La Sombra Telemax 31 de agosto del 2015

Comentario económico de Alejandro Romero 1 de julio del 2015

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martes, 4 de noviembre de 2014

¿Por qué está débil el peso frente al dólar?

Alejandro Romero

La debilidad que ha mostrado el peso frente al dólar en los últimos días, quizás no es para alarmarse, pero sí para preocuparse.

No por nada, esta semana el tipo de cambio llegó a situarse hasta en los 13.90 pesos por dólar, su nivel más alto en 27 meses y en lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Pero ¿por qué está débil el peso? Por una razón: Comienza a darse una crisis de confianza en el futuro de la economía mexicana.

Déjeme le explico, desde mi punto de vista, qué factores internos y externos están alimentando esta crisis de confianza.

Desde el punto de vista externo, primeramente mencionaría la caída que muestran desde hace meses los precios del petróleo.

El petróleo es uno de nuestros principales productos de exportación que nos permite captar dólares del exterior, pero además los ingresos petroleros representan al menos una tercera parte de las entradas del Gobierno mexicano.

Por lo tanto, si caen los precios del petróleo, eso limita la llegada de dólares al país, y puede generar una potencial crisis presupuestaria en el Gobierno federal.

Desde julio a la fecha, los precios internacionales del petróleo se han desplomado en un 38%.

Otro factor externo que está presionando al peso y diezma la confianza en el futuro de la economía nacional, es el posible aumento que experimenten las tasas de interés en Estados Unidos durante los próximos meses.

En el tercer trimestre del año la economía americana creció un 3.5%, lo que indica que se encuentra bastante sana y fuerte.

Desde la crisis de 2009, la Reserva Federal de Estados Unidos (el equivalente del Banco de México) había mantenido una política de tasas bajas, a fin de favorecer el crecimiento económico en ese país.

Esas tasas bajas propiciaron que muchos capitales migraran a países México, donde había un mejor rendimiento para los inversionistas.

Pero ahora, ante la posibilidad de que suban las tasas en Estados Unidos, muchos de esos capitales podrían regresar a ese país, al que consideran un destino seguro para sus inversiones. Esto propiciaría la salida de dólares en México y teóricamente debilitaría al peso.

Los factores internos

Además de esos factores externos, creo que también podemos mencionar problemas internos que comienzan a menguar la confianza en el futuro del País y por lo tanto pegan a la fortaleza del peso mexicano.

Por una parte la economía nacional suma casi 2 años de estancamiento.

Con todo y que el Gobierno federal inició 2013 y 2014 pronosticando que creceríamos a tasas cercanas al 4%, la realidad es que en ambos años apenas promediamos una tasa de expansión del 1.4%.

Lo peor es que el Gobierno federal se ha endeudado en más de 1.3 billones de pesos, con el fin de gastar más y estimular el crecimiento, pero la “medicina” no ha surtido efecto y más endeudamiento adquirido podría enviar una mala señal.

Finalmente en las últimas semanas la violencia que vive el País y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ha comenzado a generar serias dudas sobre la correcta conducción del País.

No por nada, la Junta de Gobierno del Banco de México advirtió en su más reciente Anuncio de Política Monetaria que los “acontecimientos sociales” (inseguridad y descontento social) podrían tener un “impacto en las expectativas de los agentes económicos”.

Esto en otras palabras significa que inversionistas y empresarios podrían dejar de invertir y esperar menos crecimiento, a causa de los problemas sociales que aquejan al País.

Tampoco por nada hace unos días The Economist y The New Yorker coincidieron en que “El país puede írsele entre los dedos” a Enrique Peña Nieto, luego de los lamentables acontecimientos de Guerrero. (http://www.sinembargo.mx/25-10-2014/1152262)

Y es que normalistas desaparecidos y palacios de Gobierno incendiados por turbas, no son compatibles con la imagen modernizadora y reformista que el propio Peña Nieto ha tratado de proyectar a nivel nacional e internacional.

