por ahora, hay confianza en que 2011 será un buen año a “secas” para nuestro País.
Alejandro Romero
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
Sígueme en Twitter: http://twitter.com/AlexRomeroAyala
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miércoles, 27 de octubre de 2010
Siguen sin dar color ventas de autos y la clase media en Sonora
Alejandro Romero

Un sector que en Sonora, al igual que el comercio, sigue sin ver la luz al final del túnel luego de la crisis del 2009, es el de las agencias automotrices.
De acuerdo con los últimos datos disponibles de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automores, de enero a septiembre de este año en el Estado sólo se han vendido un total de 9 mil 186 autos y vehículos ligeros, lo que es apenas un 1.6% más que durante el mismo periodo del 2009.
Lo grave es que respecto al 2008, las ventas de autos nuevos en Sonora siguen 31% abajo.
De hecho, todavía en este 2010 existen plazas con caídas de ventas en la entidad como es el caso de Nogales donde han retrocedido un 15.7% en lo que va del año, y en Obregón donde han disminuido 0.5%.
En Hermosillo, donde se generan más de 50% de las ventas del sector, el incremento es de apenas 1.5% en lo que va del 2010.
En comparación a otros estados fronterizos, Sonora se encuentra a media tabla, pues en Coahuila los distribuidores de autos han incrementado sus ventas en 16.5%, mientras que en Nuevo León lo han hecho en un 11.2%.
En los casos de Baja California, Chihuahua y Tamaulipas, las ventas continúan cayendo en este año, mientras que a nivel nacional presentan un alza de 6%.
Una vez que conocemos estos número, más que reflexionar sobre el impacto que tiene en las agencias este minusculo crecimiento de sus ventas, a mi me hace pensar en el significado que este indicador tiene como “termómetro” para medir la confianza y la prosperidad de las clases medias en Sonora.
Contar con una clase media “vigorosa” es de vital importancia para nuestra entidad, ya que esto se tradce en mejores posibilidades de negocio y crecimiento y eleva nuestro atractivo ante los inversionistas.
Las clases medias son el “motor” que mueve a la economía en pocas palabras.
Una clase media debilitada se traduce generalmente en menores niveles de crecimiento y desarrollo para una sociedad, situación que a todas luces debemos evitar.
El hecho de que las ventas de autos en Sonora hayan crecido sólo 1.6% de enero a agosto del 2010, es signo de que aún las clases medias de la entidad no se recuperan del todo de la crisis del 2009 generada por Estados Unidos.
Además refleja que aun ven con cautela el futuro y prefieren evitar la posibilidad de endeudarse con bienes duraderos, como es el caso de los autos.
Las opciones
Ante esto es vital que se adopten medidas para favorecer y fortalecer a las clases medias de la entidad.
Es crucial que en el presupuesto del próximo año se considere la eliminación de la tenencia en Sonora, aunque sea gradual.
Eliminar este gravamen, además de estimular efectivamente al mercado automotriz, favorecerá de manera directa el consumo de las familias de clases medias de la entidad, que son las que cuentan con autos.
Yo difiero de manera tajante cuando se habla de subir los precios a las gasolinas, argumentando que un costo bajo de los combustibles favorece a las familias de clase media y alta. Es un absurdo y equivale a golpear al “motor” que empuja nuestra economía, además de generar un efecto inflacionario generalizado que finalmente también pega a las clases bajas.
Además de estas medidas, también es muy importante considerar en la discusión del prresupuesto del 2011 aumentos moderados a bienes y servicios públicos como es el caso del agua y los prediales municipales.
Sin duda otra acción que este año favoreció a las clases medias y bajas fue la entrega de los uniformes escolares gratuitos. Se habla de la posibilidad de que en 2011 los estudiantes dejen de pagar un número determinado de pasajes de camión. Esto sería igualmente excelente.
Para mi gusto, otro paso más sería la creación del seguro contra el desempleo, el cual además de apoyar a quienes pierdan su trabajo en el sector formal de la economía, resultaría un mecanismo automático antirecesivo que evitaría desplomes en el consumo de las familias ante la perdida del trabajo.
Se habla de la creación a futuro de una Secretaría del Trabajo, esto podría ser una excelente oportunidad para hacer realidad este programa a favor de los desocupados.
Si con éstas y otras acciones fortalecemos a las clases medias de la entidad, el resultado será que tendremos una economía más vigosa, más independiente de las variaciones externas y uno de los primeros indicadores que nos dirá si vamos a en el camino correcto serán las ventas de autos nuevos.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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Un sector que en Sonora, al igual que el comercio, sigue sin ver la luz al final del túnel luego de la crisis del 2009, es el de las agencias automotrices.
De acuerdo con los últimos datos disponibles de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automores, de enero a septiembre de este año en el Estado sólo se han vendido un total de 9 mil 186 autos y vehículos ligeros, lo que es apenas un 1.6% más que durante el mismo periodo del 2009.
Lo grave es que respecto al 2008, las ventas de autos nuevos en Sonora siguen 31% abajo.
De hecho, todavía en este 2010 existen plazas con caídas de ventas en la entidad como es el caso de Nogales donde han retrocedido un 15.7% en lo que va del año, y en Obregón donde han disminuido 0.5%.
En Hermosillo, donde se generan más de 50% de las ventas del sector, el incremento es de apenas 1.5% en lo que va del 2010.
En comparación a otros estados fronterizos, Sonora se encuentra a media tabla, pues en Coahuila los distribuidores de autos han incrementado sus ventas en 16.5%, mientras que en Nuevo León lo han hecho en un 11.2%.
En los casos de Baja California, Chihuahua y Tamaulipas, las ventas continúan cayendo en este año, mientras que a nivel nacional presentan un alza de 6%.
Una vez que conocemos estos número, más que reflexionar sobre el impacto que tiene en las agencias este minusculo crecimiento de sus ventas, a mi me hace pensar en el significado que este indicador tiene como “termómetro” para medir la confianza y la prosperidad de las clases medias en Sonora.
Contar con una clase media “vigorosa” es de vital importancia para nuestra entidad, ya que esto se tradce en mejores posibilidades de negocio y crecimiento y eleva nuestro atractivo ante los inversionistas.
Las clases medias son el “motor” que mueve a la economía en pocas palabras.
Una clase media debilitada se traduce generalmente en menores niveles de crecimiento y desarrollo para una sociedad, situación que a todas luces debemos evitar.
El hecho de que las ventas de autos en Sonora hayan crecido sólo 1.6% de enero a agosto del 2010, es signo de que aún las clases medias de la entidad no se recuperan del todo de la crisis del 2009 generada por Estados Unidos.
Además refleja que aun ven con cautela el futuro y prefieren evitar la posibilidad de endeudarse con bienes duraderos, como es el caso de los autos.
Las opciones
Ante esto es vital que se adopten medidas para favorecer y fortalecer a las clases medias de la entidad.
Es crucial que en el presupuesto del próximo año se considere la eliminación de la tenencia en Sonora, aunque sea gradual.
Eliminar este gravamen, además de estimular efectivamente al mercado automotriz, favorecerá de manera directa el consumo de las familias de clases medias de la entidad, que son las que cuentan con autos.
Yo difiero de manera tajante cuando se habla de subir los precios a las gasolinas, argumentando que un costo bajo de los combustibles favorece a las familias de clase media y alta. Es un absurdo y equivale a golpear al “motor” que empuja nuestra economía, además de generar un efecto inflacionario generalizado que finalmente también pega a las clases bajas.
Además de estas medidas, también es muy importante considerar en la discusión del prresupuesto del 2011 aumentos moderados a bienes y servicios públicos como es el caso del agua y los prediales municipales.
Sin duda otra acción que este año favoreció a las clases medias y bajas fue la entrega de los uniformes escolares gratuitos. Se habla de la posibilidad de que en 2011 los estudiantes dejen de pagar un número determinado de pasajes de camión. Esto sería igualmente excelente.
Para mi gusto, otro paso más sería la creación del seguro contra el desempleo, el cual además de apoyar a quienes pierdan su trabajo en el sector formal de la economía, resultaría un mecanismo automático antirecesivo que evitaría desplomes en el consumo de las familias ante la perdida del trabajo.
Se habla de la creación a futuro de una Secretaría del Trabajo, esto podría ser una excelente oportunidad para hacer realidad este programa a favor de los desocupados.
Si con éstas y otras acciones fortalecemos a las clases medias de la entidad, el resultado será que tendremos una economía más vigosa, más independiente de las variaciones externas y uno de los primeros indicadores que nos dirá si vamos a en el camino correcto serán las ventas de autos nuevos.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 28 de septiembre de 2010
¿Por qué aún no se siente la recuperación económica?
Alejandro Romero

Si a usted lo atropella un camión, le rompe las piernas, las costillas y le causa traumatismo craneoencefálico (toque madera) ¿cuánto tiempo cree que tardaría en quedar como antes del accidentes físicamente hablando?
Pero sobre todo ¿en cuánto tiempo cree que tardaría en reponerse sicológicamente de ese suceso? Mucho tiempo verdad.
Pues lo mismito sucede con nuestra percepción de la recuperación económica en el Estado, tras la traumática crisis del 2009.
En mis dos colaboraciones anteriores le demostré con “datos duros” los resultados positivos que logró en materia económica la administración de Guillermo Padrés durante su primer año de gestión.
Debo reconocer que aunque tuve días de visitas récord en mi blog, también recibí algunos comentarios negativos sobre mis colaboraciones.
En términos generales esos comentarios vinieron en el sentido de desconfiar de los datos que presenté y hubo algunos reclamos de que los números expuestos no correspondían a la realidad que vivía el ciudadano en la calle.
En otras palabras para muchos aún no es perceptible la recuperación económica de la que hable, pero ¿a qué se debe esto? ¿soy un mentiroso de lo peor? ¿las dependencias federales “maquillan” las cifras diestra y siniestra? Nada de eso, déjeme explicarle a que se debe esta percepción.
Al igual que en el accidente del que les comencé hablando, las economías de México y de Sonora sufrieron en 2009 su peor descalabro de los últimos 80 años. Es decir, desde la década de los 30’s no se presentaba una crisis tan profunda como la que atravesamos apenas el año pasado.
De acuerdo con estimaciones del Grupo Financiero Banamex, en 2009 y durante el final de la administración de Eduardo Bours, la economía estatal cayó alrededor de un 8.9%. Esto es un desplome brutal, nunca visto en la historia moderna de nuestro Estado.
Además desde finales de 2008 hasta mediados de 2009, en Sonora se perdieron poco más de 30 mil empleos formales ante el IMSS, y esto provocó que el desempleo en el Estado pasara de una tasa de 4% en 2008 a niveles de 7.6% para finales de 2009 y principios de 2010, según cifras de Inegi.
Adicionalmente, una ola de alzas en alimentos básicos produjo durante 2008 y 2009 una caída brutal en el poder de compra de los salarios en Sonora y a nivel nacional.
De ese pelo la crisis que atravesamos apenas el año pasado.
Vuelta a la tortilla
En este 2010, la economía estatal por suerte está en franca recuperación y crecerá alrededor de un 6%, hasta agosto ya se han creado 26 mil empleos formales, en el último trimestre el desempleo bajó en Sonora más que en ningún otro estado fronterizo y además somos la entidad con mayor dinamismo en la apertura de nuevas empresas formales ante el IMSS.
Sin embargo, si hacemos simples sumas y restas, caeremos en cuenta que aún no recuperamos todo lo perdido durante la crisis del 2009.
El desempleo en Sonora sigue poco más de dos puntos arriba de lo que mostró en 2008, además este año creceremos casi tres puntos menos de lo que caímos en 2009, y el número de trabajadores asegurados en el Estado aun está ligeramente por debajo de los niveles anteriores a la crisis en Estados Unidos.
Es por esto que aún no sentimos que sea una realidad la recuperación, ya que el golpe fue tan brutal, tan traumático, que no hemos logrado recobrar los niveles de bienestar perdidos de 2008.
Las ventas de los negocios, los salarios de las personas, el desempleo, aún no recobran lo perdido por la crisis, de ahí que para muchos lo recuperado hasta ahora no valga. Pero sí vale, es la base para dar la vuelta a la tortilla.
Lo mismo sucedió en la crisis de 1995. Aunque 1996 fue un año de recuperación, entre la población y en la conciencia colectiva no se dio por superada la crisis hasta 1997 o 1998.
En resumen, en este primer año de Gobierno de Guillermo Padrés sí hay una recuperación real y verificable numéricamente a nivel macro, no obstante es cierto que aún no es perceptible en la mente y en el bolsillo de muchos ciudadanos.
No obstante, el hecho de que estemos en ruta de recuperación, logrando resultados por encima de otros estados fronterizos y que además se haya superado lo hecho en otros arranques de Gobierno, me parece que también es destacable en honor a la verdad.
Si se logra mantener esta ruta, no hay duda que pronto podríamos sentir la anhelada recuperación. Por nuestro bien, ojalá y así sea.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alexromeroayala@gmail.com
Sígueme en Twitter: http://twitter.com/AlexRomeroAyala
Si a usted lo atropella un camión, le rompe las piernas, las costillas y le causa traumatismo craneoencefálico (toque madera) ¿cuánto tiempo cree que tardaría en quedar como antes del accidentes físicamente hablando?
Pero sobre todo ¿en cuánto tiempo cree que tardaría en reponerse sicológicamente de ese suceso? Mucho tiempo verdad.
Pues lo mismito sucede con nuestra percepción de la recuperación económica en el Estado, tras la traumática crisis del 2009.
En mis dos colaboraciones anteriores le demostré con “datos duros” los resultados positivos que logró en materia económica la administración de Guillermo Padrés durante su primer año de gestión.
Debo reconocer que aunque tuve días de visitas récord en mi blog, también recibí algunos comentarios negativos sobre mis colaboraciones.
En términos generales esos comentarios vinieron en el sentido de desconfiar de los datos que presenté y hubo algunos reclamos de que los números expuestos no correspondían a la realidad que vivía el ciudadano en la calle.
En otras palabras para muchos aún no es perceptible la recuperación económica de la que hable, pero ¿a qué se debe esto? ¿soy un mentiroso de lo peor? ¿las dependencias federales “maquillan” las cifras diestra y siniestra? Nada de eso, déjeme explicarle a que se debe esta percepción.
Al igual que en el accidente del que les comencé hablando, las economías de México y de Sonora sufrieron en 2009 su peor descalabro de los últimos 80 años. Es decir, desde la década de los 30’s no se presentaba una crisis tan profunda como la que atravesamos apenas el año pasado.
De acuerdo con estimaciones del Grupo Financiero Banamex, en 2009 y durante el final de la administración de Eduardo Bours, la economía estatal cayó alrededor de un 8.9%. Esto es un desplome brutal, nunca visto en la historia moderna de nuestro Estado.
