La Sombra Telemax 31 de agosto del 2015

Comentario económico de Alejandro Romero 1 de julio del 2015

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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Comienzan expertos a recortar pronósticos para 2015

Alejandro Romero

En 2013 y 2014 los mexicanos vimos una “misma película”: mes tras mes los analistas del sector privado recortaron sus pronósticos de crecimiento para la economía mexicana. Lo peor es que existen indicios de que 2015 también será igual.

En la última encuesta que realizó el Banco de México con expertos del sector privado, el pronóstico de crecimiento para la economía nacional en este 2014 se redujo de 2.30% a 2.19%. En enero era de 3.40%.

Pero lo que enciende focos de alarma, es que los mismos expertos ya comenzaron desde octubre a recortar sus pronósticos de crecimiento para 2015.

Apenas en enero de este año preveían que en 2015 la economía mexicana crecería un 3.94%, para octubre redujeron sus proyecciones a 3.72% y ahora en noviembre volvieron a disminuirlas a 3.51%.

Entonces de plano ¿Veremos la misma película en 2015? Algunos signos de alerta parecen decirnos que sí.

Uno de estos signos es la caída que presentan los precios internacionales del petróleo. En lo que va de 2014 la mezcla mexicana de petróleo ha bajado su cotización en casi 40% y tan solo en noviembre se desplomó en casi 10%.

Para que se dé una idea de lo bajo que está hoy el precio del petróleo, en el presupuesto federal de 2015 se proyecta su cotización en 79 dólares por barril, pero actualmente la mezcla mexicana ronda los 62 dólares por barril.

Amenaza a la reforma energética

Si bien es cierto que el presupuesto del Gobierno federal está a salvo, gracias a la compra de coberturas que garantizan los ingresos presupuestados por la venta de petróleo, la realidad es que un precio tan bajo del hidrocarburo reducirá las exportaciones petroleras del País y podría poner en riesgo los beneficios esperados con la reforma energética.

Con un precio del petróleo a la baja, muchos proyectos que se esperaba detonar con la reforma energética podrían ver disminuida su rentabilidad, y por lo tanto las inversiones previstas podrían posponerse hasta que los petroprecios muestren mejores niveles.

Por lo tanto, la reforma más importante del sexenio de Enrique Peña Nieto, con la que se esperaba detonar el crecimiento del País, corre el riesgo de verse truncada por las condiciones del mercado petrolero en 2015.

Si a esto le sumamos la inestabilidad que ha mostrado el peso en el último mes, lo que genera inflación en los precios varios alimentos, ello golpearía el consumo interno y el poder de compra de los mexicanos, lo que también debilitaría a su vez el crecimiento del País para 2015.

Finalmente, si los acontecimientos sociales y protestas de los últimos meses siguen generando incertidumbre, especialmente en entidades del Sur del País y rumbo a las elecciones intermedias de 2015, esto podría impactar negativamente las expectativas de inversionistas extranjeros y empresarios nacionales.

Esto tendría un efecto negativo en la llegada de inversiones al país, en la generación de empleos y por lo tanto en el crecimiento económico para 2015.

Por todo esto mí estimado lector, el próximo año también podría ser complicado y la economía nacional estaría en riesgo de permanecer “semiestancada” como ha sucedido en 2013 y 2014.

Desgraciadamente el hecho de que la economía americana se encuentre en crecimiento, ya no parece ser un factor que salve a México de la mediocridad económica en la que se encuentra.

O ¿Usted qué opina?

Luis Alejandro Romero Ayala.
Economista y analista financiero, con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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Si desea ver La Sombra del pasado 1 de diciembre, haga clic aquí: https://www.youtube.com/watch?v=MQ4LYS_XLtE

martes, 4 de noviembre de 2014

¿Por qué está débil el peso frente al dólar?

Alejandro Romero

La debilidad que ha mostrado el peso frente al dólar en los últimos días, quizás no es para alarmarse, pero sí para preocuparse.