Mientras son peras o son manzanas, tenga por seguro que el peso seguirá inestable al menos de aquí a diciembre, y la mala racha puede extenderse en caso de que el país siga estancado, los petroprecios se mantengan a la baja y el problema de la violencia no brinde al menos una tregua.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 9 de septiembre de 2014

Va México al “despeñadero” en competitividad

Alejandro Romero

Algo muy malo sucede en nuestro país desde 2013, al grado que desde entonces hemos perdido 8 lugares en el ranking del Índice Global de Competitividad, elaborado por el Foro Económico Mundial.

Sí, lo leyó usted bien, hemos perdido 8 lugares. Y es que a pesar de los miles de spots que nos han “inundado” en las últimas semanas por el Segundo Informe del presidente Enrique Peña Nieto, la realidad es que la economía nacional lejos de acercarse al auge, parece dirigirse más bien al “despeñadero”.

De acuerdo con los expertos y líderes empresariales que componen el Foro Económico Mundial, México pasó del lugar 55 al 61 en su último informe de global de competitividad para el periodo 2014-2015.

Pero lo peor es que fue el segundo año consecutivo de caída para nuestro País, ya que en el estudio 2012-2013, la economía mexicana se encontraba en el lugar 53 de los 145 países que evalúa el informe.

Para que se dé una idea de cómo estamos y cómo hemos empeorado en el último año, en este ranking 2014-2015 nos situamos junto a países como Hungría, Ruanda, Jordania, Perú, Vietnam, y Georgia, en el grupo de naciones que ocupan las posiciones que van del lugar 60 al 69.

En contraste, el año pasado estábamos a la par de Portugal, Costa Rica, Sudáfrica, Brasil, Chipre, y Filipinas, en el bloque de naciones que ocupaban las posiciones que iban del lugar 50 al 59.

Las causas

Los líderes empresariales encuestados por el Foro Económico Mundial no se anduvieron por las ramas y este año señalaron que los obstáculos para que crezca la competitividad en México son básicamente: la corrupción, la regulación fiscal, la ineficiencia gubernamental y el crimen.

Como vemos, parece estar sobredimensionado el “encanto” que se dice han generado en el exterior las reformas estructurales aprobadas durante el primer tercio de la presidencia de Peña Nieto.

La realidad es que los inversionistas siguen viendo en el País una enorme corrupción, reglas fiscales engorrosas y costosas, y una alta ineficacia burocrática, que no les mayor confianza para invertir en México.

Y es que ninguna de las reformas aprobadas atendió precisamente estas preocupaciones de los inversionistas y expertos consultados.

Al contrario, la reforma fiscal elevó los impuestos en las fronteras y diversos productos, eliminó esquemas simplificados como Régimen de Pequeños Contribuyentes y sólo tuvo un afán recaudatorio. No buscó ni aumentar la base de contribuyentes, ni simplificar la carga fiscal para los cautivos.

Además el Gobierno federal encabezado por Peña Nieto sólo se ha preocupado por recaudar y endeudarse más, sin antes “adelgazar” y hacer más eficiente la estructura de la burocracia.

Ante este panorama, era de esperarse que el Foro Económico Mundial viera a la baja la competitividad de México.

Lo peor es que no se ve ningún esfuerzo a futuro por parte del Gobierno de Peña Nieto para mejorar estos renglones, por lo que es previsible que la competitividad del País siga a la baja o en el mejor de los casos se estanque.

Por lo visto, la única forma de arreglar esto sería que en 2015 hubiera un Congreso de la Unión de contrapeso, con mayoría opositora al PRI de Peña Nieto, y que finalmente desde ahí se aprobaran leyes, normas y presupuestos que combatieran la corrupción, que adelgazaran al Gobierno y que formularan una verdadera reforma fiscal.

Esa reforma + sería un paso enorme para mejorar la competitividad del país, sobre todo si reduce la carga fiscal, amplia la base de contribuyentes y simplifica al máximo el pago de impuestos.

¿Será esto posible? ¿Usted qué opina?

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 26 de agosto de 2014

El segundo informe de Peña Nieto: La economía estancada, los salarios se deterioran y el desempleo en las alturas

Alejandro Romero

A unos días de que el presidente Enrique Peña Nieto rinda su segundo informe de Gobierno, la cruda realidad es que en su administración los buenos resultados económicos siguen brillando por su ausencia.