Además desde finales de 2008 hasta mediados de 2009, en Sonora se perdieron poco más de 30 mil empleos formales ante el IMSS, y esto provocó que el desempleo en el Estado pasara de una tasa de 4% en 2008 a niveles de 7.6% para finales de 2009 y principios de 2010, según cifras de Inegi.
Adicionalmente, una ola de alzas en alimentos básicos produjo durante 2008 y 2009 una caída brutal en el poder de compra de los salarios en Sonora y a nivel nacional.
De ese pelo la crisis que atravesamos apenas el año pasado.
Vuelta a la tortilla
En este 2010, la economía estatal por suerte está en franca recuperación y crecerá alrededor de un 6%, hasta agosto ya se han creado 26 mil empleos formales, en el último trimestre el desempleo bajó en Sonora más que en ningún otro estado fronterizo y además somos la entidad con mayor dinamismo en la apertura de nuevas empresas formales ante el IMSS.
Sin embargo, si hacemos simples sumas y restas, caeremos en cuenta que aún no recuperamos todo lo perdido durante la crisis del 2009.
El desempleo en Sonora sigue poco más de dos puntos arriba de lo que mostró en 2008, además este año creceremos casi tres puntos menos de lo que caímos en 2009, y el número de trabajadores asegurados en el Estado aun está ligeramente por debajo de los niveles anteriores a la crisis en Estados Unidos.
Es por esto que aún no sentimos que sea una realidad la recuperación, ya que el golpe fue tan brutal, tan traumático, que no hemos logrado recobrar los niveles de bienestar perdidos de 2008.
Las ventas de los negocios, los salarios de las personas, el desempleo, aún no recobran lo perdido por la crisis, de ahí que para muchos lo recuperado hasta ahora no valga. Pero sí vale, es la base para dar la vuelta a la tortilla.
Lo mismo sucedió en la crisis de 1995. Aunque 1996 fue un año de recuperación, entre la población y en la conciencia colectiva no se dio por superada la crisis hasta 1997 o 1998.
En resumen, en este primer año de Gobierno de Guillermo Padrés sí hay una recuperación real y verificable numéricamente a nivel macro, no obstante es cierto que aún no es perceptible en la mente y en el bolsillo de muchos ciudadanos.
No obstante, el hecho de que estemos en ruta de recuperación, logrando resultados por encima de otros estados fronterizos y que además se haya superado lo hecho en otros arranques de Gobierno, me parece que también es destacable en honor a la verdad.
Si se logra mantener esta ruta, no hay duda que pronto podríamos sentir la anhelada recuperación. Por nuestro bien, ojalá y así sea.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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miércoles, 7 de julio de 2010
Malas noticias: Sonora ya podría estar entrando en desaceleración económica
Alejandro Romero

La desaceleración económica parece estar a la vuelta de la esquina en Sonora.
Y es que durante junio dos indicadores claves para el Estado mostraron claros signos de desaceleración, que amenazan con llegar para quedarse y arrastrar en consecuencia a toda la economía estatal.
Todo esto, obviamente es producto del “bajón” que ya experimentan varios sectores de la economía estadounidense, que de acuerdo con algunos especialistas pronto podría entrar de nuevo en recesión.
Pero ¿cuáles fueron esos dos indicadores?
El primero y más inquietante es la caída que experimentaron las ventas del Ford Fusion en Estados Unidos, que durante junio disminuyeron un 0.8%.
De esta manera las ventas del auto que se ensambla exclusivamente en la Planta Ford de Hermosillo, perdieron una racha de 14 meses consecutivos de crecimiento.
Si bien este dato no es para cortarse las venas con pan Bimbo, me parece que confirma claramente la tendencia de desaceleración que muestran desde abril las ventas del Fusion, que apenas en marzo pasado habían logrado una espectacular tasa de crecimiento del 79%.
¿Por qué es un mal presagio para Sonora la caída de las ventas del Fusion en Estados Unidos? Por la sencilla razón de que de este auto depende el futuro de la planta Ford de Hermosillo y de sus miles de trabajadores y decenas de proveedores que colaboración para su fabricación.
Solamente aquí en Hermosillo de 20 mil a 30 mil empleos directos e indirectos dependen de Ford.
Además Ford es el “corazón” industrial del Estado, y si deja de latir, esto nos pondría en serios problemas.
De hecho si la economía sonorense fue la menos afectada de la frontera durante la crisis 2009, se debió en gran medida al éxito del Ford Fusion en el mercado americano, lo que mantuvo trabajando y contratando personal a la planta automotriz e industrial de la entidad.
Entonces, si las ventas del Fusion comienzan a dejar de crecer e incluso retroceder a causa de una nueva desaceleración económica en Estados Unidos, eso puede tener importantes implicaciones para nuestra economía.
Pero de momento, es importante aclarar que esto es sólo es una advertencia. Habrá que estar pendientes en caso de que se acentúe la caída de las ventas del Fusión.
Mientras tanto, el dato tampoco es para llorar, ya que el Fusion aún sigue siendo el auto estrella de Ford y ya ha colocado más de 100 mil unidades en Estados Unidos al primer semestre. No obstante, de acentuarse una caída de sus ventas, el panorama podría tornarse negativo para nuestro Estado.
Otro indicador
El segundo indicador que nos debe poner en alerta es el empleo. De acuerdo con el Seguro Social, durante junio se generaron en Sonora solamente 2 mil 404 nuevos empleos, esto es un 50% menos que en mayo.
Además con este resultado, junio se convirtió en el mes que menos empleos se han generado en el Estado durante el 2010. La pregunta es si esto también se debe a la desaceleración económica en Estados Unidos.
A estos datos de súmele los que se dieron a conocer hace unas semanas como el del empleo en las empresas constructoras de Sonora, el cual cayó un 9.8% en abril y las ventas del comercio al menudeo en Hermosillo que registraron también caídas durante marzo y abril.
Entonces tenemos, creo yo, suficientes indicios para pensar que Sonora ya podría estar entrando en una fase de desaceleración, lo que tendrá como consecuencia menor crecimiento económico para el Estado, menor llegada de inversiones, menor generación empleos y por lo tanto, un nuevo deterioro en las condiciones de vida de los sonorenses.
Imagínese si esta desaceleración se convierte en una nueva recesión, y eso se combina con un éxodo masivo de paisanos que vengan a Sonora huyendo de la aplicación de la Ley SB1070 en Arizona.
La emergencia que enfrentaríamos sería mayúscula.
La pregunta es ¿qué vamos a hacer para hacer frente a esté “bajón” económico? ¿Estamos preparados? ¿El gabinete económico del Gobernador Guillermo Padrés tiene algún plan para enfrentar la nueva emergencia económica que se avecina? Me temo que no.
De vacaciones
Por último les aviso a mis contados lectores que estaré de vacaciones al menos una semana, por lo que pondremos a descansar esta columna y las neuronas por un momento. Gracias por estar al pendiente de este espacio.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com.
Sígueme en Twitter: http://twitter.com/AlexRomeroAyala
La desaceleración económica parece estar a la vuelta de la esquina en Sonora.
Y es que durante junio dos indicadores claves para el Estado mostraron claros signos de desaceleración, que amenazan con llegar para quedarse y arrastrar en consecuencia a toda la economía estatal.
Todo esto, obviamente es producto del “bajón” que ya experimentan varios sectores de la economía estadounidense, que de acuerdo con algunos especialistas pronto podría entrar de nuevo en recesión.
Pero ¿cuáles fueron esos dos indicadores?
El primero y más inquietante es la caída que experimentaron las ventas del Ford Fusion en Estados Unidos, que durante junio disminuyeron un 0.8%.
De esta manera las ventas del auto que se ensambla exclusivamente en la Planta Ford de Hermosillo, perdieron una racha de 14 meses consecutivos de crecimiento.
Si bien este dato no es para cortarse las venas con pan Bimbo, me parece que confirma claramente la tendencia de desaceleración que muestran desde abril las ventas del Fusion, que apenas en marzo pasado habían logrado una espectacular tasa de crecimiento del 79%.
¿Por qué es un mal presagio para Sonora la caída de las ventas del Fusion en Estados Unidos? Por la sencilla razón de que de este auto depende el futuro de la planta Ford de Hermosillo y de sus miles de trabajadores y decenas de proveedores que colaboración para su fabricación.
Solamente aquí en Hermosillo de 20 mil a 30 mil empleos directos e indirectos dependen de Ford.
Además Ford es el “corazón” industrial del Estado, y si deja de latir, esto nos pondría en serios problemas.
De hecho si la economía sonorense fue la menos afectada de la frontera durante la crisis 2009, se debió en gran medida al éxito del Ford Fusion en el mercado americano, lo que mantuvo trabajando y contratando personal a la planta automotriz e industrial de la entidad.
Entonces, si las ventas del Fusion comienzan a dejar de crecer e incluso retroceder a causa de una nueva desaceleración económica en Estados Unidos, eso puede tener importantes implicaciones para nuestra economía.
Pero de momento, es importante aclarar que esto es sólo es una advertencia. Habrá que estar pendientes en caso de que se acentúe la caída de las ventas del Fusión.
Mientras tanto, el dato tampoco es para llorar, ya que el Fusion aún sigue siendo el auto estrella de Ford y ya ha colocado más de 100 mil unidades en Estados Unidos al primer semestre. No obstante, de acentuarse una caída de sus ventas, el panorama podría tornarse negativo para nuestro Estado.
Otro indicador
El segundo indicador que nos debe poner en alerta es el empleo. De acuerdo con el Seguro Social, durante junio se generaron en Sonora solamente 2 mil 404 nuevos empleos, esto es un 50% menos que en mayo.
Además con este resultado, junio se convirtió en el mes que menos empleos se han generado en el Estado durante el 2010. La pregunta es si esto también se debe a la desaceleración económica en Estados Unidos.
A estos datos de súmele los que se dieron a conocer hace unas semanas como el del empleo en las empresas constructoras de Sonora, el cual cayó un 9.8% en abril y las ventas del comercio al menudeo en Hermosillo que registraron también caídas durante marzo y abril.
Entonces tenemos, creo yo, suficientes indicios para pensar que Sonora ya podría estar entrando en una fase de desaceleración, lo que tendrá como consecuencia menor crecimiento económico para el Estado, menor llegada de inversiones, menor generación empleos y por lo tanto, un nuevo deterioro en las condiciones de vida de los sonorenses.
Imagínese si esta desaceleración se convierte en una nueva recesión, y eso se combina con un éxodo masivo de paisanos que vengan a Sonora huyendo de la aplicación de la Ley SB1070 en Arizona.
La emergencia que enfrentaríamos sería mayúscula.
La pregunta es ¿qué vamos a hacer para hacer frente a esté “bajón” económico? ¿Estamos preparados? ¿El gabinete económico del Gobernador Guillermo Padrés tiene algún plan para enfrentar la nueva emergencia económica que se avecina? Me temo que no.
De vacaciones
Por último les aviso a mis contados lectores que estaré de vacaciones al menos una semana, por lo que pondremos a descansar esta columna y las neuronas por un momento. Gracias por estar al pendiente de este espacio.
Alejandro Romero.
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martes, 29 de junio de 2010
Advierten que viene en camino una Tercera Gran Depresión Económica
Alejandro Romero

Esta semana el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, escribió en su columna del New York Times una advertencia difícil de ignorar: Dice que podría estar en camino una Tercera Gran Depresión Económica Mundial.
Y es difícil de ignorar por dos razones: 1. Krugman es un Nobel de Economía y 2. Él fue de los pocos economistas que predijo la crisis de 2008 y su magnitud.
Ahora este destacado economista advierte que los gobiernos del mundo están equivocando el camino, ya que preocupados por sus niveles de deuda y déficit fiscales, están comenzando a optar por recortar su gasto y subir los impuestos.
Esto a costa de disminuir los estímulos al crecimiento de sus economía y el empleo, y peor aún, en un momento en el que para él las heridas de la crisis financiera del 2008 aún no están sanadas por completo.
Advierte que durante la Gran Depresión de 1929, también hubo periodos de crecimiento económico que al igual que hoy se tomaban como una señal de una recuperación definitiva, por lo que se descartaba tomar medidas adicionales para “acabar” la crisis y a la postre la economía profundizó su caída.
Hoy, advierte, pasa lo mismo luego de los primeros trimestres del 2010 donde se presentó crecimiento económico, pero no una reducción del desempleo, destaca.
Esto para él es una señal de que la economía mundial sigue enfilada a una nueva Gran Depresión como las de 1873 y 1929, que causaron efectos devastadores en la economía mundial.
Hoy especialmente los países europeos, liderados por Alemania, están a favor de que los países comiencen a recortar desde hoy su gasto y subir los impuestos para equilibrar sus finanzas, esto ante el temor de algunas naciones caigan en la quiebra y se produzcan niveles de inflación sin precedentes, como sucede en Grecia.
Más vale estar preparados
Ante este “negro” panorama más vale estar prevenidos y desde ahora tomar medidas que aseguren que Sonora se mantenga a flote en el “turbulento mar” en que se convertirá la economía internacional.
¿Cuál es la fórmula que debe seguir el Estado? A mi juicio ésta:
1. Asegurar el abasto de agua en Sonora a como dé lugar. Ya sea a través de acueductos o desaladoras urge que ya se comience a trabajar en la solución definitiva. Si nos agarra la crisis sin agua en la capital del Estado, se agudizará la fuga de inversiones.
2. Lanzar un plan histórico de inversiones en infraestructura. Aunque el Plan Sonora SI contempla inversiones récord, el Estado no sólo necesita agua, también requiere mejores y nuevas carreteras, mejores y más amplios puertos y garitas, ciudades con infraestructura urbana del siglo XXI, más viviendas nuevas y ecológicas, parques industriales modernos, sólo por decir algunos proyectos.
3. Crear un programa de seguro de desempleo. Es vital asegurar que personas que se queden sin empleo, tengan ingresos para mantenerse en la búsqueda de empleo y además alimentar a sus familias. Además un programa de seguro de desempleo amortiguará posibles caídas a futuro del consumo interno en el Estado.
4. Reducir a su mínima expresión el gasto corriente del Gobierno del Estado y canalizar los ahorros a gasto de inversión en infraestructura y apoyos productivos.
5. Reabrir la llave del crédito en el Estado y apoyar la apertura y el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas de Sonora. Además, reducir a un solo día el tiempo necesario para abrir empresas de bajo riesgo en Sonora.
6. Gestionar ante la Federación y crear zonas de libre comercio, como lo hacen otros países como Panamá y China, que son altamente atractivos para la llegada de inversiones extranjeras.