No por nada, esta semana el tipo de cambio llegó a situarse hasta en los 13.90 pesos por dólar, su nivel más alto en 27 meses y en lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Pero ¿por qué está débil el peso? Por una razón: Comienza a darse una crisis de confianza en el futuro de la economía mexicana.

Déjeme le explico, desde mi punto de vista, qué factores internos y externos están alimentando esta crisis de confianza.

Desde el punto de vista externo, primeramente mencionaría la caída que muestran desde hace meses los precios del petróleo.

El petróleo es uno de nuestros principales productos de exportación que nos permite captar dólares del exterior, pero además los ingresos petroleros representan al menos una tercera parte de las entradas del Gobierno mexicano.

Por lo tanto, si caen los precios del petróleo, eso limita la llegada de dólares al país, y puede generar una potencial crisis presupuestaria en el Gobierno federal.

Desde julio a la fecha, los precios internacionales del petróleo se han desplomado en un 38%.

Otro factor externo que está presionando al peso y diezma la confianza en el futuro de la economía nacional, es el posible aumento que experimenten las tasas de interés en Estados Unidos durante los próximos meses.

En el tercer trimestre del año la economía americana creció un 3.5%, lo que indica que se encuentra bastante sana y fuerte.

Desde la crisis de 2009, la Reserva Federal de Estados Unidos (el equivalente del Banco de México) había mantenido una política de tasas bajas, a fin de favorecer el crecimiento económico en ese país.

Esas tasas bajas propiciaron que muchos capitales migraran a países México, donde había un mejor rendimiento para los inversionistas.

Pero ahora, ante la posibilidad de que suban las tasas en Estados Unidos, muchos de esos capitales podrían regresar a ese país, al que consideran un destino seguro para sus inversiones. Esto propiciaría la salida de dólares en México y teóricamente debilitaría al peso.

Los factores internos

Además de esos factores externos, creo que también podemos mencionar problemas internos que comienzan a menguar la confianza en el futuro del País y por lo tanto pegan a la fortaleza del peso mexicano.

Por una parte la economía nacional suma casi 2 años de estancamiento.

Con todo y que el Gobierno federal inició 2013 y 2014 pronosticando que creceríamos a tasas cercanas al 4%, la realidad es que en ambos años apenas promediamos una tasa de expansión del 1.4%.

Lo peor es que el Gobierno federal se ha endeudado en más de 1.3 billones de pesos, con el fin de gastar más y estimular el crecimiento, pero la “medicina” no ha surtido efecto y más endeudamiento adquirido podría enviar una mala señal.

Finalmente en las últimas semanas la violencia que vive el País y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ha comenzado a generar serias dudas sobre la correcta conducción del País.

No por nada, la Junta de Gobierno del Banco de México advirtió en su más reciente Anuncio de Política Monetaria que los “acontecimientos sociales” (inseguridad y descontento social) podrían tener un “impacto en las expectativas de los agentes económicos”.

Esto en otras palabras significa que inversionistas y empresarios podrían dejar de invertir y esperar menos crecimiento, a causa de los problemas sociales que aquejan al País.

Tampoco por nada hace unos días The Economist y The New Yorker coincidieron en que “El país puede írsele entre los dedos” a Enrique Peña Nieto, luego de los lamentables acontecimientos de Guerrero. (http://www.sinembargo.mx/25-10-2014/1152262)

Y es que normalistas desaparecidos y palacios de Gobierno incendiados por turbas, no son compatibles con la imagen modernizadora y reformista que el propio Peña Nieto ha tratado de proyectar a nivel nacional e internacional.