La economía mexicana se encuentra estancada, sí con estabilidad macroeconómica, pero con salarios carcomidos por la inflación y los aumentos a los alimentos, con los niveles de desempleo más altos para un primer tercio de Gobierno desde Ernesto Zedillo y todo eso con la deuda pública en franco aumento.

Con todo y la creciente publicidad oficial que comienza a inundarnos, los números hablan por sí solos, déjeme le explico por qué.

En materia de crecimiento, del 2013 a la fecha, la economía mexicana se ha mantenido prácticamente estancada, expandiéndose a una raquítica tasa del 1.4%, que a duras penas iguala el aumento de la población.

Además durante los dos primeros años de Felipe Calderón, con todo y el conflicto poselectoral que generó López Obrador y que comenzaba a dibujarse la crisis hipotecaria en Estados Unidos, aun así la economía logró un crecimiento anual promedio de al menos 2.3%, casi el doble que el que tenemos con Peña Nieto.

Si bien Peña Nieto ha logrado tasas de inflación más bajas y un peso estable, en comparación al primer tercio de sus dos últimos antecesores, de ¿qué sirve esa estabilidad macroeconómica si los ingresos de la gente no crecen y la tasa de desempleo es de las más altas desde los dos primeros años de Ernesto Zedillo?

De acuerdo con cifras del IMSS, en lo que va del sexenio de Peña Nieto el salario promedio de los trabajadores formales ha crecido a una tasa anual del 4.3%, cifra muy inferior a los aumentos que concretaron los trabajadores mexicanos en los dos primeros años de Fox (10.9%) y Calderón (5.6%).

Por si fuera poco, el salario promedio de los trabajadores mexicanos ha crecido por abajo del 4.7% que han aumentado los precios de los alimentos en lo que va de la actual administración federal. Esto ha tenido un impacto importante en las finanzas de las familias.

Por otra parte, según Inegi, de diciembre de 2013 a julio de 2014, la tasa de desempleo en México ha sido del 4.9% en promedio, superior al 3.8% que alcanzó en los primeros dos años de Calderón y el 2.8% que mantuvo en el primer tercio de sexenio de Vicente Fox.

El “caminito” de la deuda

Finalmente, en lo que va del sexenio de Peña Nieto la deuda pública neta (tanto interna como externa) del País se ha elevado en casi 800 mil millones de pesos, hasta alcanzar los 5.88 billones de pesos.

Para que se dé una idea, este aumento de la deuda nacional equivale toda la producción que tendrán este año las economía de Sonora y Baja California juntas. De ese tamaño ha sido el endeudamiento del País del 2013 a la fecha.

Esto se ha traducido en un incremento de la deuda de 15.6% en lo que va del sexenio de Peña Nieto, alza que es superior al 5.4% que se elevó en el mismo periodo de Calderón.

¿Pero a qué se debe este potencial desastre económico? Son varios los factores, pero podemos mencionare entre los más importantes: El mal manejo del gasto público al inicio de la administración, el aumento de la carga impositiva para las empresas con la reforma fiscal y la pasividad que ha mostrado el Gobierno federal para aplicar medidas que incentiven el crecimiento a corto plazo, sin tener que esperar la aprobación y maduración de las reformas estructurales.

Por desgracia todo indica que la visión del Gobierno federal no va a cambiar: No va a dar marcha atrás a los aspectos más negativos de la reforma fiscal, y además continuará a la espera de que las reformas laboral, de telecomunicaciones y energética rindan sus esperados frutos, lo cual usted debe esperar sentado, ya que éstas tardarán años para sentirse en su bolsillo, dese luego si son bien aplicadas.

Estos son los datos duros sobre la economía nacional. Pero la mejor opinión del desempeño de Peña Nieto la tiene usted, sólo pregúntese ¿hoy su economía y la de su familia está mejor de lo que estaba en 2012?

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 13 de mayo de 2014

Dime qué presumes, y te diré… cómo va la economía mexicana

Alejandro Romero

Dice el viejo y conocido refrán: Dime qué presumes y te diré qué te falta.

Y aplica como anillo al dedo para las declaraciones que realizó esta semana el presidente Enrique Peña Nieto, respecto a que la economía mexicana no estaba en recesión, y que desde su punto de vista, por el contrario mostraba signos claros de recuperación.