7. Crear junto con todos los sectores económicos, políticos y sociales, una visión de Estado a largo plazo, que sea apartidista y que contenga todas las ideas, visiones y aspiraciones de los sonorenses.
Sin duda debe y puede haber más puntos, pero desde mi perspectiva estos son los más importantes para hacer frente a una posible Depresión.
Si desde hoy no hacemos algo para prepararnos, y de nuevo hacemos oídos sordos a las advertencias de los premio Nobel, podríamos arrepentirnos seriamente y condenarnos no a uno, sino a varios sexenios de estancamiento.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos con 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com

Esta semana el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, escribió en su columna del New York Times una advertencia difícil de ignorar: Dice que podría estar en camino una Tercera Gran Depresión Económica Mundial.
Y es difícil de ignorar por dos razones: 1. Krugman es un Nobel de Economía y 2. Él fue de los pocos economistas que predijo la crisis de 2008 y su magnitud.
Ahora este destacado economista advierte que los gobiernos del mundo están equivocando el camino, ya que preocupados por sus niveles de deuda y déficit fiscales, están comenzando a optar por recortar su gasto y subir los impuestos.
Esto a costa de disminuir los estímulos al crecimiento de sus economía y el empleo, y peor aún, en un momento en el que para él las heridas de la crisis financiera del 2008 aún no están sanadas por completo.
Advierte que durante la Gran Depresión de 1929, también hubo periodos de crecimiento económico que al igual que hoy se tomaban como una señal de una recuperación definitiva, por lo que se descartaba tomar medidas adicionales para “acabar” la crisis y a la postre la economía profundizó su caída.
Hoy, advierte, pasa lo mismo luego de los primeros trimestres del 2010 donde se presentó crecimiento económico, pero no una reducción del desempleo, destaca.
Esto para él es una señal de que la economía mundial sigue enfilada a una nueva Gran Depresión como las de 1873 y 1929, que causaron efectos devastadores en la economía mundial.
Hoy especialmente los países europeos, liderados por Alemania, están a favor de que los países comiencen a recortar desde hoy su gasto y subir los impuestos para equilibrar sus finanzas, esto ante el temor de algunas naciones caigan en la quiebra y se produzcan niveles de inflación sin precedentes, como sucede en Grecia.
Más vale estar preparados
Ante este “negro” panorama más vale estar prevenidos y desde ahora tomar medidas que aseguren que Sonora se mantenga a flote en el “turbulento mar” en que se convertirá la economía internacional.
¿Cuál es la fórmula que debe seguir el Estado? A mi juicio ésta:
1. Asegurar el abasto de agua en Sonora a como dé lugar. Ya sea a través de acueductos o desaladoras urge que ya se comience a trabajar en la solución definitiva. Si nos agarra la crisis sin agua en la capital del Estado, se agudizará la fuga de inversiones.
2. Lanzar un plan histórico de inversiones en infraestructura. Aunque el Plan Sonora SI contempla inversiones récord, el Estado no sólo necesita agua, también requiere mejores y nuevas carreteras, mejores y más amplios puertos y garitas, ciudades con infraestructura urbana del siglo XXI, más viviendas nuevas y ecológicas, parques industriales modernos, sólo por decir algunos proyectos.
3. Crear un programa de seguro de desempleo. Es vital asegurar que personas que se queden sin empleo, tengan ingresos para mantenerse en la búsqueda de empleo y además alimentar a sus familias. Además un programa de seguro de desempleo amortiguará posibles caídas a futuro del consumo interno en el Estado.
4. Reducir a su mínima expresión el gasto corriente del Gobierno del Estado y canalizar los ahorros a gasto de inversión en infraestructura y apoyos productivos.
5. Reabrir la llave del crédito en el Estado y apoyar la apertura y el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas de Sonora. Además, reducir a un solo día el tiempo necesario para abrir empresas de bajo riesgo en Sonora.
6. Gestionar ante la Federación y crear zonas de libre comercio, como lo hacen otros países como Panamá y China, que son altamente atractivos para la llegada de inversiones extranjeras.
7. Crear junto con todos los sectores económicos, políticos y sociales, una visión de Estado a largo plazo, que sea apartidista y que contenga todas las ideas, visiones y aspiraciones de los sonorenses.
Sin duda debe y puede haber más puntos, pero desde mi perspectiva estos son los más importantes para hacer frente a una posible Depresión.
Si desde hoy no hacemos algo para prepararnos, y de nuevo hacemos oídos sordos a las advertencias de los premio Nobel, podríamos arrepentirnos seriamente y condenarnos no a uno, sino a varios sexenios de estancamiento.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos con 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
Sígueme en Twitter: http://twitter.com/AlexRomeroAyala
martes, 8 de junio de 2010
Crea Sonora empleos de rápida “caducidad”
Alejandro Romero

A inicios de esta semana se gritó a los cuatro vientos que de enero a mayo de este año se crearon en Sonora un total de 21 mil 500 empleos.
El secretario de Economía estatal, Moisés Gómez Reyna, dijo de manera triunfalista que la economía estatal marchaba de maravilla, que la entidad era potencia económica nacional y que este año sin duda se crearán los 35 mil empleos que se planteó como meta el Gobierno del Estado.
Desde mi punto de vista, todas estas afirmaciones están alejadas de la realidad.
Es cierto, cualquier Gobierno siempre va a decir que el mundo es color de rosa, el problema es cuando los propios funcionarios se creen sus escenarios imaginarios y pierden contacto con la realidad. Esperemos que no sea el caso del señor Gómez Reyna.
El punto es que aunque sí se está dando una recuperación importante del empleo en el Estado, en realidad las cosas no marchan tan bien como deberían y parece que no nos estamos preparando para los “nubarrones” que se avizoran a futuro.
Vamos por partes.
¿Por qué hay que ver con un optimismo moderado los empleos que se han creado hasta el momento en Sonora? Por una razón muy sencilla: Sólo 67 de cada 100 de estos empleos creados en el Estado son de carácter permanente, el resto son eventuales, es decir tienen “fecha de caducidad”.
Los empleos eventuales tienen una vida máxima de tres meses, luego de ese periodo la relación laboral termina y quienes ocupaban la vacante regresan de nuevo al mercado laboral a buscar “chamba”.
Esto quiere decir que los 7 mil 200 sonorenses que han encontrado un empleo eventual de enero a mayo de este año, en unos meses más estarán de nuevo en la calle buscando trabajo, por lo que el desempleo general en el Estado podría continuar a la alza, como sucedió en el primer trimestre del año.
Otro motivo para preocupar es que Sonora es el estado fronterizo que menos empleos permanentes ha generado en este año. Mientras aquí en la entidad solo un 67% de las plazas creadas son permanentes, en Baja California alcanzan un 86% del total, en Coahuila un 77% y en Chihuahua un 74%.
Además otro punto a tomar en cuenta es que este problema se ha ido acentuando en el Estado.
Por ejemplo de los 43 mil 361 empleos generados durante toda la administración de Armando López Nogales (de 1998 al 2003), un total de 36 mil 144 fueron plazas de carácter permanente, es decir, en su sexenio un 83% puestos de trabajo creados eran de planta, muy por encima del 67% actual.
En conclusión, sí estamos creando empleos en Sonora, pero son puestos temporales, de baja calidad y que no garantizan una reducción del desempleo.
Meta imposible
¿Por qué no es factible la meta de los 35 mil empleos? Sólo hay que usar un poco de lógica. De enero a mayo se han creado 21 mil 500 empleos en el Estado, mientras que durante el mismo periodo del 2006 ya se habían creado más de 24 mil.
Entonces por lógica, en 2006 se deberían haber creado más de 30 mil empleos en el Estado… pero no, la realidad es que durante ese año el saldo final concluyó sólo en 21 mil nuevos empleos. Hay que recordar que en diciembre se da un importante bajón del empleo en los datos del Seguro Social.
Por eso, se ve difícil que el Estado llegue a la meta de los 35 mil, y más bien el 2010 concluirá con alrededor de 25 mil nuevos empleos, claro, si bien nos va.
Por otra parte, hay que recordar que en el horizonte está la crisis europea. Ya el Fondo Monetario Internacional y diversos premios Nobel de Economía han advertido que pronto el mundo podría entrar en una nueva recesión por la crisis de Europa.
Sin embargo ¿qué estamos haciendo aquí en Sonora para enfrentar esa futura crisis? ¿Qué estamos haciendo para evitar que suba la cartera vencida del Estado y se cierre la llave del crédito nuevamente? ¿Qué estamos haciendo para hacer realidad el seguro de desempleo, ayudar a los desocupados y evitar que el consumo interno se nos caiga en cada crisis? Creo que no estamos haciendo nada o al menos lo que se están haciendo no se ha dicho hasta ahora.
Ya lo hemos advertido hasta el cansancio en este espacio si no se toman medidas agresivas para impulsar la economía estatal, como crear zonas de libre comercio, lanzar un seguro de desempleo, parar el crecimiento de la cartera vencida estatal, impulsar una realización récord de obras en el Estado, reducir a mínimos internacionales la tramitología que inhibe la inversión, pronto en el Estado podríamos recaer en el estancamiento.
La realidad es que hasta ahora la recuperación ha sido sólo por inercia, gracias al impulso de Estados Unidos, y no por decisiones nuestras ni porque parezca haber un rumbo definido en materia de política económica en el Estado.
Lo peor es que todas estas advertencias nuestras y de otros economistas, parecen caer en oídos sordos. Ojalá se enderece el rumbo pronto.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
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A inicios de esta semana se gritó a los cuatro vientos que de enero a mayo de este año se crearon en Sonora un total de 21 mil 500 empleos.
El secretario de Economía estatal, Moisés Gómez Reyna, dijo de manera triunfalista que la economía estatal marchaba de maravilla, que la entidad era potencia económica nacional y que este año sin duda se crearán los 35 mil empleos que se planteó como meta el Gobierno del Estado.
Desde mi punto de vista, todas estas afirmaciones están alejadas de la realidad.
Es cierto, cualquier Gobierno siempre va a decir que el mundo es color de rosa, el problema es cuando los propios funcionarios se creen sus escenarios imaginarios y pierden contacto con la realidad. Esperemos que no sea el caso del señor Gómez Reyna.
El punto es que aunque sí se está dando una recuperación importante del empleo en el Estado, en realidad las cosas no marchan tan bien como deberían y parece que no nos estamos preparando para los “nubarrones” que se avizoran a futuro.
Vamos por partes.
¿Por qué hay que ver con un optimismo moderado los empleos que se han creado hasta el momento en Sonora? Por una razón muy sencilla: Sólo 67 de cada 100 de estos empleos creados en el Estado son de carácter permanente, el resto son eventuales, es decir tienen “fecha de caducidad”.
Los empleos eventuales tienen una vida máxima de tres meses, luego de ese periodo la relación laboral termina y quienes ocupaban la vacante regresan de nuevo al mercado laboral a buscar “chamba”.
Esto quiere decir que los 7 mil 200 sonorenses que han encontrado un empleo eventual de enero a mayo de este año, en unos meses más estarán de nuevo en la calle buscando trabajo, por lo que el desempleo general en el Estado podría continuar a la alza, como sucedió en el primer trimestre del año.
Otro motivo para preocupar es que Sonora es el estado fronterizo que menos empleos permanentes ha generado en este año. Mientras aquí en la entidad solo un 67% de las plazas creadas son permanentes, en Baja California alcanzan un 86% del total, en Coahuila un 77% y en Chihuahua un 74%.
Además otro punto a tomar en cuenta es que este problema se ha ido acentuando en el Estado.
Por ejemplo de los 43 mil 361 empleos generados durante toda la administración de Armando López Nogales (de 1998 al 2003), un total de 36 mil 144 fueron plazas de carácter permanente, es decir, en su sexenio un 83% puestos de trabajo creados eran de planta, muy por encima del 67% actual.
En conclusión, sí estamos creando empleos en Sonora, pero son puestos temporales, de baja calidad y que no garantizan una reducción del desempleo.
Meta imposible
¿Por qué no es factible la meta de los 35 mil empleos? Sólo hay que usar un poco de lógica. De enero a mayo se han creado 21 mil 500 empleos en el Estado, mientras que durante el mismo periodo del 2006 ya se habían creado más de 24 mil.
Entonces por lógica, en 2006 se deberían haber creado más de 30 mil empleos en el Estado… pero no, la realidad es que durante ese año el saldo final concluyó sólo en 21 mil nuevos empleos. Hay que recordar que en diciembre se da un importante bajón del empleo en los datos del Seguro Social.
Por eso, se ve difícil que el Estado llegue a la meta de los 35 mil, y más bien el 2010 concluirá con alrededor de 25 mil nuevos empleos, claro, si bien nos va.
Por otra parte, hay que recordar que en el horizonte está la crisis europea. Ya el Fondo Monetario Internacional y diversos premios Nobel de Economía han advertido que pronto el mundo podría entrar en una nueva recesión por la crisis de Europa.
Sin embargo ¿qué estamos haciendo aquí en Sonora para enfrentar esa futura crisis? ¿Qué estamos haciendo para evitar que suba la cartera vencida del Estado y se cierre la llave del crédito nuevamente? ¿Qué estamos haciendo para hacer realidad el seguro de desempleo, ayudar a los desocupados y evitar que el consumo interno se nos caiga en cada crisis? Creo que no estamos haciendo nada o al menos lo que se están haciendo no se ha dicho hasta ahora.
Ya lo hemos advertido hasta el cansancio en este espacio si no se toman medidas agresivas para impulsar la economía estatal, como crear zonas de libre comercio, lanzar un seguro de desempleo, parar el crecimiento de la cartera vencida estatal, impulsar una realización récord de obras en el Estado, reducir a mínimos internacionales la tramitología que inhibe la inversión, pronto en el Estado podríamos recaer en el estancamiento.
La realidad es que hasta ahora la recuperación ha sido sólo por inercia, gracias al impulso de Estados Unidos, y no por decisiones nuestras ni porque parezca haber un rumbo definido en materia de política económica en el Estado.
Lo peor es que todas estas advertencias nuestras y de otros economistas, parecen caer en oídos sordos. Ojalá se enderece el rumbo pronto.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
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martes, 1 de junio de 2010
Sigue disparándose a las “nubes” la cartera vencida de Sonora
Alejandro Romero

El problema de cartera vencida que tiene Sonora con la banca comercial, continúa creciendo a pasos agigantados y amenaza con convertirse en un gran obstáculo para la expansión del crédito en el Estado.
De acuerdo con cifras del Banco de México, (Banxico), la cartera vencida de Sonora con la banca comercial registró durante el primer trimestre del 2010 un agobiante crecimiento del 94.5%, respecto al saldo que tenía durante el mismo periodo del 2009.
Al finalizar ese año, la cartera vencida había crecido ya un 151.2% de octubre a diciembre.