Mientras son peras o son manzanas, tenga por seguro que el peso seguirá inestable al menos de aquí a diciembre, y la mala racha puede extenderse en caso de que el país siga estancado, los petroprecios se mantengan a la baja y el problema de la violencia no brinde al menos una tregua.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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miércoles, 7 de mayo de 2014

Economía mexicana deja de seguirle el paso a EU; mientras allá baja el desempleo, aquí va a la alza


Alejandro Romero

Siempre se dice que si a Estados Unidos le da resfriado, a México le da pulmonía, y a su vez también se dice que en buenos tiempos ese país es la “locomotora” que arrastra positivamente a nuestra País. Pero últimamente, las cosas no han sido así.

Desde inicios de 2013 las economías de México y Estados Unidos parecen ir en sentido contrario, mientras allá el Producto Interno Bruto (PIB) crece y baja el desempleo, acá el crecimiento es casi nulo y la desocupación va en aumento.

Déjeme mostrarle los números que sustentan esta preocupante situación.

Del primer trimestre de 2013 al primer trimestre de 2014, la economía americana registró una tasa de crecimiento promedio del 2.1%.

Aunque ese país creció sólo 0.1% en el primer trimestre de este año, esto se debió exclusivamente a la fuerte temporada invernal que paralizó varios regiones estadounidenses, pero en general la economía americana sigue sana y se mantendrá en creciendo durante los próximos trimestres.

Adicionalmente, la tasa de desempleo en Estados Unidos se ubicaba en 7.9% a diciembre de 2012, pero para abril de 2014 ya ha bajado a sólo 6.3%.

En contraste, en México de enero de 2013 a febrero de 2014, nuestra economía apenas ha logrado una tasa de crecimiento promedio del 1.2%, es decir, la mitad de la lograda por Estados Unidos en casi similar periodo.

Además la tasa de desempleo en México que se encontraba en 5% a diciembre de 2012, para marzo de este 2014 subió a 5.3%, es decir va a la alza, de acuerdo con cifras desestacionalizadas de Inegi.

Como podemos apreciar, Estados Unidos está viviendo un buen momento económico, que México lleva varios trimestres en el estancamiento.

¿Pero a qué se debe esto? ¿Por qué la desconexión entre ambas economías? ¿Qué es lo peor que nos puede pasar si no seguimos el ritmo de crecimiento de Estados Unidos? Vamos por partes.

Las causas
Para economistas y analistas serios, no queda ninguna duda de que en 2013 la economía mexicana vio afectado su crecimiento simplemente porque el Gobierno federal pasó meses subejerciendo su presupuesto, es decir, no nomás no gastaba lo que debía y eso tuvo serias repercusiones en la economía mexicana.

El gasto del Gobierno y sobre todo la inversión en infraestructura tienen un efecto multiplicador en beneficio de la economía de varios sectores. Pero en 2013, el Gobierno federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, simplemente no hizo su tarea.

Por septiembre u octubre del año pasado, el Gobierno federal trató de enmendar el error y soltó el gasto que había retenido en los meses anteriores, pero fue demasiado tarde… el daño ya estaba hecho.

Luego, el 1 de enero de 2014 entra en vigor un segundo golpe a la economía mexicana: La reforma fiscal.

Subió el IVA fronterizo, se redujeron las deducciones al pago de impuestos, nacieron impuestos especiales a la minería, gasolinas, alimentos de alto contenido calórico y los refrescos, desaparecieron los Repecos, en fin.

Todo esto, tuvo un impacto negativo adicional en las empresas, quienes vieron venir un aumento sustancial en su pago de impuestos, por lo que optaron por reducir costos, especialmente en la nómina, aplazando contrataciones de nuevo personal.

Por otra parte, los nuevos impuestos tuvieron un impacto inflacionario que lesionó el poder de compra de las familias y a la fecha ha reducido en 1% las ventas del comercio nacional, según cifras a febrero de Inegi.

Por otra parte, el alza del IVA fronterizo tuvo un mayor impacto precisamente en los estados del Norte, que son la región más dinámica del País y además son los más interconectados con la economía americana.

Por todo esto, la economía mexicana nomás no levanta, no muestra signos sólidos de recuperación y por su fuera poco desaprovecha el buen momento económico que vive Estados Unidos.