La cruda y dura realidad es que por más que el Presidente o sus asesores quieran tapar el sol con un dedo, es imposible ocultar el estancamiento que vive la economía nacional.

Peña Nieto dio como “prueba” de sus afirmaciones tres indicadores, donde aseguraba que era evidente la recuperación del País.

El problema es que ni siquiera esos tres indicadores dan soporte a lo dicho por el Presidente y basta con echarles un vistazo superficial, para demostrar que incluso los mismos indicadores señalados por él, en realidad dicen todo lo contrario.

Vamos a analizarlos uno por uno para que usted vea cómo es falso que la economía mexicana esté en reactivación.

1. El Presidente Peña Nieto dijo que según el Inegi, en marzo la actividad industrial había logrado un crecimiento del 3.4%, respecto a marzo del 2013.

Lo que se le olvidó precisar es que en 2013 la Semana Santa cayó precisamente en marzo, por lo tanto hubo menos días trabajados y desde luego una menor producción de la industria.

Entonces si comparamos marzo de 2014 contra marzo de 2013, es lógico que habrá un crecimiento favorable, porque este año la Semana Santa cayó en abril y por lo tanto en marzo hubo más días trabajados y por ende mayor producción industrial en el Pais.

Pero si en cambio tomamos dados desestacionalizados, es decir, quitamos los efectos de temporalidad a los que hacemos referencia en el párrafo anterior, entonces la producción industrial nacional registró en marzo una caída del 0.13%. Ah verdad.

Disminuye generación de empleos

2. También Peña Nieto señaló que de abril de 2013 a abril de 2014 se han generado en México más de 400 mil nuevos empleos. De hecho, según el IMSS en abril pasado se crearon a nivel nacional 56,042 nuevos empleos.

Lo que se oculta o no se quiere decir, es que la generación de empleos de abril pasado fue 16.2% inferior a la abril de 2013.

De hecho, de enero a abril de este 2014 se han creado 312 mil 306 nuevos empleos. Pero esta cifra es 12.2% inferior a las plazas laborales generadas en el mismo periodo del año 2012.

Recordemos que 2013 fue un año de casi nulo crecimiento, por lo tanto si realmente queremos afirmar que estamos en crecimiento, entonces debemos compararnos contra 2012 o 2011.

3. Finalmente el Presidente comentó el resultado de las ventas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad), que durante el mes de abril crecieron de forma nominal un 2.4%, respecto al mismo mes del 2013.

Aquí hay dos cosas: Primero, en el caso de las tiendas de autoservicio se vieron favorecidas este año porque la Semana Santa cayó en abril, lo que tiene un efecto positivo en sus ventas. Recordemos que el comercio lejos de descansar, trabaja más en periodos vacacionales.

Pero además de eso, el resultado que se dio a conocer es nominal, es decir, no descuenta el aumento de los precios o de la inflación, como decimos los economistas.

Si descontamos la inflación, entonces en términos reales las ventas de las tiendas de autoservicio registraron en abril una caída del 1%, es decir, ni siquiera repuntaron con la Semana Santa a su favor.

Como vemos, definitivamente los indicadores citados por el presidente Peña Nieto nos dicen una cosa muy diferente de lo que se buscaba presumir.

Por más que se quiera ocultar, la economía mexicana se encuentra estancada y en serio riesgo de caer en recesión, de no corregirse a tiempo errores garrafales como la reforma fiscal de este año.

Para mí sólo queda una duda, ¿Peña Nieto y sus asesores saben la realidad, pero buscan inyectar optimismo con estas declaraciones? O de plano ¿Niegan la realidad y se niegan a aceptar que han manejado mal la economía? O peor aún ¿Sus asesores le están mintiendo al Presidente el estado real del País?

¿Usted qué opina?

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 16 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 25 de marzo de 2014

Economía mexicana está semiparalizada: Inegi; la reforma fiscal desploma ventas de comerciantes en estados fronterizos

Alejandro Romero

La economía mexicana sigue sin ver la luz al final del túnel.

Tras la entrada en vigor este año de los nuevos impuestos, los gasolinazos y la homologación del IVA fronterizo, la economía nacional lejos de mostrar signos de vida, comienza a acercarse más a una recesión.

