La Sombra Telemax 31 de agosto del 2015

Comentario económico de Alejandro Romero 1 de julio del 2015

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martes, 9 de septiembre de 2014

Va México al “despeñadero” en competitividad

Alejandro Romero

Algo muy malo sucede en nuestro país desde 2013, al grado que desde entonces hemos perdido 8 lugares en el ranking del Índice Global de Competitividad, elaborado por el Foro Económico Mundial.

Sí, lo leyó usted bien, hemos perdido 8 lugares. Y es que a pesar de los miles de spots que nos han “inundado” en las últimas semanas por el Segundo Informe del presidente Enrique Peña Nieto, la realidad es que la economía nacional lejos de acercarse al auge, parece dirigirse más bien al “despeñadero”.

De acuerdo con los expertos y líderes empresariales que componen el Foro Económico Mundial, México pasó del lugar 55 al 61 en su último informe de global de competitividad para el periodo 2014-2015.

Pero lo peor es que fue el segundo año consecutivo de caída para nuestro País, ya que en el estudio 2012-2013, la economía mexicana se encontraba en el lugar 53 de los 145 países que evalúa el informe.

Para que se dé una idea de cómo estamos y cómo hemos empeorado en el último año, en este ranking 2014-2015 nos situamos junto a países como Hungría, Ruanda, Jordania, Perú, Vietnam, y Georgia, en el grupo de naciones que ocupan las posiciones que van del lugar 60 al 69.

En contraste, el año pasado estábamos a la par de Portugal, Costa Rica, Sudáfrica, Brasil, Chipre, y Filipinas, en el bloque de naciones que ocupaban las posiciones que iban del lugar 50 al 59.

Las causas

Los líderes empresariales encuestados por el Foro Económico Mundial no se anduvieron por las ramas y este año señalaron que los obstáculos para que crezca la competitividad en México son básicamente: la corrupción, la regulación fiscal, la ineficiencia gubernamental y el crimen.

Como vemos, parece estar sobredimensionado el “encanto” que se dice han generado en el exterior las reformas estructurales aprobadas durante el primer tercio de la presidencia de Peña Nieto.

La realidad es que los inversionistas siguen viendo en el País una enorme corrupción, reglas fiscales engorrosas y costosas, y una alta ineficacia burocrática, que no les mayor confianza para invertir en México.

Y es que ninguna de las reformas aprobadas atendió precisamente estas preocupaciones de los inversionistas y expertos consultados.

Al contrario, la reforma fiscal elevó los impuestos en las fronteras y diversos productos, eliminó esquemas simplificados como Régimen de Pequeños Contribuyentes y sólo tuvo un afán recaudatorio. No buscó ni aumentar la base de contribuyentes, ni simplificar la carga fiscal para los cautivos.

Además el Gobierno federal encabezado por Peña Nieto sólo se ha preocupado por recaudar y endeudarse más, sin antes “adelgazar” y hacer más eficiente la estructura de la burocracia.

Ante este panorama, era de esperarse que el Foro Económico Mundial viera a la baja la competitividad de México.

Lo peor es que no se ve ningún esfuerzo a futuro por parte del Gobierno de Peña Nieto para mejorar estos renglones, por lo que es previsible que la competitividad del País siga a la baja o en el mejor de los casos se estanque.

Por lo visto, la única forma de arreglar esto sería que en 2015 hubiera un Congreso de la Unión de contrapeso, con mayoría opositora al PRI de Peña Nieto, y que finalmente desde ahí se aprobaran leyes, normas y presupuestos que combatieran la corrupción, que adelgazaran al Gobierno y que formularan una verdadera reforma fiscal.

Esa reforma + sería un paso enorme para mejorar la competitividad del país, sobre todo si reduce la carga fiscal, amplia la base de contribuyentes y simplifica al máximo el pago de impuestos.

¿Será esto posible? ¿Usted qué opina?

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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martes, 5 de agosto de 2014

Quieren ver priistas paja en el ojo ajeno; pero no la viga en el propio

Alejandro Romero

Una de dos, ¿o los legisladores(as) y senadores(as) del PRI de plano están pésimamente asesorados o nomás no le entienden “nadita” al tema económico?

Esta semana la senadora priista Claudia Pavlovich, según los enterados virtual candidata del PRI a la gubernatura, aseguró en un comunicado que Sonora no estaba creciendo y que en la entidad padecía un alto nivel de desempleo, según indicadores oficiales.