Lo peor es que cuando el Gobierno federal desee enmendar el camino, podría ser demasiado tarde.

La economía se mueve por ciclos, y quizás en el futuro cuando nosotros intentemos recuperarnos, Estados Unidos podría estar nuevamente en fase de desaceleración o recesión.

Entonces nos lamentaremos de no haber aprovechado este momento y estaremos condenados a más años de estancamiento económico. Y el único culpable de esto será el gobierno federal. Nadie más.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 16 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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miércoles, 22 de enero de 2014

Persiste caída en precio del oro, y aún así subió la carga fiscal a las mineras

Alejandro Romero

Definitivamente 2014 se ve como un año complicado para el sector minero.

Por una parte, se iniciará con el cobro de regalías de 7.5% a las ganancias de las empresas mineras, que impuso el Gobierno federal en la reforma fiscal aprobada durante el año pasado.

Además en el caso del oro, donde Sonora es el principal productor nacional, los precios internacionales de este metal continúan a la baja y todo indica que así seguirán en 2014.

En octubre de 2012 el precio del oro se ubicaba en mil 746 dólares por onza, mientras que en diciembre de 2013 finalizó en mil 224 dólares.

Esto significa que el precio del oro ha bajado en un 30% en sólo 15 meses.

Lo peor es que de acuerdo con Bank of America-Merrill Linch el precio del oro continuará disminuyendo, y podría promediar este año los mil 150 dólares por onza, esto es 6% por abajo del cierre de 2013.

También Bank of America-Merrill Linch prevé una disminución de 21% en el precio de la plata, que este 2014 podría promediar los 18.38 dólares por onza.

Vale la pena recordar que Sonora es tercer lugar nacional en producción de plata.

De esta forma, si los precios de los metales vienen a la baja y además se comenzará a cobrar una regalía sobre las ganancias de las mineras, esto podría tener un efecto negativo en la realización de nuevos proyectos de exploración.

Si bien la minería es una actividad que puede ser altamente rentable, también es una auténtica “ruleta rusa” en lo que a riesgos significa para quienes invierten en ella. A veces es tardado encontrar yacimientos y no siempre son tan buenos como se quisiera.

Además los proyectos de exploración y explotación requieren de altos montos de inversión y personal muy calificado y costoso.

Por lo tanto, si el riesgo de obtener pérdidas es alto y la ganancia esperada es baja, y esto se suma que el Gobierno federal todavía morderá una parte de la utilidad, muchas empresas mineras podrían preferir no invertir en nuevos proyectos, al menos hasta que haya mejores precios de los metales.


Importancia del sector

Por desgracia, muchas personas y legisladores federales (peor aún), piensan que el sector minero no deja ningún beneficio al Estado y por lo tanto no importa si resulta afectado por los cambios fiscales y las fluctuaciones de los precios internacionales. Esto es un completo error.

El sector minero aporta un 15% del Producto Interno Bruto (PIB) estatal, esto es el doble de lo que aporta el sector automotriz o el cuadruple de la agricultura, por ejemplo.

Además en varios municipios es la principal actividad económica, como es el caso de Cananea, Nacozari, Caborca, Santa Ana, Cucurpe, Trincheras, entre muchas otras comunidades rurales.

De no ser por la minería, estos municipios y comunidades rurales “morirían” económicamente y sus habitantes estarían en ciudades Nogales, Hermosillo y Ciudad Obregón demandando empleos, vivienda y servicios públicos.

Sume a eso las empresas sonorenses que son proveedores de productos, maquinaría, refacciones y servicios para las empresas mineras.

Y sobre todo considere los casi 7 mil empleos que ha generado el sector minero en los últimos 4 años, los cuales además de contar con todas las prestaciones de ley, tienen salarios promedio cercanos a 10 mil pesos mensuales.