Esta semana el Inegi dio a conocer que durante enero pasado la actividad económica del País registró un “mísero” crecimiento de apenas 0.8%. Es decir, no crecimos casi nada.

Este crecimiento fue inferior al 1.1% logrado en diciembre de 2013, estuvo todavía más por debajo del 2.9% logrado en enero de 2013.

No hay lugar a dudas, los números no mienten: La economía mexicana sigue en lento crecimiento este 2014, y lo peor es que cada vez se paraliza más.

Este resultado en lo personal no me sorprende en lo más mínimo. Desde hace meses varios analistas y un servidor advertimos hasta el cansancio que elevar los impuestos tendría un efecto inflacionario y recesivo en la economía, que ya de por sí no estaba creciendo en 2013.

De continuar esta tendencia, el resultado será que México se enfilará a una nueva recesión económica, con todo y que nuestro principal socio comercial esté en pleno crecimiento, como es el caso de Estados Unidos.

Una recesión, en combinación con aumentos a los precios de los alimentos, además de limitar la generación de empleos, tendrá como efecto inmediato un incremento importante de los niveles de pobreza.

Cae comercio fronterizo

Otro dato alarmante, dado a conocer recientemente por Inegi, fue el comportamiento de las ventas del comercio al menudeo en el País, pero en especial en las ciudades que se ubican en estados fronterizos.

De acuerdo con Inegi, en enero pasado las ventas del comercio en Ciudad Juárez se desplomaron un 4%, en Tijuana cayeron 5.6%, y en Nuevo Laredo bajaron hasta 9.6%.

Lamentablemente Inegi no levanta información sobre el comercio de ciudades fronterizas sonorenses.

Pero sin temor a equivocarnos, el mismo panorama o peor es el que viven comerciantes de Nogales, San Luis Río Colorado, Agua Prieta, Caborca o Cananea, luego de que en enero se elevó el IVA fronterizo del 11 al 16%, gracias al voto mayoritario de los diputados y senadores de PRI.

En el caso de Hermosillo si hay cifras, y en enero la baja en las ventas fue de 2.5%, mientras que a nivel nacional la disminución fue del 0.2%.

Vale la pena recordar que los estados fronterizos son los que llevaron la peor parte de la reforma fiscal con la homologación del IVA, además de que en el caso de Sonora se aplicarán más impuestos a la actividad minera, que representa el 15% del Producto Interno Bruto (PIB) estatal.

En el caso de la homologación del IVA, dejó en completo estado de indefensión a los comerciantes de ciudades fronterizas, ya que como es bien sabido el comercio americano cuenta con mejores precios en muchos de sus productos, además de que paga sólo un 8% de impuesto al consumo, es decir, en México ahora se paga el doble de impuestos.

El Gobierno federal en su miopía centralista, condenó a los estados fronterizos a sufrir los peores efectos de la reforma fiscal, siendo que son las entidades del Norte son precisamente las de mayor dinamismo en el país.

Por esto precisamente, hoy la economía mexicana está semiparalizada, porque Hacienda federal está apagando los “motores del crecimiento” que representan regiones como la frontera y sectores como la minería y el comercio.

Lamentablemente, no se ve la más mínima intención en los legisladores priistas o del Gobierno federal por dar marcha atrás a esta “masacre” económica en que se ha convertido la reforma fiscal.

¿A caso se necesita que el País caiga en recesión y que suba la pobreza para dar reversa a las nocivas medidas de la reforma fiscal? ¿Qué piensan con estos resultados los legisladores tricolores por Sonora que votaron a favor de subir los impuestos? ¿cómo van pedir el voto en 2015 en medio de la recesión y la falta de empleo que ellos mismo ocasionaron junto con el Gobierno federal?

Y ¿usted qué opina?

Alejandro Romero.
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Si desea ver La Sombra del pasado 24 de marzo, haga clic aquí: http://youtu.be/PpAAfOIC5xk

jueves, 6 de marzo de 2014

VA ECONOMÍA MEXICANA RUMBO A LA RECESIÓN: INEGI


Por Alejandro Romero

El Inegi dio a conocer esta semana que de acuerdo a su sistema de indicadores cíclicos la economía mexicana está en curso de recesión.