Así que es evidente que trimestre a trimestre se multiplican los créditos bancarios que empresas y particulares no pueden seguir pagando de manera oportuna.
Este fuerte crecimiento de la morosidad, colocó a Sonora como el segundo estado fronterizo con mayor alza de su cartera vencida, siendo solamente superado por Tamaulipas donde se disparó un 99.2% durante el primer trimestre.
Además, con un monto superior a los 700 millones de pesos, la cartera vencida del Estado es casi el doble de la que tienen entidades como Tamaulipas, Chihuahua, Coahuila y Baja California.
Este aumento de la cartera vencida podría convertirse en un lastre que obstaculice la apertura de la “llave” del crédito en la entidad durante los próximos trimestres, lo que podría tener un serio impacto en la actividad económica.
Prueba de esto es que durante el primer trimestre del 2010, el crédito de la banca comercial registró un nulo crecimiento en Sonora, de acuerdo también a cifras del Banco de México.
En cambio, en otros estados fronterizos el crédito de la banca comercial sí registró un explosivo incremento durante los primeros tres meses del 2010. En Coahuila creció un 78.6% y en Tamaulipas un 46%. Sólo en Nuevo León disminuyó un 0.2%.
Estos resultados se traducen en que la entidad aún no ha logrado recuperar la confianza de la banca comercial, y de mantenerse estas tendencias, ello puede propiciar un lento desempeño de la economía estatal, ya que el crédito es el “aceite” que facilita la expansión de cualquier economía.
Serios riesgos
Sin acceso al crédito y con una cartera vencida multiplicándose, nuestra economía corre un serio riesgo, el cual no nos podemos dar el lujo de tomar.
Hay que tener memoria y recordar que después de la crisis de 1995, un problema similar propició que durante todo el sexenio de Armando López Nogales se culpara a la banca como la responsable del lento crecimiento del Estado, esto a consecuencia de no “soltar el crédito.
Si a ello le sumamos el aumento del desempleo en Sonora durante el primer trimestre y los temores de que Europa arrastre a una nueva recesión a la economía mundial, el panorama luce francamente muy preocupante.
Lo único que queda es esperar que quienes están encargados de llevar la política económica del Estado, en este caso el secretario de Economía estatal, Moisés Gómez Reyna, estén tomando las medidas pertinentes.
Es urgente que hoy, cuando aún hay margen de maniobra, se tomen medidas que tiendan a desacelerar el ritmo de crecimiento de la cartera vencida y alienten la expansión del crédito, a fin de que la economía estatal esté en condiciones óptimas para aprovechar mientras dure la recuperación de Estados Unidos y acelerar la generación de empleos.
Ojalá, esto no sea sólo un grito en el desierto de mi parte o a futuro las cosas podrían tornarse realmente difíciles.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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El problema de cartera vencida que tiene Sonora con la banca comercial, continúa creciendo a pasos agigantados y amenaza con convertirse en un gran obstáculo para la expansión del crédito en el Estado.
De acuerdo con cifras del Banco de México, (Banxico), la cartera vencida de Sonora con la banca comercial registró durante el primer trimestre del 2010 un agobiante crecimiento del 94.5%, respecto al saldo que tenía durante el mismo periodo del 2009.
Al finalizar ese año, la cartera vencida había crecido ya un 151.2% de octubre a diciembre.
Así que es evidente que trimestre a trimestre se multiplican los créditos bancarios que empresas y particulares no pueden seguir pagando de manera oportuna.
Este fuerte crecimiento de la morosidad, colocó a Sonora como el segundo estado fronterizo con mayor alza de su cartera vencida, siendo solamente superado por Tamaulipas donde se disparó un 99.2% durante el primer trimestre.
Además, con un monto superior a los 700 millones de pesos, la cartera vencida del Estado es casi el doble de la que tienen entidades como Tamaulipas, Chihuahua, Coahuila y Baja California.
Este aumento de la cartera vencida podría convertirse en un lastre que obstaculice la apertura de la “llave” del crédito en la entidad durante los próximos trimestres, lo que podría tener un serio impacto en la actividad económica.
Prueba de esto es que durante el primer trimestre del 2010, el crédito de la banca comercial registró un nulo crecimiento en Sonora, de acuerdo también a cifras del Banco de México.
En cambio, en otros estados fronterizos el crédito de la banca comercial sí registró un explosivo incremento durante los primeros tres meses del 2010. En Coahuila creció un 78.6% y en Tamaulipas un 46%. Sólo en Nuevo León disminuyó un 0.2%.
Estos resultados se traducen en que la entidad aún no ha logrado recuperar la confianza de la banca comercial, y de mantenerse estas tendencias, ello puede propiciar un lento desempeño de la economía estatal, ya que el crédito es el “aceite” que facilita la expansión de cualquier economía.
Serios riesgos
Sin acceso al crédito y con una cartera vencida multiplicándose, nuestra economía corre un serio riesgo, el cual no nos podemos dar el lujo de tomar.
Hay que tener memoria y recordar que después de la crisis de 1995, un problema similar propició que durante todo el sexenio de Armando López Nogales se culpara a la banca como la responsable del lento crecimiento del Estado, esto a consecuencia de no “soltar el crédito.
Si a ello le sumamos el aumento del desempleo en Sonora durante el primer trimestre y los temores de que Europa arrastre a una nueva recesión a la economía mundial, el panorama luce francamente muy preocupante.
Lo único que queda es esperar que quienes están encargados de llevar la política económica del Estado, en este caso el secretario de Economía estatal, Moisés Gómez Reyna, estén tomando las medidas pertinentes.
Es urgente que hoy, cuando aún hay margen de maniobra, se tomen medidas que tiendan a desacelerar el ritmo de crecimiento de la cartera vencida y alienten la expansión del crédito, a fin de que la economía estatal esté en condiciones óptimas para aprovechar mientras dure la recuperación de Estados Unidos y acelerar la generación de empleos.
Ojalá, esto no sea sólo un grito en el desierto de mi parte o a futuro las cosas podrían tornarse realmente difíciles.
Alejandro Romero
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martes, 11 de mayo de 2010
La crisis griega… ¿otro “catarrito”?
Alejandro Romero

Justo cuando parecía que el mundo dejaba atrás la traumática crisis estadounidense, surge una nueva amenaza de cataclismo económico, ahora en Grecia, y lo peor es que éste amenaza con afectar a todo Europa y al mundo.
Para que lo sepa, todos los países que conforman la Unión Europea tienen en conjunto una economía comparable en tamaño a la de Estados Unidos, de ahí que esta crisis sea tan seria y tan peligrosa como la que le estalló al “Tío Sam” en 2008.
Pero aún así, nuestras autoridades insisten en decir que México está preparado para la turbulencia. Aseguran que México saldrá bien librado, que la economía es sólida como u
n roble y además juran que ya salimos airosos de la crisis más reciente.
Pareciera que el Gobierno federal le apuesta a la “amnesia” de los mexicanos, como si no se recordara aún la expresión del entonces Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, cuando comparó la crisis del 2008 con un “catarrito”, que a los meses se convirtió en una “pulmonía” que nos generó la peor crisis económica de nuestra historia moderna.
Pero ¿Por qué Grecia entró en crisis? ¿Por qué ese país podría “contagiar” a otras naciones europeas? ¿Por qué un país que está tan lejos y con el que tenemos muy poca relación económica, podría afectar gravemente nuestra economía?
Vamos por partes.
¿A qué se debe esta nueva crisis? Aunque no parezca, está íntimamente ligada a la crisis americana. En 2009, prácticamente todas las economía del mundo siguieron una “receta” para curarse de la crisis estadounidense.
Los gobiernos le inyectaron a sus economías importantes cantidades de dinero o gasto gubernamental, a fin de impulsar el crecimiento y llenar el vacío que dejó la falta de empleo e inversión del sector privado.
Esto fue posible gracias a que los gobiernos de países como Grecia gastaron mucho más de los ingresos que tuvieron, lo que en economía se conoce como déficit, por lo que elevaron sus niveles de deuda a niveles históricos.
Esta opción aunque fue la recomendada, hubo países que la aplicaron en exceso, es decir, tuvieron una “sobredosis” de gasto que no controlaron debidamente, y ahora padecen sus efectos.
Al igual que pasa con la economía familiar, cuando un Gobierno se sobreendeuda por encima de su capacidad, lo que sucede es que sus finanzas tarde o temprano entran en crisis y los acreedores le exigen su dinero.
Así le están pidiendo ahora a Grecia que cumpla con sus compromisos, pero ese país está al borde de la quiebra y amenazó con no poder pagar, lo que ha puesto en jaque al sistema financiero mundial.
El contagio
¿Por qué podría contagiarse la crisis? Porque muchos países europeos están en una situación similar a la de Grecia. Se habla de que Portugal, Italia y España, sólo por decir algunas naciones, están en situaciones parecidas con altos déficit y sobreendeudamiento, lo que ha disparado el temor de que la crisis se extienda por todo el continente.
¿Por qué se puede extender la crisis a todo el mundo y afectar a México? Las economías de hoy están interconectadas y una crisis puede propagarse igual que un “efecto dominó”. Primero, la crisis de Grecia podría afectar a economías europeas vecinas, luego esto podría afectar a todo Europa, después Estados Unidos y finalmente a nosotros, que estamos estrechamente ligados a la economía americana.
Pero además México corre el riesgo por partida doble, ya que también podría verse dañado por la fuerte presencia de bancos españoles en el país.
Aunque la Unión Europea recientemente anunció la creación de un fondo de 970 mil millones de dólares para evitar que la crisis se propague por todo el continente, los expertos advierten que esto sólo compra tiempo para evitar una crisis de mayores proporciones, y no significa que la emergencia haya sido superada.
Aunque el anunció de ese fondo inyectó optimismo a los mercados y devolvió la vida al peso mexicano, la realidad es que los países europeos aún tendrán que reducir sus déficits y sus deudas para salir de la crisis, y además deberán elevar sus impuestos para equilibrar sus finanzas, lo que tendrá un efecto recesivo en la economía mundial y generará una fuerte crisis social en esos países.
Lo mismo que sufre hoy Europa, nos pasó a nosotros en 1982 con López Portillo y tardamos toda una década en ajustar las finanzas del país, como sabemos a un costo social muy alto.
En el caso de Europa sus economías son mucho más sólidas y esperemos que les tome menos tiempo salir de la crisis, pero aún así el costo será elevado.
México no está a salvo, si la “ola” de la crisis no es contenida a tiempo, ahoga a España y cruza el Atlántico para inundar a Estados Unidos, entonces sí que Dios nos vuelva a agarrar confesados.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com

Justo cuando parecía que el mundo dejaba atrás la traumática crisis estadounidense, surge una nueva amenaza de cataclismo económico, ahora en Grecia, y lo peor es que éste amenaza con afectar a todo Europa y al mundo.
Para que lo sepa, todos los países que conforman la Unión Europea tienen en conjunto una economía comparable en tamaño a la de Estados Unidos, de ahí que esta crisis sea tan seria y tan peligrosa como la que le estalló al “Tío Sam” en 2008.
Pero aún así, nuestras autoridades insisten en decir que México está preparado para la turbulencia. Aseguran que México saldrá bien librado, que la economía es sólida como u
Pareciera que el Gobierno federal le apuesta a la “amnesia” de los mexicanos, como si no se recordara aún la expresión del entonces Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, cuando comparó la crisis del 2008 con un “catarrito”, que a los meses se convirtió en una “pulmonía” que nos generó la peor crisis económica de nuestra historia moderna.
Pero ¿Por qué Grecia entró en crisis? ¿Por qué ese país podría “contagiar” a otras naciones europeas? ¿Por qué un país que está tan lejos y con el que tenemos muy poca relación económica, podría afectar gravemente nuestra economía?
Vamos por partes.
¿A qué se debe esta nueva crisis? Aunque no parezca, está íntimamente ligada a la crisis americana. En 2009, prácticamente todas las economía del mundo siguieron una “receta” para curarse de la crisis estadounidense.
Los gobiernos le inyectaron a sus economías importantes cantidades de dinero o gasto gubernamental, a fin de impulsar el crecimiento y llenar el vacío que dejó la falta de empleo e inversión del sector privado.
Esto fue posible gracias a que los gobiernos de países como Grecia gastaron mucho más de los ingresos que tuvieron, lo que en economía se conoce como déficit, por lo que elevaron sus niveles de deuda a niveles históricos.
Esta opción aunque fue la recomendada, hubo países que la aplicaron en exceso, es decir, tuvieron una “sobredosis” de gasto que no controlaron debidamente, y ahora padecen sus efectos.
Al igual que pasa con la economía familiar, cuando un Gobierno se sobreendeuda por encima de su capacidad, lo que sucede es que sus finanzas tarde o temprano entran en crisis y los acreedores le exigen su dinero.
Así le están pidiendo ahora a Grecia que cumpla con sus compromisos, pero ese país está al borde de la quiebra y amenazó con no poder pagar, lo que ha puesto en jaque al sistema financiero mundial.
El contagio
¿Por qué podría contagiarse la crisis? Porque muchos países europeos están en una situación similar a la de Grecia. Se habla de que Portugal, Italia y España, sólo por decir algunas naciones, están en situaciones parecidas con altos déficit y sobreendeudamiento, lo que ha disparado el temor de que la crisis se extienda por todo el continente.
¿Por qué se puede extender la crisis a todo el mundo y afectar a México? Las economías de hoy están interconectadas y una crisis puede propagarse igual que un “efecto dominó”. Primero, la crisis de Grecia podría afectar a economías europeas vecinas, luego esto podría afectar a todo Europa, después Estados Unidos y finalmente a nosotros, que estamos estrechamente ligados a la economía americana.
Pero además México corre el riesgo por partida doble, ya que también podría verse dañado por la fuerte presencia de bancos españoles en el país.
Aunque la Unión Europea recientemente anunció la creación de un fondo de 970 mil millones de dólares para evitar que la crisis se propague por todo el continente, los expertos advierten que esto sólo compra tiempo para evitar una crisis de mayores proporciones, y no significa que la emergencia haya sido superada.
Aunque el anunció de ese fondo inyectó optimismo a los mercados y devolvió la vida al peso mexicano, la realidad es que los países europeos aún tendrán que reducir sus déficits y sus deudas para salir de la crisis, y además deberán elevar sus impuestos para equilibrar sus finanzas, lo que tendrá un efecto recesivo en la economía mundial y generará una fuerte crisis social en esos países.
Lo mismo que sufre hoy Europa, nos pasó a nosotros en 1982 con López Portillo y tardamos toda una década en ajustar las finanzas del país, como sabemos a un costo social muy alto.
En el caso de Europa sus economías son mucho más sólidas y esperemos que les tome menos tiempo salir de la crisis, pero aún así el costo será elevado.