¿Todavía tiene alguna duda de lo importante que es el sector minero para Sonora, y sobre todo lo trascendente que es que siga en crecimiento? Sin embargo nuestros legisladores tiraron todas estas consideraciones a la basura y le impusieron más carga fiscal, con todo y que los precios de los metales venían a la baja.

Quizás si es justo que México cobre regalías a las empresas mineras, pero no era el momento.

Ahora sólo queda esperar que este 2014 la recuperación de la economía internacional sea lo suficientemente fuerte como para impulsar la demanda y el precio de los metales.

Porque el daño fiscal está hecho, y no parece haber intención de dar marcha atrás.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 16 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Se estanca poder de compra de los salarios en México durante 2013

Alejandro Romero

La eterna “carrera” que juegan en México los aumentos salariales y la inflación quedará prácticamente empatada en este 2013.

En otras palabras, este año el poder de compra de las familias mexicanas se quedó estancado.

De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, a septiembre de 2013 el salario promedio en México registró un crecimiento anualizado de sólo 3.9%, la misma proporción en que subió el salario mínimo, y prácticamente a la par de la inflación, que cerrará este año en 3.8%.

Lo peor es que 2014 no se ve muy esperanzador, ya que los “gasolinazos” y los nuevos impuestos al transporte foráneo, los refrescos y los alimentos de alto contenido calórico, así como el alza del IVA en la zona fronteriza, tendrán un efecto inflacionario que “consumirá” el alza que tengan los salarios el próximo año.

Sume a eso que el alza de impuestos debilitará sensiblemente la capacidad de las empresas para aumentar en una proporción “justa” los salarios de sus trabajadores.

Por todo esto, 2014 será en el mejor de los casos un año de nulo crecimiento para el poder de compra de las familias mexicanas.

El problema es que será el segundo año consecutivo donde los ingresos de las familias no crecen por encima de la inflación, lo que estanca el ensanchamiento de la clase media del País.

Es importante recordar que con su consumo, las clases medias son las que hacen posible el crecimiento de la economía interna del País.

Por lo tanto, si la economía externa sigue sin dar señales claras de recuperación, como es el caso de Estados Unidos, y si además no estimulamos el fortalecimiento de nuestra clase media, como resultado nuevamente el crecimiento del País será prácticamente nulo durante 2014.

El Gobierno federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, considera que con el dinero que obtuvieron de la reforma fiscal podrán efectuar obras que reactiven la economía nacional. Pero pregunto: ¿Ese objetivo, realmente se podrá lograr con empresas afectadas por el alza de impuestos y una clase media debilitada, sin aumento en su poder de compra?

Desde luego que la respuesta es que no.

Para que una economía crezca sanamente, necesita de empresas con liquidez y capital suficiente para invertir y generar empleos, y también requiere de una clase media pujante, con ingresos que vayan a la alza y fortalezcan su consumo.

En otras palabras, de nada servirá un gobierno rico, con empresas y ciudadanos “ruinos”.

Las recomendaciones

Por lo pronto, usted estimado lector, como ciudadanos prepárese bien para un 2014 que luce complicado, cuide su empleo, busque la forma de obtener ingresos extra, reduzca sus gastos en el hogar (agua, luz, teléfono) y ahorre para emergencias.

Será la mejor forma de hacer frente a las turbulencias que se avecinan el próximo año.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 16 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Comienzan a “desplomarse” pronósticos de crecimiento para la economía mexicana en 2014

Alejandro Romero

Los pronósticos de crecimiento económico para México en 2014, igual que como sucedió en este 2013, comienzan a irse en caída libre, de acuerdo con analistas privados consultados por el Banco de México.

Según estos expertos consultados mensualmente, de enero a julio de este año su pronóstico de crecimiento para la economía nacional en 2014 rondó un promedio del 4%.

Luego, en agosto disminuyeron su expectativa a 3.74%, para septiembre la rebajaron a 3.59% y ahora en octubre nuevamente la recortaron a 3.41%.