Tanto el índice coincidente de diciembre de 2013 (que refleja el estado actual de la economía), como el índice adelantado de enero de 2014 (que busca anticipar el comportamiento de la economía) presentaron variaciones negativas en el último reporte de Inegi, lo que revela que la economía nacional está al inicio de una fase de recesión económica.


Para la elaboración de estos indicadores el Inegi emplea datos del Producto Interno Bruto, el Índice Global de la Actividad Económica, la tasa de desempleo, la generación de empleo formal del IMSS, la tasa de interés, el tipo de cambio, entre otros. 


Con esto, una vez más queda claro que la economía mexicana se está haciendo "pedazos" en las manos de EPN y de su equipo, y lo peor todavía podría estar por venir, una vez que las empresas y los trabajadores resientan en toda su magnitud los efectos de la reforma fiscal y los gasolinazos. 


Más negativo aún es que no se ve que el Gobierno federal desee enderezar el rumbo y enmendar los graves errores que cometió con la imposición de la reforma fiscal ¡Así que aguas!


RECORTAN EXPECTATIVAS DE CRECIMIENTO



En línea con esto que comentamos, de acuerdo con la Encuesta sobre Expectativas de Especialistas en Economía del Sector Privado elaborada por el Banco de México, durante febrero los analistas independientes recortaron sus proyecciones de crecimiento económico para México en 2014.

Mientras en enero los especialistas preveían para este año un crecimiento de 3.40%, en febrero redujeron sus expectativas a 3.2%. Esta cifra se encuentra además por debajo del 3.9% que pronostica el Gobierno federal.


Los analistas están ajustado a la baja sus pronósticos, luego del pobre crecimiento de 0.7% que tuvo la economía nacional durante el cuarto trimestre de 2013, además de los efectos negativos que está ocasionando el aumento de los impuestos federales este año con la reforma fiscal.


Sin duda, si los indicadores económicos continúan deteriorándose en las próximas semanas, los analistas privados continuarán recortando sus expectativas de crecimiento. Pero ¿qué no dijo el presidente Peña Nieto que 2014 sería el año del crecimiento?


Alejandro Romero.
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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Se estanca poder de compra de los salarios en México durante 2013

Alejandro Romero

La eterna “carrera” que juegan en México los aumentos salariales y la inflación quedará prácticamente empatada en este 2013.

En otras palabras, este año el poder de compra de las familias mexicanas se quedó estancado.

De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, a septiembre de 2013 el salario promedio en México registró un crecimiento anualizado de sólo 3.9%, la misma proporción en que subió el salario mínimo, y prácticamente a la par de la inflación, que cerrará este año en 3.8%.

Lo peor es que 2014 no se ve muy esperanzador, ya que los “gasolinazos” y los nuevos impuestos al transporte foráneo, los refrescos y los alimentos de alto contenido calórico, así como el alza del IVA en la zona fronteriza, tendrán un efecto inflacionario que “consumirá” el alza que tengan los salarios el próximo año.

Sume a eso que el alza de impuestos debilitará sensiblemente la capacidad de las empresas para aumentar en una proporción “justa” los salarios de sus trabajadores.

Por todo esto, 2014 será en el mejor de los casos un año de nulo crecimiento para el poder de compra de las familias mexicanas.

El problema es que será el segundo año consecutivo donde los ingresos de las familias no crecen por encima de la inflación, lo que estanca el ensanchamiento de la clase media del País.

Es importante recordar que con su consumo, las clases medias son las que hacen posible el crecimiento de la economía interna del País.

Por lo tanto, si la economía externa sigue sin dar señales claras de recuperación, como es el caso de Estados Unidos, y si además no estimulamos el fortalecimiento de nuestra clase media, como resultado nuevamente el crecimiento del País será prácticamente nulo durante 2014.

El Gobierno federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, considera que con el dinero que obtuvieron de la reforma fiscal podrán efectuar obras que reactiven la economía nacional. Pero pregunto: ¿Ese objetivo, realmente se podrá lograr con empresas afectadas por el alza de impuestos y una clase media debilitada, sin aumento en su poder de compra?

Desde luego que la respuesta es que no.