México no está a salvo, si la “ola” de la crisis no es contenida a tiempo, ahoga a España y cruza el Atlántico para inundar a Estados Unidos, entonces sí que Dios nos vuelva a agarrar confesados.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
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miércoles, 17 de marzo de 2010
Se desploma economía sonorense un 8.9% durante 2009

Alejandro Romero
La crisis asestó un “golpe” demoledor a la economía sonorense durante el 2009, por lo que recuperarse de sus efectos resultará mucho más lento y complicado de lo que se esperaba.
De acuerdo con estimaciones recientemente dadas a conocer por el Grupo Banamex-Citi, la economía de Sonora registró una profunda caída del 8.9% durante el 2009, un desplome que incluso superó por mucho a la baja de 6.7% que tuvo la economía nacional en ese mismo año.
Nadie dudaba que a la economía sonorense le hubiera ido como “en feria” en 2009, no obstante, siempre se pensó que los efectos no habían sido tan devastadores en comparación al promedio nacional.
De hecho, el Gobierno del Estado estimó una caída de sólo un 4.4% en sus consideraciones para elaborar el Presupuesto del 2010, ésta es una cifra por demás optimista si se le compara con la nueva estimación de Banamex-Citi y con la caída que registró el Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Que Chihuahua y Coahuila hayan caído entre un 13 y hasta un 14%, no debe servirnos de consuelo, pues aún así Sonora quedó como el séptimo estado más afectado por la crisis entre las 32 entidades federativas.
Lo que también es sumamente preocupante, es que de acuerdo a las estimaciones de este grupo financiero, la economía estatal ya suma dos años consecutivos en retroceso, lo que explica perfectamente porqué más de 50 mil sonorenses se han sumado a las filas del desempleo desde el 2008 a la fecha.
Así, el desplome de la economía estatal, el crecimiento de la población, y la devaluación del peso, propiciaron que en 2009 el ingreso por habitante en Sonora se redujera también en un escandaloso 34%.
En 2008, el producto per cápita del Estado se llegó a situar en 12 mil 800 dólares por persona, mientras que para 2009 bajó hasta los 8 mil 446 dólares, esto de acuerdo también a las estimaciones de Banamex-Citi.
Tardaremos más en recuperarnos
De acuerdo a las proyecciones oficiales del Gobierno del Estado, este 2010 creceremos en Sonora entre un 3 ó un 4%, como máximo.
Con este pronóstico y bajo sus estimaciones de que la economía estatal había caída sólo un 4.4% en 2009, el Gobierno del Estado esperaba recuperar a finales del 2010 todo lo perdido durante la crisis.
Pero ahora, suponiendo que la estimación de Banamex Citi es la más apegada a la realidad sobre cómo le fue a la economía estatal en 2009, entonces recuperarnos de la crisis al paso que vamos, nos tomará en realidad dos años o quizás más, es decir, Sonora recobraría los niveles de empleo y producción que ostentaba en 2008, hasta finales principios de 2012… claro, si bien nos va.
Por esto, sería bueno que el secretario de Economía estatal, Moisés Gómez Reyna, y el presidente del Copreson, Francisco Búrquez Valenzuela, dejen de celebrar de manera triunfalista los resultados positivos del empleo en lo que va del año, y mejor deberían trabajar en serio en una estrategia integral que acelere la recuperación del Estado.
El Gobierno estatal tiene para este 2010 una meta de crecimiento mediocre, ya que en vez de proyectar sólo un crecimiento de 3 ó 4%, deberíamos estar en planes de lograr tasas de 5 ó 6% cuando menos.
Parece que faltan ideas, imaginación y ambición en el gabinete económico estatal, y de ser así me temo que podríamos estar condenados al estancamiento durante este sexenio.
Si estos funcionarios no pueden con el paquete o no están pensando en grande, como lo requiere Sonora en este momento, quizás lo mejor sería que le presentaran su renuncia al Gobernador Guillermo Padrés.
Ya pasaron seis meses desde el arranque de Gobierno y la verdad, Gómez Reyna y Búrquez siguen sin mostrar un solo as bajo la manga, se mantienen grises, siendo que por causa de la crisis deberían figurar como los más activos.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx
Blogspot: http://alexromeroayala.blogspot.com
La crisis asestó un “golpe” demoledor a la economía sonorense durante el 2009, por lo que recuperarse de sus efectos resultará mucho más lento y complicado de lo que se esperaba.
De acuerdo con estimaciones recientemente dadas a conocer por el Grupo Banamex-Citi, la economía de Sonora registró una profunda caída del 8.9% durante el 2009, un desplome que incluso superó por mucho a la baja de 6.7% que tuvo la economía nacional en ese mismo año.
Nadie dudaba que a la economía sonorense le hubiera ido como “en feria” en 2009, no obstante, siempre se pensó que los efectos no habían sido tan devastadores en comparación al promedio nacional.
De hecho, el Gobierno del Estado estimó una caída de sólo un 4.4% en sus consideraciones para elaborar el Presupuesto del 2010, ésta es una cifra por demás optimista si se le compara con la nueva estimación de Banamex-Citi y con la caída que registró el Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Que Chihuahua y Coahuila hayan caído entre un 13 y hasta un 14%, no debe servirnos de consuelo, pues aún así Sonora quedó como el séptimo estado más afectado por la crisis entre las 32 entidades federativas.
Lo que también es sumamente preocupante, es que de acuerdo a las estimaciones de este grupo financiero, la economía estatal ya suma dos años consecutivos en retroceso, lo que explica perfectamente porqué más de 50 mil sonorenses se han sumado a las filas del desempleo desde el 2008 a la fecha.
Así, el desplome de la economía estatal, el crecimiento de la población, y la devaluación del peso, propiciaron que en 2009 el ingreso por habitante en Sonora se redujera también en un escandaloso 34%.
En 2008, el producto per cápita del Estado se llegó a situar en 12 mil 800 dólares por persona, mientras que para 2009 bajó hasta los 8 mil 446 dólares, esto de acuerdo también a las estimaciones de Banamex-Citi.
Tardaremos más en recuperarnos
De acuerdo a las proyecciones oficiales del Gobierno del Estado, este 2010 creceremos en Sonora entre un 3 ó un 4%, como máximo.
Con este pronóstico y bajo sus estimaciones de que la economía estatal había caída sólo un 4.4% en 2009, el Gobierno del Estado esperaba recuperar a finales del 2010 todo lo perdido durante la crisis.
Pero ahora, suponiendo que la estimación de Banamex Citi es la más apegada a la realidad sobre cómo le fue a la economía estatal en 2009, entonces recuperarnos de la crisis al paso que vamos, nos tomará en realidad dos años o quizás más, es decir, Sonora recobraría los niveles de empleo y producción que ostentaba en 2008, hasta finales principios de 2012… claro, si bien nos va.
Por esto, sería bueno que el secretario de Economía estatal, Moisés Gómez Reyna, y el presidente del Copreson, Francisco Búrquez Valenzuela, dejen de celebrar de manera triunfalista los resultados positivos del empleo en lo que va del año, y mejor deberían trabajar en serio en una estrategia integral que acelere la recuperación del Estado.
El Gobierno estatal tiene para este 2010 una meta de crecimiento mediocre, ya que en vez de proyectar sólo un crecimiento de 3 ó 4%, deberíamos estar en planes de lograr tasas de 5 ó 6% cuando menos.
Parece que faltan ideas, imaginación y ambición en el gabinete económico estatal, y de ser así me temo que podríamos estar condenados al estancamiento durante este sexenio.
Si estos funcionarios no pueden con el paquete o no están pensando en grande, como lo requiere Sonora en este momento, quizás lo mejor sería que le presentaran su renuncia al Gobernador Guillermo Padrés.
Ya pasaron seis meses desde el arranque de Gobierno y la verdad, Gómez Reyna y Búrquez siguen sin mostrar un solo as bajo la manga, se mantienen grises, siendo que por causa de la crisis deberían figurar como los más activos.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx
Blogspot: http://alexromeroayala.blogspot.com
martes, 2 de marzo de 2010
Se desploma un 80% la Inversión Extranjera en Sonora durante 2009
Alejandro Romero
Escalofriante, sólo así se puede describir la sensación que deja saber que durante el 2009 la Inversión Extranjera Directa se desplomó en Sonora un 80%.
Esto nos da una dimensión muy clara de la gravedad de la crisis económica que enfrentamos y de los retos que están por venir para nuestro Estado.
Pero primero analicemos lo sucedido. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía federal, durante 2009 la Inversión Extranjera Directa en Sonora fue de sólo 259.9 millones de dólares.
Esta cifra es un 80% inferior a los mil 293.8 millones captados por la entidad en 2008.
El desplome fue brutal en pocas palabras, pero lo que más llama la atención es que Sonora fue uno de los estados más afectados a nivel nacional.
Y es que mientras la Inversión Extranjera caía aquí un 80%, en Querétaro y el Estado de México crecía a tasas por encima del 20%. A nivel nacional también se desplomó, pero sólo en un 50%.
Por si fuera poco Chihuahua, donde supuestamente los problemas de violencia “espantan” a los capitales, la inversión extranjera sólo se redujo un 23%, para situarse en un monto global de 864 millones de dólares, es decir, casi cuatro veces más que en Sonora.
Es importante recordar que la Inversión Extranjera Directa es aquella en la que empresas de otros países abren fábricas o sucursales de sus negocios en suelo nacional, generando así empleos permanentes que promueven el desarrollo de una región.
De ahí la importancia de que este indicador crezca todos los años, lo que además es signo de que un País o un Estado son competitivos y atractivos para los inversionistas. China por ejemplo es el campeón mundial en atracción de inversiones y ya sabemos que crece anualmente al 9% ó 10%.
Los puntos a cuidar
Que se requiere para ser atractivo ante los ojos de los inversiones y atraer más inversión cada año. Se lo resumiré así: Seguridad, buena infraestructura, mano de obra educada y calificada, instituciones educativas y tecnológicas de vanguardia, y comunicaciones de primera, entre otros factores.
Para saber cómo nos irá en los próximos años en materia de inversión extranjera, sólo hay que preguntarnos cómo estamos en estos renglones hoy en día. Lamentablemente creo que en algunos hay focos rojos, que de no ser atendidos podrían hundir aún más la competitividad de Sonora.
Un “foco rojo” son la infraestructura y las comunicaciones. La realidad es que la Cuatro Carriles sigue como una carretera de “pueblo”, con tramos en muy mal estado todavía, sin acotamientos y escasa señalización.
Pero el principal problema es el del agua. Ya lo han dicho empresarios agrupados en la Coparmex, hay proyectos de inversión que tenían la mira puesta en Sonora, pero por el problema del agua se alejaron hacia otras entidades. Si esto no se soluciona pronto y de manera pacífica, la viabilidad de todo el Estado correrá un serio riesgo.
Finalmente la seguridad es un punto importante a atender. El hecho de que tengamos menos asesinatos que Chihuahua, Sinaloa o Baja California, no debe conformarnos ni nos va a servir como argumento de venta ante los inversionistas extranjeros.
Si queremos ser agresivos y realmente jalar inversiones, necesitamos ser uno de los cinco estado más seguros de todo México, con índices de combate al delito competitivos, incluso al compararlos con otros países emergentes.
Es vital que el Gobierno de Guillermo Padrés haga estos puntos prioritarios para su Gobierno, de lo contrario nuestra competitividad como Estado podría verse dañada y la inversión podría continuar desplomándose o en el mejor de los casos mantenerse estancada, situación que tampoco nos conviene.
Sin un despegue importante de la Inversión Extranjera en la entidad, estará en “chino” lograr los 25 mil empleos que anualmente requiere Sonora.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx
Escalofriante, sólo así se puede describir la sensación que deja saber que durante el 2009 la Inversión Extranjera Directa se desplomó en Sonora un 80%.
Esto nos da una dimensión muy clara de la gravedad de la crisis económica que enfrentamos y de los retos que están por venir para nuestro Estado.
Pero primero analicemos lo sucedido. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía federal, durante 2009 la Inversión Extranjera Directa en Sonora fue de sólo 259.9 millones de dólares.
Esta cifra es un 80% inferior a los mil 293.8 millones captados por la entidad en 2008.
El desplome fue brutal en pocas palabras, pero lo que más llama la atención es que Sonora fue uno de los estados más afectados a nivel nacional.
Y es que mientras la Inversión Extranjera caía aquí un 80%, en Querétaro y el Estado de México crecía a tasas por encima del 20%. A nivel nacional también se desplomó, pero sólo en un 50%.
Por si fuera poco Chihuahua, donde supuestamente los problemas de violencia “espantan” a los capitales, la inversión extranjera sólo se redujo un 23%, para situarse en un monto global de 864 millones de dólares, es decir, casi cuatro veces más que en Sonora.
Es importante recordar que la Inversión Extranjera Directa es aquella en la que empresas de otros países abren fábricas o sucursales de sus negocios en suelo nacional, generando así empleos permanentes que promueven el desarrollo de una región.
De ahí la importancia de que este indicador crezca todos los años, lo que además es signo de que un País o un Estado son competitivos y atractivos para los inversionistas. China por ejemplo es el campeón mundial en atracción de inversiones y ya sabemos que crece anualmente al 9% ó 10%.
Los puntos a cuidar
Que se requiere para ser atractivo ante los ojos de los inversiones y atraer más inversión cada año. Se lo resumiré así: Seguridad, buena infraestructura, mano de obra educada y calificada, instituciones educativas y tecnológicas de vanguardia, y comunicaciones de primera, entre otros factores.
Para saber cómo nos irá en los próximos años en materia de inversión extranjera, sólo hay que preguntarnos cómo estamos en estos renglones hoy en día. Lamentablemente creo que en algunos hay focos rojos, que de no ser atendidos podrían hundir aún más la competitividad de Sonora.
Un “foco rojo” son la infraestructura y las comunicaciones. La realidad es que la Cuatro Carriles sigue como una carretera de “pueblo”, con tramos en muy mal estado todavía, sin acotamientos y escasa señalización.
Pero el principal problema es el del agua. Ya lo han dicho empresarios agrupados en la Coparmex, hay proyectos de inversión que tenían la mira puesta en Sonora, pero por el problema del agua se alejaron hacia otras entidades. Si esto no se soluciona pronto y de manera pacífica, la viabilidad de todo el Estado correrá un serio riesgo.
Finalmente la seguridad es un punto importante a atender. El hecho de que tengamos menos asesinatos que Chihuahua, Sinaloa o Baja California, no debe conformarnos ni nos va a servir como argumento de venta ante los inversionistas extranjeros.
Si queremos ser agresivos y realmente jalar inversiones, necesitamos ser uno de los cinco estado más seguros de todo México, con índices de combate al delito competitivos, incluso al compararlos con otros países emergentes.