En otras palabras, los economistas independientes ven desde agosto con mayor pesimismo el futuro de la economía mexicana.

Esta misma “película” ya la vivimos en 2013, cuando en enero pasado los expertos esperaban un crecimiento de 3.6% para este año, pero hoy estiman que cerraremos con una mínima expansión de sólo 1.2%

Vale la pena aclarar que seguramente muchas de las proyecciones para 2014 aún no tomaban en cuenta la afectación que tendría la reforma fiscal, recientemente aprobada por diputados y senadores del PRI, Partido Verde y parte del PRD.

Por lo mismo, es de suponerse que los pronósticos continuarán a la baja durante los próximos meses, y si eso se combina con una economía estadounidense débil el próximo año, entonces sí que Dios nos agarre confesados.

Es importante recordar que a partir del próximo año se eleva el IVA en la frontera de 11 a 16%, lo que en Sonora afectará a una cuarta parte de la población.

También habrá aumentos mensuales a las gasolinas; se aplicarán impuestos sobre prestaciones laborales como el aguinaldo, vales de despensa, bonos de productividad; se cobrarán regalías sobre las utilidades mineras; se aplicarán impuestos especiales a refrescos y alimentos de alta densidad calórica; y desaparecerá el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos).

Reforma recesiva

Todos estos nuevos impuestos y ajustes a los ya existentes, tendrán un efecto recesivo en la economía mexicana, en especial para los estados fronterizos, que son precisamente los que más dinamismo le dan al País.

Por eso, no se sorprenda si en los próximos meses los pronósticos de crecimiento para México se siguen ajustando a la baja.

Pero ¿Por qué Enrique Peña Nieto, su gabinete y sus legisladores aprobaron esta reforma fiscal que a nadie termina de convencer y en medio de un entorno económico tan complicado?

La realidad es que la propuesta original de reforma fiscal era otra. Era una que consideraba una tasa generalizada de IVA, incluyendo alimentos y medicinas, pero se tuvo “miedo” a fortalecer a Andrés Manuel López Obrador y sus protestas callejeras, por lo que se optó por adoptar un “plan B”.

Así es como llegamos a este “Frankenstein” fiscal, hecho sobre las piernas, que busca dotar de más recursos al Gobierno federal, pero a costa de sacar el dinero de los bolsillos de los ciudadanos y de las empresas, y en perjuicio del consumo, la competitividad, la inversión y la generación de empleos.

Pero todo se paga con el tiempo, y la realidad es que el próximo año ya se habrá consumido una tercera parte del sexenio peñanietista y el crecimiento entre 2013 y 2014 a duras penas promediará una tasa del 2% anual (en el mejor de los escenarios).

Sin duda, una economía mexicana “estancada” será un factor que tendrá un gran peso en la decisión de los electores rumbo a las elecciones de 2015.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 16 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 27 de agosto de 2013

Cuestan caro errores de Peña Nieto y tiene el peor arranque desde Fox

Alejandro Romero

A unos días de que Enrique Peña Nieto presente su Primer Informe de Gobierno, la realidad es que en materia económica los resultados de su arranque de sexenio son más que grises.

Incluso iría más allá, y si usted me lo permite estimado lector, me atrevería a afirmar que estos mediocres resultados económicos de Peña Nieto son en gran medida culpa de él y de su gabinete, y no tanto del lento crecimiento que experimenta la economía de Estados Unidos.

Déjeme le digo cómo nos ha ido con Peña Nieto en su primer año y luego le explico por qué considero que el estancamiento económico que vive el País es responsabilidad del actual Gobierno federal.

En materia de crecimiento económico, de acuerdo con Hacienda federal este año la economía mexicana crecerá apenas un 1.8%.

En contraste, durante el primer año de Felipe Calderón (2007) la economía del País creció 3.1%, con todo y que la crisis hipotecaria americana comenzó oficialmente a finales de 2007 y a pesar del conflicto poselectoral que debió afrontar al inicio de su Presidencia.