Obviamente esto con el propósito de llevar agua a su molino para las elecciones del 2015.
El problema es que precisamente Inegi federal dice todo lo contrario de lo que afirma la senadora Pavlovich.

Incluso son varios los indicadores que concuerdan en que Sonora ha logrado desde hace al menos cinco años, y también en este 2014, un desempeño económico mucho más sobresaliente que el resto del País, donde de hecho el Gobierno Federal tiene poco o nada que decir a su favor.

En materia de crecimiento económico, la semana pasada Inegi publicó que Sonora había logrado un crecimiento de 2.3% en el primer trimestre de 2014, por encima de la media nacional que fue de 1.8% durante el mismo periodo.

La senadora también comentó que en junio el desempleo se ubicó en el estado en 4.84%, “por arriba” de la media nacional, según indicó. Lo que no dice es que la media nacional fue de 4.80% en junio, es decir la diferencia marginal con Sonora fue de sólo 0.04%.

También se le olvidó decir o no le dijeron que en todo el segundo trimestre del 2014 el desempleo en Sonora fue de 4.8%, por abajo del 4.9% registrado a nivel nacional, de acuerdo con datos de Inegi.

Además Sonora registra la segunda tasa de desempleo más baja entre los estados fronterizos tanto de México como de Estados Unidos, siendo sólo superado por Chihuahua.

Pero si le escarbamos más a las cifras de Inegi, se confirma todavía más que Sonora trae mucho mejor desempeño económico de lo que afirma la legisladora, y además sobresale la entidad respecto a la media nacional.

Por ejemplo, la actividad industrial en Sonora registró en el primer trimestre del 2014 un crecimiento acumulado de 2.4%, por arriba de 1.7% que se expandió a nivel nacional.

La producción del sector constructor muestra de enero a mayo en Sonora un avance del 5.5%, mientras que en el País presenta un desplome del -3.3%.

Finalmente, la extracción de cobre en el estado registra de enero a mayo un incremento de 9.4%, en tanto que a nivel nacional el sector minero registra una pavorosa caída en sus volúmenes de producción de -5.5%.

Señalamientos osados

Luego la senadora Pavlovich hace señalamientos osados, como afirmar que la deuda pública del Estado ha aumentado, siendo que las últimas cifras de Hacienda federal señalan que en 2013 la deuda estatal representaba el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) estatal, mientras que al primer trimestre de 2014 descendió a 3.7%.

Y digo señalamientos osados también, porque la senadora dio su aprobación como diputada local al Plan Sonora Proyecta en el sexenio pasado, con lo que la deuda pública del Estado se disparó hasta representar un 5.4% del PIB estatal. Parece que se quiere ver la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.

Pavlovich Arellano por último afirmó que Sonora requiere reformas que aceleren su crecimiento, como las que se hicieron a nivel nacional.

El problema es que justamente la semana pasada los analistas consultados por el Banco de México redujeron de nuevo sus pronósticos de crecimiento para la economía mexicana en 2014, con todo y las mentadas reformas aprobadas.

Además vale la pena recordar que con la reforma fiscal aprobada precisamente por los senadores y diputados del PRI y parte del PRD, economías como Baja California y Sinaloa registraron una caída de -1.6% durante el primer trimestre de 2014. ¿Esas son las reformas que necesita Sonora? Mmm… no gracias.

Mientras miles de mexicanos y sonorenses sigan resintiendo los gasolinazos, además de los aumentos a productos alimenticios y el incremento del IVA fronterizo del 11 al 16%, definitivamente el tema económico no será el fuerte de los diputados(as) y senadores(as) del PRI. Y si no le saben, va a ser peor.

¿O usted qué opina?

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 27 de mayo de 2014

Fallar pronósticos: La nueva maldición de México… quedan atrás los penaltis del futbol

Alejandro Romero

Fallar y recortar los pronósticos de crecimiento económico del País parece haberse convertido desde 2013 en la nueva “maldición” nacional, destronando incluso a los temidos penales para la Selección Mexicana de futbol.

Y no hay “jugador” que falle más pronósticos que el Secretario de Hacienda federal, Luis Videragay.

En 2013 Videgaray inició en enero con un pronóstico de crecimiento para México de 3.5%, luego en mayo lo bajó a 3.1%, después en agosto lo recortó a 1.8%, y en septiembre nuevamente lo ajustó a 1.7% con el argumento del impacto que había tenido los huracanes que azotaron al País. Finalmente la economía a duras penas creció 1.1% durante el año pasado.