Es vital que el Gobierno de Guillermo Padrés haga estos puntos prioritarios para su Gobierno, de lo contrario nuestra competitividad como Estado podría verse dañada y la inversión podría continuar desplomándose o en el mejor de los casos mantenerse estancada, situación que tampoco nos conviene.
Sin un despegue importante de la Inversión Extranjera en la entidad, estará en “chino” lograr los 25 mil empleos que anualmente requiere Sonora.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción del Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx
martes, 12 de enero de 2010
Se “politizó” tema del empleo
Alejandro Romero
Apenas el fin de semana pasado se dio a conocer que de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora se perdieron más de 9 mil 300 empleos durante diciembre pasado.
Una mala noticia sin duda, perder empleos siempre será una mala noticia y es un absurdo considerar lo contrario.
No obstante, el dato negativo en vez de analizarse objetivamente se politizó y entonces se perdió la posibilidad de “desmenuzar” lo que realmente sucede en la economía Estatal.
Primero los priistas se fueron a la yugular del Gobierno estatal y advirtieron casi casi que esto era una señal más de que en 2012 o se acaba el mundo o el PRI regresa a Los Pinos (que más quisieran).
En la esquina azul, el Secretario de Economía, Moisés Gómez Reyna, se fue al otro extremo, y aseguró que en diciembre es normal que se pierdan empleos, pero resaltó que en este 2009 Sonora había perdido menos empleos en diciembre, que en todos los años de la pasada administración.
Incluso llegó a decir que el hecho de sólo haber perdido 9 mil 300 empleos durante diciembre era una “buena noticia” (¡Dios Santo!).
Los sindicatos y los empresarios también agarraron cada uno sus bandos y en sus declaraciones maximizaron o minimizaron el dato, igual que los polacos.
Ambas posiciones para mi gusto son un error y desvirtúan el debate de un tema fundamental para nuestro Estado. El tema del empleo se politizó y como siempre, los temas politizados se echan a perder.
Antes de dar mi opinión aclaro que seré escrupuloso en mis comentarios para alcanzar la máxima objetividad posible, y además asumo toda la responsabilidad de los mismos.
Desde mi personal punto de vista… vamos por partes:
Primero punto: El dato de diciembre era perfectamente previsible y así lo pronosticamos en este mismo espacio a mediados de diciembre. Efectivamente diciembre siempre es un mes negativo para el empleo en Sonora por cuestiones de temporalidad.
Segundo punto: No obstante, tampoco es un dato para celebrar como lo “pinto” Gómez Reyna. Durante diciembre, Sonora fue el séptimo Estado que más empleos perdió en México, es decir hay 25 estados más que perdieron menos empleos que nosotros en ese mismo mes, y muchos de ellos son más grandes en población que nosotros como es el caso de Puebla, Chihuahua y Coahuila, entre muchos otros.
Tercer punto: Tampoco es cierto que fue el mejor diciembre de nuestra historia, curiosamente los meses de diciembre donde menos hemos perdidos empleos fueron 2002 y 2003, años donde resalta el hecho de que Sonora a travesó también por una crisis, debido a la primer recesión de Estados Unidos y el torpe manejo de la economía de Armando López Nogales.
Esto indica que en años de crisis se pierden menos empleos durante diciembre en Sonora, ya que como hay poca contratación de plazas eventuales a lo largo del año, entonces durante diciembre hay menos empleos que dar de baja de parte del IMSS.
Cuarto punto: Hay que ser justos y decir que el dato tampoco se salió de los estándares normales de caída, en comparación con otros años en crisis. En otras palabras, se perdió el número de empleos que también se esfumaron en otros años de crisis similares. Traducción, no es el fin del mundo, pero tampoco hay motivos para celebrar.
No obstante, para mi es vital no quedarse sólo con el análisis del dato de diciembre, ya que la realidad es que van dos meses malos consecutivos para el empleo en Sonora, ya que en noviembre no se crearon plazas, mientras que en otros estados sí los hubo.
También es irrefutable el hecho de que en todo 2009 y por segundo año consecutivo, se perdieron más de 3 mil empleos en la entidad y además 25 mil sonorenses se sumaron a la Población Económicamente Activa sin encontrar trabajo, por lo que la tasa de desempleo se encuentra en niveles históricos.
Tampoco se puede negar que desde noviembre de 2008 a diciembre de 2009, en Sonora se han perdido más de 30 mil empleos de acuerdo a cifras del propio Instituto Mexicano del Seguro Social.
La verdadera discusión
En conclusión, el dato del empleo fue sin duda negativo y en el contexto que se dio, impulsará a la alza la tasa del desempleo en el Estado. No obstante, el dato más que preocuparnos y dividirnos, debe ocuparnos y unirnos.
Insisto, urge que el Gobierno estatal, al menos al interior, reconozca que las cuentas del empleo no están saliendo y si no endereza el rumbo, 2010 puede ser un año realmente complicado para la entidad.
Urge un plan estatal que afiance la recuperación económica del Estado, urge que el gabinete económico se ponga las pilas y cumpla las promesas de campaña como el seguro de desempleo, urge que se consideren planes extraordinarios para hacer más obras que las prevista en el Presupuesto del 2010, urge que en el tema del agua se tome una decisión definitiva ¡ya!, urge que el Gobierno estatal realice un verdadero pacto con todos los sectores, incluso los partidos de oposición, para que en 2010 la recuperación llegue.
El peligro de que no se dé una recuperación es serio y real. Pintar que todo está mal o que todo está de maravilla, sin un diagnostico realista, podría terminar por llevarnos a tomar caminos equivocados.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 10 años en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx.
Apenas el fin de semana pasado se dio a conocer que de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora se perdieron más de 9 mil 300 empleos durante diciembre pasado.
Una mala noticia sin duda, perder empleos siempre será una mala noticia y es un absurdo considerar lo contrario.
No obstante, el dato negativo en vez de analizarse objetivamente se politizó y entonces se perdió la posibilidad de “desmenuzar” lo que realmente sucede en la economía Estatal.
Primero los priistas se fueron a la yugular del Gobierno estatal y advirtieron casi casi que esto era una señal más de que en 2012 o se acaba el mundo o el PRI regresa a Los Pinos (que más quisieran).
En la esquina azul, el Secretario de Economía, Moisés Gómez Reyna, se fue al otro extremo, y aseguró que en diciembre es normal que se pierdan empleos, pero resaltó que en este 2009 Sonora había perdido menos empleos en diciembre, que en todos los años de la pasada administración.
Incluso llegó a decir que el hecho de sólo haber perdido 9 mil 300 empleos durante diciembre era una “buena noticia” (¡Dios Santo!).
Los sindicatos y los empresarios también agarraron cada uno sus bandos y en sus declaraciones maximizaron o minimizaron el dato, igual que los polacos.
Ambas posiciones para mi gusto son un error y desvirtúan el debate de un tema fundamental para nuestro Estado. El tema del empleo se politizó y como siempre, los temas politizados se echan a perder.
Antes de dar mi opinión aclaro que seré escrupuloso en mis comentarios para alcanzar la máxima objetividad posible, y además asumo toda la responsabilidad de los mismos.
Desde mi personal punto de vista… vamos por partes:
Primero punto: El dato de diciembre era perfectamente previsible y así lo pronosticamos en este mismo espacio a mediados de diciembre. Efectivamente diciembre siempre es un mes negativo para el empleo en Sonora por cuestiones de temporalidad.
Segundo punto: No obstante, tampoco es un dato para celebrar como lo “pinto” Gómez Reyna. Durante diciembre, Sonora fue el séptimo Estado que más empleos perdió en México, es decir hay 25 estados más que perdieron menos empleos que nosotros en ese mismo mes, y muchos de ellos son más grandes en población que nosotros como es el caso de Puebla, Chihuahua y Coahuila, entre muchos otros.
Tercer punto: Tampoco es cierto que fue el mejor diciembre de nuestra historia, curiosamente los meses de diciembre donde menos hemos perdidos empleos fueron 2002 y 2003, años donde resalta el hecho de que Sonora a travesó también por una crisis, debido a la primer recesión de Estados Unidos y el torpe manejo de la economía de Armando López Nogales.
Esto indica que en años de crisis se pierden menos empleos durante diciembre en Sonora, ya que como hay poca contratación de plazas eventuales a lo largo del año, entonces durante diciembre hay menos empleos que dar de baja de parte del IMSS.
Cuarto punto: Hay que ser justos y decir que el dato tampoco se salió de los estándares normales de caída, en comparación con otros años en crisis. En otras palabras, se perdió el número de empleos que también se esfumaron en otros años de crisis similares. Traducción, no es el fin del mundo, pero tampoco hay motivos para celebrar.
No obstante, para mi es vital no quedarse sólo con el análisis del dato de diciembre, ya que la realidad es que van dos meses malos consecutivos para el empleo en Sonora, ya que en noviembre no se crearon plazas, mientras que en otros estados sí los hubo.
También es irrefutable el hecho de que en todo 2009 y por segundo año consecutivo, se perdieron más de 3 mil empleos en la entidad y además 25 mil sonorenses se sumaron a la Población Económicamente Activa sin encontrar trabajo, por lo que la tasa de desempleo se encuentra en niveles históricos.
Tampoco se puede negar que desde noviembre de 2008 a diciembre de 2009, en Sonora se han perdido más de 30 mil empleos de acuerdo a cifras del propio Instituto Mexicano del Seguro Social.
La verdadera discusión
En conclusión, el dato del empleo fue sin duda negativo y en el contexto que se dio, impulsará a la alza la tasa del desempleo en el Estado. No obstante, el dato más que preocuparnos y dividirnos, debe ocuparnos y unirnos.
Insisto, urge que el Gobierno estatal, al menos al interior, reconozca que las cuentas del empleo no están saliendo y si no endereza el rumbo, 2010 puede ser un año realmente complicado para la entidad.
Urge un plan estatal que afiance la recuperación económica del Estado, urge que el gabinete económico se ponga las pilas y cumpla las promesas de campaña como el seguro de desempleo, urge que se consideren planes extraordinarios para hacer más obras que las prevista en el Presupuesto del 2010, urge que en el tema del agua se tome una decisión definitiva ¡ya!, urge que el Gobierno estatal realice un verdadero pacto con todos los sectores, incluso los partidos de oposición, para que en 2010 la recuperación llegue.
El peligro de que no se dé una recuperación es serio y real. Pintar que todo está mal o que todo está de maravilla, sin un diagnostico realista, podría terminar por llevarnos a tomar caminos equivocados.
Alejandro Romero
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 10 años en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx.
domingo, 10 de enero de 2010
Se "hunde" el empleo en Sonora

Alejandro Romero
Sé que sueno odioso, pero es la puritita verdad... se los dije: El empleo se desplomaría durante diciembre en Sonora, y así sucedió.
De acuerdo con datos del número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, sólo durante el último mes del 2009 se perdieron en el Estado un total de 9 mil 344 puestos de trabajo.
Así, a pesar de que la entidad acumulaba a noviembre un saldo positivo de más de 5 mil nuevos empleos en lo que iba del año, con el retroceso de diciembre, el resultado final del empleo en Sonora durante todo el 2009 terminó en una pérdida neta de 3 mil 306 plazas.
Con estas cifras, desde el inicio de la crisis financiera en los Estados Unidos en octubre de 2008 y hasta la fecha, en Sonora se han perdido un total de 30 mil 375 empleos formales.
En contraste, de acuerdo al IMSS, durante el 2009 otros estados como Guanajuato, Veracruz y Chiapas, lograron crear alrededor de 10 mil empleos cada uno.
Aunque la crisis es la principal causa del colapso del empleo en Sonora, también es cierto que hasta ahora el nuevo Gobierno del Estado, sigue sin mostrar una política económica clara y la falta de ésta, ya comienza a notarse en los resultados que muestra la economía estatal.
La gravedad de la crisis exigía que desde el 13 de septiembre se tomaran acciones urgentes, innovadoras y atrevidas para revertir la recesión, sin embargo poco fue lo que se hizo, al parecer no se entendió lo importante que era reaccionar a tiempo.
En este espacio lo dijimos una y otra ves, no había tiempo para un periodo de aprendizaje, era vital que se iniciara con todo, o de lo contrario la economía estatal lo podría resentir seriamente. Sin embargo, por lo visto predicamos en el desierto.
Lamentablemente, a más de tres meses de Gobierno no se ha visto un sola obra con sello de la actual administración, sólo se han continuado las edificaciones atrasadas del Plan Sonora Proyecta.
Cierto, el inicio fue difícil con pocos recursos en caja, pero así iniciaron también Gobiernos anteriores, ese punto era previsible, pero al parecer tomó por sorpresa a los nuevos funcionarios y los dejó paralizados.
Sin política económica clara
Lo más grave desde mi humilde punto de vista, es que sigue sin verse claramente la política económica de la actual administración. Los encargados del Gabinete económico al parecer no están haciendo su chamba y no se han preocupado si quiera por hacer realidad las promesas de campaña del actual Gobernador, las cuales en un principio se antojaban como el dibujo de una política económica valiente y acorde al reto de la crisis.
Se prometió llevar a los 10 mil millones de pesos el gasto en infraestructura en el Estado, sin embargo para el próximo año lo contemplado en el Presupuesto estatal fueron poco más de alrededor de 3 mil millones, un 30% por debajo de los cerca de 4 mil millones del 2009.
Se prometió la creación de un seguro de desempleo, y ahora, que es cuando más se necesita, ni siquiera se planteó como proyecto piloto para el 2010.
Se prometió licitar a la brevedad obras estratégicas como una planta tratadora de agua para Hermosillo y en septiembre se aseguró que a más tardar en noviembre quedaría definido el proyecto de abasto de agua definitivo para Hermosillo. Ahora se dice que podría quedar hasta mediados de este 2010 y mientras tanto los horarios de tandeos se amplian en la ciudad.
Sin duda la ampliación de los tandeos, aunque es una medida necesaria, restará atractivo para la llegada de inversiones a la capital del Estado, lo que podría agravar más la situación económica de la ciudad que hasta hace poco era la más dinámica que tenía la economía estatal.
Por eso, honestamente para mi no fue sorpresa la caída del empleo en diciembre, era previsible si se veía poco movimiento de parte del gabinete económico. Es claro que si no se ponen las pilas y la estrategia es esperar hasta que lleguen los recursos federales en marzo o abril, el empleo podría continuar en picada.
Lo peor es que con la escalada de precios y los nuevos impuestos, la economía estatal iniciará el 2010 aún más deprimida y si no se cambia el rumbo, los resultados podrían seguir de pesadilla.