El mejor arranque de sexenio de los últimos 30 años lo tuvo Carlos Salinas, al lograr un crecimiento económico de 4.1% durante 1989, mientras que el inicio más desastroso es el de Ernesto Zedillo en 1995, cuando la economía nacional cayó 5.8% a causa del infame “error de diciembre”.

En lo que se refiere a generación de empleos, el mejor arranque de los últimos 30 años lo logró Felipe Calderón con la apertura de más de 529 mil plazas laborales en su primer año de trabajo.

Debido al bajo crecimiento de este 2013, se espera que Peña Nieto a duras penas logre generar 500 mil nuevos empleos, pero desde mi punto de vista, son pronósticos que pecan de positivos.

En julio pasado, de acuerdo con datos del IMSS, 15 entidades del País mostraron pérdida de empleos y otras 9 entidades no generaron más de mil empleos en ese mismo mes. Es decir, en julio 24 de las 32 entidades del País perdieron empleos o prácticamente no generaron.

Así, será muy difícil lograr el medio millón de nuevos empleos previsto para finales de 2013.

Pero bueno, no todo ha sido malo con Peña Nieto, hay que reconocer que ha mantenido la estabilidad macroeconómica, por lo que la inflación y el tipo de cambio han continuado relativamente estables.

¿Pero a qué se deben estos malos resultados de inicio de sexenio de Peña Nieto? En realidad ¿todo es culpa del bajo crecimiento en Estados Unidos como lo afirma el Gobierno federal? Yo diría que no.

Si bien es cierto que la economía americana no ha crecido como se quisiera y eso ha afectado a México, la verdad es que tampoco es algo nuevo. En 2011, la economía americana sólo creció 1.8%, y sin embargo en ese mismo año México logró una expansión de casi 4%. 

Ahora, en el primer semestre de 2013 la economía americana ha crecido en promedio un 1.4%, y en contraste México apenas lo hizo en 1%. ¿Por qué ahora sí nos pegó Estados Unidos y hace un par de años no? Por lo mismo, tampoco aplica echar la culpa de los problemas actuales al sexenio anterior.

Los errores de EPN

Entonces, si el “bache” económico no es culpa de Estados Unidos al 100% ¿Qué errores ha cometido Peña Nieto para que la economía se venga abajo tan gravemente?

1. Déficit cero de golpe. Al tomar la Presidencia, Enrique Peña Nieto, anunció la eliminación del déficit público a cero para este 2013. Aunque sin duda tener finanzas sanas es algo positivo, la reducción del déficit público debió ser gradual, y no repentina. Un déficit cero de golpe en vez de tener un efecto positivo en la economía, en realidad se traduce en el corto plazo en un freno del gasto público, por lo tanto hay menos compras de Gobierno y menos inversiones en obra pública, y eso deprime la actividad económica.

2. Subejercicio del gasto. Además de que Peña decidió frenar el gasto de forma abrupta para sanear las finanzas, por si fuera poco al inicio de su Gobierno no ejerció todo lo que estaba programado de acuerdo al Presupuesto de Egresos. Esto paralizó la ejecución de programas sociales, compras de Gobierno y obras, lo que de nuevo tuvo un efecto negativo en la economía y en especial en sectores como la construcción, que tienen una alta dependencia del dinero público.

3. Se apuesta todo a las reformas. Otro grave error de Peña Nieto y su equipo ha sido apostar todo a que México crecerá una vez que se aprueben las reformas (educativa, energética, fiscal) y así ha dejado de privilegiar acciones que en el corto y mediano plazo generen expansión sin necesidad de cambios constitucionales. Felipe Calderón entendió esto en su momento y se concentró en aplicar medidas que generaran crecimiento sin necesidad de reformas, con lo que logró resultados medianamente buenos. Otra cosa que debe entender el equipo peñanietista es que las reformas no generarán crecimiento en el corto plazo, si no que más bien comenzarán a dar sus mejores resultados dentro de 3, 5 ó 10 años.