Para que una economía crezca sanamente, necesita de empresas con liquidez y capital suficiente para invertir y generar empleos, y también requiere de una clase media pujante, con ingresos que vayan a la alza y fortalezcan su consumo.

En otras palabras, de nada servirá un gobierno rico, con empresas y ciudadanos “ruinos”.

Las recomendaciones

Por lo pronto, usted estimado lector, como ciudadanos prepárese bien para un 2014 que luce complicado, cuide su empleo, busque la forma de obtener ingresos extra, reduzca sus gastos en el hogar (agua, luz, teléfono) y ahorre para emergencias.

Será la mejor forma de hacer frente a las turbulencias que se avecinan el próximo año.

Alejandro Romero.
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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Comienzan a “desplomarse” pronósticos de crecimiento para la economía mexicana en 2014

Alejandro Romero

Los pronósticos de crecimiento económico para México en 2014, igual que como sucedió en este 2013, comienzan a irse en caída libre, de acuerdo con analistas privados consultados por el Banco de México.

Según estos expertos consultados mensualmente, de enero a julio de este año su pronóstico de crecimiento para la economía nacional en 2014 rondó un promedio del 4%.

Luego, en agosto disminuyeron su expectativa a 3.74%, para septiembre la rebajaron a 3.59% y ahora en octubre nuevamente la recortaron a 3.41%.

En otras palabras, los economistas independientes ven desde agosto con mayor pesimismo el futuro de la economía mexicana.

Esta misma “película” ya la vivimos en 2013, cuando en enero pasado los expertos esperaban un crecimiento de 3.6% para este año, pero hoy estiman que cerraremos con una mínima expansión de sólo 1.2%

Vale la pena aclarar que seguramente muchas de las proyecciones para 2014 aún no tomaban en cuenta la afectación que tendría la reforma fiscal, recientemente aprobada por diputados y senadores del PRI, Partido Verde y parte del PRD.

Por lo mismo, es de suponerse que los pronósticos continuarán a la baja durante los próximos meses, y si eso se combina con una economía estadounidense débil el próximo año, entonces sí que Dios nos agarre confesados.

Es importante recordar que a partir del próximo año se eleva el IVA en la frontera de 11 a 16%, lo que en Sonora afectará a una cuarta parte de la población.

También habrá aumentos mensuales a las gasolinas; se aplicarán impuestos sobre prestaciones laborales como el aguinaldo, vales de despensa, bonos de productividad; se cobrarán regalías sobre las utilidades mineras; se aplicarán impuestos especiales a refrescos y alimentos de alta densidad calórica; y desaparecerá el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos).

Reforma recesiva

Todos estos nuevos impuestos y ajustes a los ya existentes, tendrán un efecto recesivo en la economía mexicana, en especial para los estados fronterizos, que son precisamente los que más dinamismo le dan al País.

Por eso, no se sorprenda si en los próximos meses los pronósticos de crecimiento para México se siguen ajustando a la baja.

Pero ¿Por qué Enrique Peña Nieto, su gabinete y sus legisladores aprobaron esta reforma fiscal que a nadie termina de convencer y en medio de un entorno económico tan complicado?

La realidad es que la propuesta original de reforma fiscal era otra. Era una que consideraba una tasa generalizada de IVA, incluyendo alimentos y medicinas, pero se tuvo “miedo” a fortalecer a Andrés Manuel López Obrador y sus protestas callejeras, por lo que se optó por adoptar un “plan B”.

Así es como llegamos a este “Frankenstein” fiscal, hecho sobre las piernas, que busca dotar de más recursos al Gobierno federal, pero a costa de sacar el dinero de los bolsillos de los ciudadanos y de las empresas, y en perjuicio del consumo, la competitividad, la inversión y la generación de empleos.

Pero todo se paga con el tiempo, y la realidad es que el próximo año ya se habrá consumido una tercera parte del sexenio peñanietista y el crecimiento entre 2013 y 2014 a duras penas promediará una tasa del 2% anual (en el mejor de los escenarios).

Sin duda, una economía mexicana “estancada” será un factor que tendrá un gran peso en la decisión de los electores rumbo a las elecciones de 2015.

Alejandro Romero.
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