Por el amor de Dios, urge que el equipo económico y en especial la Secretaría de Economía estatal, se ponga las pilas. Y que me disculpen mis colegas de la prensa, pero el tema principal del Estado ya no es la seguridad, no es la grilla y las politiquerías baratas... el tema es la economía y sólo el del agua se le asemeja en importancia.
Por último estimado lector, esta es una columna especial que hago llegar a usted de manera urgente, pero prometo tocar el fondo con más profundidad y propuestas para mi comentario financiero de televisión del próximo martes y mi columna escrita del próximo miércoles. Así que lo espero aquí ese mismo ese día.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia de periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx.
Sé que sueno odioso, pero es la puritita verdad... se los dije: El empleo se desplomaría durante diciembre en Sonora, y así sucedió.
De acuerdo con datos del número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, sólo durante el último mes del 2009 se perdieron en el Estado un total de 9 mil 344 puestos de trabajo.
Así, a pesar de que la entidad acumulaba a noviembre un saldo positivo de más de 5 mil nuevos empleos en lo que iba del año, con el retroceso de diciembre, el resultado final del empleo en Sonora durante todo el 2009 terminó en una pérdida neta de 3 mil 306 plazas.
Con estas cifras, desde el inicio de la crisis financiera en los Estados Unidos en octubre de 2008 y hasta la fecha, en Sonora se han perdido un total de 30 mil 375 empleos formales.
En contraste, de acuerdo al IMSS, durante el 2009 otros estados como Guanajuato, Veracruz y Chiapas, lograron crear alrededor de 10 mil empleos cada uno.
Aunque la crisis es la principal causa del colapso del empleo en Sonora, también es cierto que hasta ahora el nuevo Gobierno del Estado, sigue sin mostrar una política económica clara y la falta de ésta, ya comienza a notarse en los resultados que muestra la economía estatal.
La gravedad de la crisis exigía que desde el 13 de septiembre se tomaran acciones urgentes, innovadoras y atrevidas para revertir la recesión, sin embargo poco fue lo que se hizo, al parecer no se entendió lo importante que era reaccionar a tiempo.
En este espacio lo dijimos una y otra ves, no había tiempo para un periodo de aprendizaje, era vital que se iniciara con todo, o de lo contrario la economía estatal lo podría resentir seriamente. Sin embargo, por lo visto predicamos en el desierto.
Lamentablemente, a más de tres meses de Gobierno no se ha visto un sola obra con sello de la actual administración, sólo se han continuado las edificaciones atrasadas del Plan Sonora Proyecta.
Cierto, el inicio fue difícil con pocos recursos en caja, pero así iniciaron también Gobiernos anteriores, ese punto era previsible, pero al parecer tomó por sorpresa a los nuevos funcionarios y los dejó paralizados.
Sin política económica clara
Lo más grave desde mi humilde punto de vista, es que sigue sin verse claramente la política económica de la actual administración. Los encargados del Gabinete económico al parecer no están haciendo su chamba y no se han preocupado si quiera por hacer realidad las promesas de campaña del actual Gobernador, las cuales en un principio se antojaban como el dibujo de una política económica valiente y acorde al reto de la crisis.
Se prometió llevar a los 10 mil millones de pesos el gasto en infraestructura en el Estado, sin embargo para el próximo año lo contemplado en el Presupuesto estatal fueron poco más de alrededor de 3 mil millones, un 30% por debajo de los cerca de 4 mil millones del 2009.
Se prometió la creación de un seguro de desempleo, y ahora, que es cuando más se necesita, ni siquiera se planteó como proyecto piloto para el 2010.
Se prometió licitar a la brevedad obras estratégicas como una planta tratadora de agua para Hermosillo y en septiembre se aseguró que a más tardar en noviembre quedaría definido el proyecto de abasto de agua definitivo para Hermosillo. Ahora se dice que podría quedar hasta mediados de este 2010 y mientras tanto los horarios de tandeos se amplian en la ciudad.
Sin duda la ampliación de los tandeos, aunque es una medida necesaria, restará atractivo para la llegada de inversiones a la capital del Estado, lo que podría agravar más la situación económica de la ciudad que hasta hace poco era la más dinámica que tenía la economía estatal.
Por eso, honestamente para mi no fue sorpresa la caída del empleo en diciembre, era previsible si se veía poco movimiento de parte del gabinete económico. Es claro que si no se ponen las pilas y la estrategia es esperar hasta que lleguen los recursos federales en marzo o abril, el empleo podría continuar en picada.
Lo peor es que con la escalada de precios y los nuevos impuestos, la economía estatal iniciará el 2010 aún más deprimida y si no se cambia el rumbo, los resultados podrían seguir de pesadilla.
Por el amor de Dios, urge que el equipo económico y en especial la Secretaría de Economía estatal, se ponga las pilas. Y que me disculpen mis colegas de la prensa, pero el tema principal del Estado ya no es la seguridad, no es la grilla y las politiquerías baratas... el tema es la economía y sólo el del agua se le asemeja en importancia.
Por último estimado lector, esta es una columna especial que hago llegar a usted de manera urgente, pero prometo tocar el fondo con más profundidad y propuestas para mi comentario financiero de televisión del próximo martes y mi columna escrita del próximo miércoles. Así que lo espero aquí ese mismo ese día.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia de periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx.
martes, 5 de enero de 2010
Crecen las voces de alerta: Puede volver el “fantasma” de la recesión en este 2010
Alejandro Romero
De nuevo hay “focos rojos” en la economía estadounidense, y en consecuencia, también los hay para México y Sonora.
Cada vez son más los economistas, ya sea neokeynesianos o liberales, que advierten la posibilidad de que la economía estadounidense vuelva a caer en recesión durante la segunda mitad del 2010, arrastrando con ello al mundo y a países como México.
Este martes durante una reunión de la Asociación de Economistas de Estados Unidos, los premios Nobel de Economía, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, se mostraron pesimistas sobre el futuro de la todavía economía más poderosa del planeta.
Krugman, quien fue uno de los primeros economistas en predecir la crisis financiera de finales del 2008, ahora advierte que existen entre un 30 y hasta un 40% de probabilidades de que la economía americana recaiga en la recesión en algún momento del segundo semestre de este año.
¿Por qué? De acuerdo con su visión, esto sucedería en caso de que el Gobierno de Obama comience a retirar los estímulos monetarios y fiscales que mantiene desde 2009 para apoyar la recuperación económica.
En otras palabras, imagine que la economía estadounidense es un paciente grave, que incluso estuvo en coma por varios meses y se mantiene con vida gracias a máquinas y un respirador artificial. De acuerdo con Krugman, retirar los estímulos sería cono desconectar al paciente del respirador antes de tiempo. Obviamente el paciente moriría.
Por su parte, Stiglitz previó que en el corto plazo el crecimiento de nuestro vecino País del Norte continuará débil.
Además, en su perspectiva los estímulos del Gobierno americano al sector financiero sólo están retrasando una nueva crisis, que considera inevitable.
En la visión del profesor de Economía de la Universidad de California, Michael Intriligator, la recesión del 2009 ni siquiera ha terminado, y advierte que la recuperación es tan débil y lenta que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos no regresará a niveles anteriores a la crisis hasta el 2013.
En el caso del mercado laboral, es más pesimista y prevé que el desempleo no se ubicará en niveles del 2008 hasta el año 2016.
En la otra “esquina” o “bando” están los economistas liberales, que coinciden: Estados Unidos se acerca a una recesión y a una etapa de altos niveles de inflación y tasas de interés, pero ellos por su parte, culpan al “dineral” que le ha metido el Gobierno de Obama a la economía para recuperarla.
Independientemente de este debate interminable entre los economistas, de si el Gobierno debe intervenir o no en la economía, a mi lo que me pone a temblar es que a inicios del 2010, cada vez más especialistas coincidan en que la recuperación de la economía americana será más lenta de lo esperado y que incluso haya grandes posibilidades recaer nuevamente en una recesión.
Las consecuencias para Sonora
Obviamente esto tendría repercusiones negativas todavía incalculables para las economías de México y Sonora.
Primero, significaría la posibilidad de un segundo año consecutivo de recesión y la elevación aún más acelerada del desempleo, todo esto en combinación con un aumento de los impuestos y la inflación, lo que tendría graves consecuencias en la población.
Además es preocupante que esto vaya a darse en un contexto como el de Sonora, donde para el presupuesto de este 2010 el Gobierno estatal no se apretó el cinturón en el gasto corriente y por si fuera poco redujo en un 30% el gasto en infraestructura, el instrumento más efectivo que tiene a la mano para apoyar la recuperación del Estado y elevar su competitividad.
Por si fuera poco, una elevación de la inflación en Estados Unidos elevarían las tasas de interés a nivel mundial y podrían poner en peligro la calificación de la deuda de Sonora y el País, lo que elevaría el costo de contratar deuda gubernamental, como por ejemplo para construir la desaladora que garantice el abasto de agua para Hermosillo.
En pocas palabras, si reaccionamos tarde a este escenario, Sonora no tendrá margen de maniobra para enfrentar la situación a futuro, ya que si se deseara crear un Plan de Obra Emergente para apoyar la recuperación a base de deuda saldría tan costoso, que resultaría una opción inviable y por si fuera poco, proyectos impostergables como el de la desaladora, saldrán aún más costosos de lo que se prevé.
Ante esto, el País y Sonora quedarían desprotegidos y expuestos de manera directa a los efectos de una nueva recesión, lo que tendría consecuencias terribles sobre el desempleo, los niveles de pobreza extrema, en el ingreso de los ciudadanos de clase media, e incluso del propio Gobierno.
A finales del 2008, ningún político en México tomó en serio las advertencias de la profundidad de la crisis que estaba por venir, incluso se dijo que sólo era una “catarrito” y a los que nos atrevimos a decir algo, nos calificaron de aboneros del desastre o catastrofistas. Las consecuencias de este error son innegables: No reaccionamos y en 2009 México y Sonora vivieron la peor crisis de la historia moderna.
Hoy ¿algún político en México o del nuevo Gobierno estatal a cargo de Guillermo Padrés, prestará atención a esta nueva advertencia? Aún estamos a tiempo de reaccionar.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@hotmail.com
De nuevo hay “focos rojos” en la economía estadounidense, y en consecuencia, también los hay para México y Sonora.
Cada vez son más los economistas, ya sea neokeynesianos o liberales, que advierten la posibilidad de que la economía estadounidense vuelva a caer en recesión durante la segunda mitad del 2010, arrastrando con ello al mundo y a países como México.
Este martes durante una reunión de la Asociación de Economistas de Estados Unidos, los premios Nobel de Economía, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, se mostraron pesimistas sobre el futuro de la todavía economía más poderosa del planeta.
Krugman, quien fue uno de los primeros economistas en predecir la crisis financiera de finales del 2008, ahora advierte que existen entre un 30 y hasta un 40% de probabilidades de que la economía americana recaiga en la recesión en algún momento del segundo semestre de este año.
¿Por qué? De acuerdo con su visión, esto sucedería en caso de que el Gobierno de Obama comience a retirar los estímulos monetarios y fiscales que mantiene desde 2009 para apoyar la recuperación económica.
En otras palabras, imagine que la economía estadounidense es un paciente grave, que incluso estuvo en coma por varios meses y se mantiene con vida gracias a máquinas y un respirador artificial. De acuerdo con Krugman, retirar los estímulos sería cono desconectar al paciente del respirador antes de tiempo. Obviamente el paciente moriría.
Por su parte, Stiglitz previó que en el corto plazo el crecimiento de nuestro vecino País del Norte continuará débil.
Además, en su perspectiva los estímulos del Gobierno americano al sector financiero sólo están retrasando una nueva crisis, que considera inevitable.
En la visión del profesor de Economía de la Universidad de California, Michael Intriligator, la recesión del 2009 ni siquiera ha terminado, y advierte que la recuperación es tan débil y lenta que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos no regresará a niveles anteriores a la crisis hasta el 2013.
En el caso del mercado laboral, es más pesimista y prevé que el desempleo no se ubicará en niveles del 2008 hasta el año 2016.
En la otra “esquina” o “bando” están los economistas liberales, que coinciden: Estados Unidos se acerca a una recesión y a una etapa de altos niveles de inflación y tasas de interés, pero ellos por su parte, culpan al “dineral” que le ha metido el Gobierno de Obama a la economía para recuperarla.
Independientemente de este debate interminable entre los economistas, de si el Gobierno debe intervenir o no en la economía, a mi lo que me pone a temblar es que a inicios del 2010, cada vez más especialistas coincidan en que la recuperación de la economía americana será más lenta de lo esperado y que incluso haya grandes posibilidades recaer nuevamente en una recesión.
Las consecuencias para Sonora
Obviamente esto tendría repercusiones negativas todavía incalculables para las economías de México y Sonora.
Primero, significaría la posibilidad de un segundo año consecutivo de recesión y la elevación aún más acelerada del desempleo, todo esto en combinación con un aumento de los impuestos y la inflación, lo que tendría graves consecuencias en la población.
Además es preocupante que esto vaya a darse en un contexto como el de Sonora, donde para el presupuesto de este 2010 el Gobierno estatal no se apretó el cinturón en el gasto corriente y por si fuera poco redujo en un 30% el gasto en infraestructura, el instrumento más efectivo que tiene a la mano para apoyar la recuperación del Estado y elevar su competitividad.
Por si fuera poco, una elevación de la inflación en Estados Unidos elevarían las tasas de interés a nivel mundial y podrían poner en peligro la calificación de la deuda de Sonora y el País, lo que elevaría el costo de contratar deuda gubernamental, como por ejemplo para construir la desaladora que garantice el abasto de agua para Hermosillo.
En pocas palabras, si reaccionamos tarde a este escenario, Sonora no tendrá margen de maniobra para enfrentar la situación a futuro, ya que si se deseara crear un Plan de Obra Emergente para apoyar la recuperación a base de deuda saldría tan costoso, que resultaría una opción inviable y por si fuera poco, proyectos impostergables como el de la desaladora, saldrán aún más costosos de lo que se prevé.
Ante esto, el País y Sonora quedarían desprotegidos y expuestos de manera directa a los efectos de una nueva recesión, lo que tendría consecuencias terribles sobre el desempleo, los niveles de pobreza extrema, en el ingreso de los ciudadanos de clase media, e incluso del propio Gobierno.
A finales del 2008, ningún político en México tomó en serio las advertencias de la profundidad de la crisis que estaba por venir, incluso se dijo que sólo era una “catarrito” y a los que nos atrevimos a decir algo, nos calificaron de aboneros del desastre o catastrofistas. Las consecuencias de este error son innegables: No reaccionamos y en 2009 México y Sonora vivieron la peor crisis de la historia moderna.