4. Descuidada la promoción económica. Al iniciar su sexenio, Peña Nieto puso en ProMéxico como director a Ernesto “El Pato” de Lucas. Seamos sinceros ¿Qué experiencia tenía “El Pato” para dirigir el órgano encargado de la promoción económica de México en el mundo? Ninguna, con todo respeto y pese a que sea un sonorense. En vez de eso “El Pato” se dedicó a promocionarse a sí mismo, a regalar boletos para eventos deportivos, entre muchas otras cosas que nada tenían que ver con sus responsabilidades de promover la País y atraer inversiones. Ese es sólo un ejemplo, de un ex funcionario que conocemos aquí en Sonora, pero ¿Cuántos “patos” más existen aún en puestos claves del Gobierno federal? Es obvio que si los funcionarios no están concentrados en sus tareas básicas, los resultados serán pobres.

Así pues, estamos como País en el peor “bache” económico desde la crisis financiera de 2008 y 2009. La diferencia es que todo indica que lejos de ser un problema externo, más bien parece que la mayor parte de la responsabilidad es interna, del mismo presidente Enrique Peña Nieto y su equipo de trabajo.

Alejandro Romero.
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miércoles, 1 de mayo de 2013

Logra economía de EU buen arranque en 2013, pero…


Alejandro Romero

Hay una realidad que no podemos evitar, México y Sonora necesitan de una economía americana sana para dinamizar al máximo su crecimiento.

De lo contrario, aunque sí es posible crecer y generar empleos, el ritmo de avance será mucho más moderado.

Por ello, el hecho de que Estados Unidos hubiera cerrado el 2012 prácticamente con crecimiento cero, fue más que preocupante.

La buena noticia es que en el primer trimestre de este 2013, la economía estadounidense reavivó su expansión y logró su mejor inicio de año desde 2006.

De acuerdo con cifras del Departamento de Comercio, de enero a marzo de este año la economía de Estados Unidos creció a una tasa de 2.5%, su mayor avance para un primer trimestre desde el 5.1% logrado hace 7 años.

Además, fue muy superior al crecimiento de 0.4% registrado en el cuarto trimestre de 2012.

No obstante, no todo es “miel sobre hojuelas” y aún no es posible pensar que la economía americana esté libre del riesgo de estancarse o caer en recesión en el futuro cercano.

Esto se lo comento por dos cosas:

1. Los expertos esperaban que la economía americana creciera un 3%, por lo que el resultado estuvo por debajo de las expectativas de los especialistas.

2. En abril pasado, se estima que en sector privado estadounidense generó sólo 119 mil nuevos empleos, la cifra más baja desde septiembre de 2012, esto de acuerdo con estimaciones de la consultoría ADP.

En conclusión, estos resultados nos dicen que la economía americana inició bien el 2013, pero aún hay riesgos en el horizonte, por lo que es previsible que se mantenga en crecimiento moderado durante los próximos meses.

Lo necesario

Ante este escenario, en el caso de la economía mexicana será muy importante que este año se concreten reformas estructurales importantes como la energética y la fiscal.

Esto mantendrá la confianza en el País y reforzará las expectativas de lograr este 2013 un crecimiento de al menos un 4%.

Por el lado de nuestro Estado, será importante reforzar la promoción en sectores estratégicos como el automotriz y el aeroespacial, para mantener los niveles de atracción de inversión.

Además, será crucial llevar a niveles históricos la inversión gubernamental en infraestructura, ya sea en carreteras, pavimentación y vialidades y puertos o aeropuertos, para así elevar la competitividad del Estado y generar una derrama económica importante que mantenga en marcha la economía local.

Si en la segunda mitad del 2013, todo esto se conjunta con una recuperación más sólida en Estados Unidos, entonces los resultados para nuestro Estado a fin de año en materia de crecimiento y empleo podrían resultar más que interesantes.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 15 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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