Hoy ¿algún político en México o del nuevo Gobierno estatal a cargo de Guillermo Padrés, prestará atención a esta nueva advertencia? Aún estamos a tiempo de reaccionar.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
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jueves, 31 de diciembre de 2009
La década del 2000: La nueva década perdida de México… ¿y Sonora?

Alejandro Romero
La década del 2000 que prometía el fin de las crisis y que auguraba un futuro próspero, democrático y estable para México y Sonora, al fin de cuentas terminó por convertirse en una nueva década perdida, y por desgracia nuestro Estado no escapó del todo de esta realidad.
En el 2000 finalizaba la “dictadura perfecta”, el PRI era sacado a patadas de Los Pinos, la economía mexicana crecía a una tasa del 6%, la inflación después de años volvía a ser de un sólo dígito y el desempleo estaba en su nivel más bajo desde que se tenían registros.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) hasta ese momento, con todo y sus “prietitos en el arroz”, se presumía como un gran éxito, ya que había impulsado a niveles históricos la Inversión Extranjera Directa y las Exportaciones del País.
Parecía que las cosas no podían ser mejores para el País, pero en el camino algo salió mal y el sueño de prosperidad se convirtió en una “pesadilla” de estancamiento, crisis y pésimos resultados.
Con el fin de 2009, termina la década, y para nuestra desgracia los malos resultados son más que evidentes.
Del 2000 al 2009, la economía mexicana experimentó un crecimiento promedio anual de sólo un 1.6%, exactamente el mismo que se obtuvo durante los turbulentos años 80’s, una década caracterizada por el estancamiento y la inestabilidad.
Con este crecimiento, la economía del País sólo logró expandirse al mismo ritmo que la población, por lo que el ingreso per cápita real por habitante de este 2009 es exactamente el mismo con el que empezamos la década, mientras que países como China, la India o Brasil, lo aumentaron notablemente, llegando incluso a doblarlo en sólo diez años.
Además, el desempleo abierto en México, pasó de una tasa de 2.6% en el año 2000 a un histórico 5.7% en 2009, un nivel histórico sólo visto en la crisis de 1995.
En el caso de Sonora las cosas no fueron mejores. Mientras en la década de los 90’s el Estado alcanzó un crecimiento promedio anual del 4.2%, durante la década del 2000 la expansión promedio fue de sólo 2.5% al año.
Es decir, sólo estuvimos un puntito arriba del pobre promedio nacional y del crecimiento de la población en la entidad.
Y demos gracias a que Ford eligió Sonora para fabricar el Fusión, o de lo contrario quizás habríamos tenido iguales o peores números que a nivel nacional.
Además el desempleo también se disparó en este cierre de década a niveles históricos, nunca antes vistos en el Estado.
En el 2000 el desempleo era del 3.1% y en 2007, gracias al impulso generado por el proyecto Ford, se redujo hasta un 2.6%, pero en este 2009 la desocupación ya promedia una tasa del 6%, el doble de la que teníamos al iniciar la década.
Cierto, todos estos números son principalmente producto de la crisis del 2009 en Estados Unidos, pero aún sin ésta, habríamos obtenido resultados muy mediocres y hay que ser honestos, éstos números también son producto de la ineficacia de nuestro Gobierno para enfrentar la recesión y de la falta de reformas reales para elevar la competitividad del País y estimular la llegada de inversiones.
A nivel País todos coinciden, el Fondo Monetario Internacional, los premios Nobel de Economía y la Cepal: México manejó mal la crisis, no creó los estímulos fiscales y de gasto suficientes para amortiguar la caída y lo peor, para el 2010, sin que la recuperación sea sólida aún, se nos ocurrió elevar los impuestos.
Terminamos la década y la violencia y delincuencia crecen, al menos en la percepción de inversionistas y ciudadanos, seguimos con energéticos caros y con un sistema fiscal complicado, injusto, recaudador y desalentador de la inversión.
Seguimos con monopolios estatales o privados fuertes como Telmex, CFE o Pemex, que imponen sus precios y condiciones en sectores claves para nuestra economía. No avanzamos gran cosa en promover la competencia y la apertura económica y de inversión que requiere el País.
A nivel Estado, pasamos discutiendo toda la década cuál era la solución definitiva al problema de abasto de agua para Hermosillo, y aún seguimos en esa discusión: La desaladora o el Novillo. Lo que se haga tardará años en concretarse y mientras, los tandeos minarán nuestra capacidad para atraer inversiones en 2010.
También a nivel estatal, vemos las críticas al Gobierno federal por el mal manejo de la crisis, vemos que vienen más impuestos y por lo tanto la recuperación podría peligrar, pero aún así en Sonora el próximo año invertiremos un 30% menos en obras de infraestructura, de acuerdo al presupuesto estatal aprobado.
Después de estas reflexiones, a mi en lo personal no me queda duda, el 2000 fue una década perdida, no hicimos lo que teníamos que hacer, no atendimos los temas cruciales y éstas son las obvias consecuencias.
Si seguimos por el mismo camino y la economía estadounidense no se recupera vigorosamente, de hecho podríamos estar el camino de otra década perdida, y los niveles de pobreza y desempleo que hoy nos asustan, podrían ser mucho peores en los años por venir.
Pobres expectativas
Lo malo es que todo indica que la nueva década la iniciaremos con el pie izquierdo.
Aunque se vislumbra una raquítica recuperación económica de 3.2% de acuerdo con grupos financieros privados, ésta es irrisoria frente al desplome de 7.1% que experimentamos en 2009.
Y aún habría que ver si este 3.2% de crecimiento en 2010 es factible, ya que a mi gusto los nuevos y mayores impuestos del próximo año, así como un entorno internacional poco favorable, podrían terminar por hacer que nuestra economía creciera mucho menos, quizás sólo un 2.5% en el mejor de los casos.
Así, México recuperaría sus niveles de producción, ingreso y empleo anteriores a la crisis, hasta el 2011 o 2012.
Además será un año muy difícil para el ciudadano común, ya que habrá que pagar más impuestos, la inflación repuntará de 4 a casi u 5% y el desempleo continuará subiendo a niveles históricos, de acuerdo a las expectativas de grupos financieros privados.
Por lo tanto no queda duda de que independientemente de la poca recuperación que tendremos a nivel macro, en lo micro continuarán las dificultades y en los hogares será necesario apretarse más el cinturón y sobre todo cuidar la fuente de trabajo, porque el empleo seguirá escaseando.
Lo positivo, desde mi punto de vista, es que la gente está más consciente de la gravedad de la crisis y se encuentra más preparada para enfrentar la turbulencia que se avecina en sus finanzas el próximo año.
Pero sin duda, aún así será un año donde nuevamente en Sonora y a nivel nacional crecerá la pobreza y los problemas sociales que de ella emanan.
Lo único que nos podría salvar es una recuperación sorpresiva de la economía estadounidense se, o que sorpresivamente una luz celestial “ilumine” a nuestros políticos y los haga ver los errores que han cometido, para que enderecen el camino. Por desgracia, cualquiera de las dos cosas se antojan difíciles, así que prepárese para la adversidad.
Feliz 2010
No quiero terminar esta columna sin agradecer a mis selectos y contados lectores por todo su apoyo a lo largo del 2009.
La década del 2000 que prometía el fin de las crisis y que auguraba un futuro próspero, democrático y estable para México y Sonora, al fin de cuentas terminó por convertirse en una nueva década perdida, y por desgracia nuestro Estado no escapó del todo de esta realidad.
En el 2000 finalizaba la “dictadura perfecta”, el PRI era sacado a patadas de Los Pinos, la economía mexicana crecía a una tasa del 6%, la inflación después de años volvía a ser de un sólo dígito y el desempleo estaba en su nivel más bajo desde que se tenían registros.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) hasta ese momento, con todo y sus “prietitos en el arroz”, se presumía como un gran éxito, ya que había impulsado a niveles históricos la Inversión Extranjera Directa y las Exportaciones del País.
Parecía que las cosas no podían ser mejores para el País, pero en el camino algo salió mal y el sueño de prosperidad se convirtió en una “pesadilla” de estancamiento, crisis y pésimos resultados.
Con el fin de 2009, termina la década, y para nuestra desgracia los malos resultados son más que evidentes.
Del 2000 al 2009, la economía mexicana experimentó un crecimiento promedio anual de sólo un 1.6%, exactamente el mismo que se obtuvo durante los turbulentos años 80’s, una década caracterizada por el estancamiento y la inestabilidad.
Con este crecimiento, la economía del País sólo logró expandirse al mismo ritmo que la población, por lo que el ingreso per cápita real por habitante de este 2009 es exactamente el mismo con el que empezamos la década, mientras que países como China, la India o Brasil, lo aumentaron notablemente, llegando incluso a doblarlo en sólo diez años.
Además, el desempleo abierto en México, pasó de una tasa de 2.6% en el año 2000 a un histórico 5.7% en 2009, un nivel histórico sólo visto en la crisis de 1995.
En el caso de Sonora las cosas no fueron mejores. Mientras en la década de los 90’s el Estado alcanzó un crecimiento promedio anual del 4.2%, durante la década del 2000 la expansión promedio fue de sólo 2.5% al año.
Es decir, sólo estuvimos un puntito arriba del pobre promedio nacional y del crecimiento de la población en la entidad.
Y demos gracias a que Ford eligió Sonora para fabricar el Fusión, o de lo contrario quizás habríamos tenido iguales o peores números que a nivel nacional.
Además el desempleo también se disparó en este cierre de década a niveles históricos, nunca antes vistos en el Estado.
En el 2000 el desempleo era del 3.1% y en 2007, gracias al impulso generado por el proyecto Ford, se redujo hasta un 2.6%, pero en este 2009 la desocupación ya promedia una tasa del 6%, el doble de la que teníamos al iniciar la década.
Cierto, todos estos números son principalmente producto de la crisis del 2009 en Estados Unidos, pero aún sin ésta, habríamos obtenido resultados muy mediocres y hay que ser honestos, éstos números también son producto de la ineficacia de nuestro Gobierno para enfrentar la recesión y de la falta de reformas reales para elevar la competitividad del País y estimular la llegada de inversiones.
A nivel País todos coinciden, el Fondo Monetario Internacional, los premios Nobel de Economía y la Cepal: México manejó mal la crisis, no creó los estímulos fiscales y de gasto suficientes para amortiguar la caída y lo peor, para el 2010, sin que la recuperación sea sólida aún, se nos ocurrió elevar los impuestos.
Terminamos la década y la violencia y delincuencia crecen, al menos en la percepción de inversionistas y ciudadanos, seguimos con energéticos caros y con un sistema fiscal complicado, injusto, recaudador y desalentador de la inversión.
Seguimos con monopolios estatales o privados fuertes como Telmex, CFE o Pemex, que imponen sus precios y condiciones en sectores claves para nuestra economía. No avanzamos gran cosa en promover la competencia y la apertura económica y de inversión que requiere el País.
A nivel Estado, pasamos discutiendo toda la década cuál era la solución definitiva al problema de abasto de agua para Hermosillo, y aún seguimos en esa discusión: La desaladora o el Novillo. Lo que se haga tardará años en concretarse y mientras, los tandeos minarán nuestra capacidad para atraer inversiones en 2010.
También a nivel estatal, vemos las críticas al Gobierno federal por el mal manejo de la crisis, vemos que vienen más impuestos y por lo tanto la recuperación podría peligrar, pero aún así en Sonora el próximo año invertiremos un 30% menos en obras de infraestructura, de acuerdo al presupuesto estatal aprobado.
Después de estas reflexiones, a mi en lo personal no me queda duda, el 2000 fue una década perdida, no hicimos lo que teníamos que hacer, no atendimos los temas cruciales y éstas son las obvias consecuencias.
Si seguimos por el mismo camino y la economía estadounidense no se recupera vigorosamente, de hecho podríamos estar el camino de otra década perdida, y los niveles de pobreza y desempleo que hoy nos asustan, podrían ser mucho peores en los años por venir.
Pobres expectativas
Lo malo es que todo indica que la nueva década la iniciaremos con el pie izquierdo.
Aunque se vislumbra una raquítica recuperación económica de 3.2% de acuerdo con grupos financieros privados, ésta es irrisoria frente al desplome de 7.1% que experimentamos en 2009.
Y aún habría que ver si este 3.2% de crecimiento en 2010 es factible, ya que a mi gusto los nuevos y mayores impuestos del próximo año, así como un entorno internacional poco favorable, podrían terminar por hacer que nuestra economía creciera mucho menos, quizás sólo un 2.5% en el mejor de los casos.
Así, México recuperaría sus niveles de producción, ingreso y empleo anteriores a la crisis, hasta el 2011 o 2012.
Además será un año muy difícil para el ciudadano común, ya que habrá que pagar más impuestos, la inflación repuntará de 4 a casi u 5% y el desempleo continuará subiendo a niveles históricos, de acuerdo a las expectativas de grupos financieros privados.
Por lo tanto no queda duda de que independientemente de la poca recuperación que tendremos a nivel macro, en lo micro continuarán las dificultades y en los hogares será necesario apretarse más el cinturón y sobre todo cuidar la fuente de trabajo, porque el empleo seguirá escaseando.
Lo positivo, desde mi punto de vista, es que la gente está más consciente de la gravedad de la crisis y se encuentra más preparada para enfrentar la turbulencia que se avecina en sus finanzas el próximo año.
Pero sin duda, aún así será un año donde nuevamente en Sonora y a nivel nacional crecerá la pobreza y los problemas sociales que de ella emanan.
Lo único que nos podría salvar es una recuperación sorpresiva de la economía estadounidense se, o que sorpresivamente una luz celestial “ilumine” a nuestros políticos y los haga ver los errores que han cometido, para que enderecen el camino. Por desgracia, cualquiera de las dos cosas se antojan difíciles, así que prepárese para la adversidad.
Feliz 2010
No quiero terminar esta columna sin agradecer a mis selectos y contados lectores por todo su apoyo a lo largo del 2009.
Este año que termina no sólo fue difícil en lo económico, para mi en lo personal también fue difícil porque perdí a personas muy queridas. No obstante siempre hay que agradecer lo bueno y lo malo que se recibe en el año, lo bueno porque son bendiciones y lo malo porque son lecciones que servirán para ser una mejor persona a futuro.
Escribo esta columna en 31 de diciembre, mi cumpleaños número 30, agradezco a todos los que se han acordado de una fecha tan impropia para nacer. A los que no se acordaron, no se preocupen, ya estoy acostumbrado, jejeje.
Finalmente antes de iniciar un nuevo año y una nueva etapa de mi vida, a quienes he ofendido, ignorado o agredido, o al menos así lo han sentido, les pido una sincera disculpa, porque seguramente no fue intencionalmente.
Gracias nuevamente a todos los leen a este servidor y les deseo un feliz año.
Alejandro Romero.
Economista y jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
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