Ahora en 2014, el Secretario de Hacienda federal inició el año con un pronóstico de crecimiento de 3.9%, pero ante el pobre desempeño que tuvo la economía nacional en el primer trimestre del año, recortó la expectativa a sólo 2.7%. ¿Otra vez estamos viendo la misma película?

Lo peor es que los pronósticos nomás no dejan de derrumbarse mes a mes y este martes BBVA Bancomer y Santander anunciaron nuevos ajustes a sus expectativas de crecimiento para la economía mexicana.

En el caso de Bancomer disminuyó de 3.4% a 2.5% su pronóstico de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) del País en este 2014.

Por otra parte, el Grupo Santander recortó su previsión de 3.0% a 2.5%.

¿Por qué tantas fallas?

El problema no es que Videgaray cuente con malos economistas en su equipo que no sepan elaborar pronósticos. El problema es que el propio Secretario de Hacienda federal se ha negado en repetidas ocasiones a aceptar la realidad: La política económica y fiscal que lleva la actual administración federal no está funcionando.

Por una parte, el Gobierno federal jura que este 2014 no volverá a ocurrir lo sucedido en 2013, y asegura que ejercerá en tiempo y forma el presupuesto federal.

La realidad nos dice una cosa muy distinta, pues en el primer bimestre de 2014, la producción de obra del sector público registró una caída de 9.3%, respecto al mismo periodo de 2013, esto de acuerdo con datos oficiales de Inegi.

Esto significa que el Gobierno federal no está reactivando la obra pública en el País, como tanto lo había prometido para reactivar la economía.

Entonces ¿dónde se están gastando los recursos extra que está dejando al Gobierno federal la reforma fiscal aplicada este año? Y ¿Dónde están los recursos que solicitó como endeudamiento histórico este Gobierno federal para financiar obras de infraestructura? La verdad es que ese dinero brilla por su ausencia en la economía real.

Por otra parte, Videgaray sigue negando que la política fiscal aplicada con la reforma fiscal es errada.

Este martes, si bien aceptó que los nuevos impuestos le pegaron al crecimiento en el primer trimestre del año, insiste en que tendrán un efecto temporal y que la economía tendrá un “vigoroso” crecimiento (del 3%) a partir del segundo semestre.

La realidad que Videgaray y el presidente Peña Nieto se niegan a aceptar es que los nuevos impuestos sólo hicieron una cosa: Sacar más dinero del golpeado bolsillo de los contribuyentes cautivos.

El Gobierno está obteniendo recursos adicionales a costa de la salud financiera de los contribuyentes cautivos. No está logrando más recursos por reducción de su gasto, o por aumentar de la eficiencia recaudatoria, o por elevar la base de contribuyentes.

Por lo tanto, aunque las finanzas del Gobierno federal anden “tan bien” y puedan gastar más recursos en obra durante el segundo semestre de 2014, la realdad es que los contribuyentes cautivos tuvieron que bajar su gasto y sus inversiones para pagar los nuevos impuestos, y eso es lo que tiene débil el crecimiento económico.

Urge una contrarreforma fiscal que disminuya los impuestos directos, eleve la base de contribuyentes, grave el consumo como se estila a nivel internacional, y “adelgace” la estructura del Gobierno federal.

Hacienda y Videgaray seguirán fallando sus pronósticos una y otra vez, si insisten en negarse a aceptar la realidad, por eso no le extrañe que en agosto o septiembre veamos de nuevo al secretario anunciando un nuevo recorte a las previsiones de crecimiento para 2014.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 16 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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martes, 13 de mayo de 2014

Dime qué presumes, y te diré… cómo va la economía mexicana

Alejandro Romero

Dice el viejo y conocido refrán: Dime qué presumes y te diré qué te falta.

Y aplica como anillo al dedo para las declaraciones que realizó esta semana el presidente Enrique Peña Nieto, respecto a que la economía mexicana no estaba en recesión, y que desde su punto de vista, por el contrario mostraba signos claros de recuperación.

La cruda y dura realidad es que por más que el Presidente o sus asesores quieran tapar el sol con un dedo, es imposible ocultar el estancamiento que vive la economía nacional.

Peña Nieto dio como “prueba” de sus afirmaciones tres indicadores, donde aseguraba que era evidente la recuperación del País.

El problema es que ni siquiera esos tres indicadores dan soporte a lo dicho por el Presidente y basta con echarles un vistazo superficial, para demostrar que incluso los mismos indicadores señalados por él, en realidad dicen todo lo contrario.

Vamos a analizarlos uno por uno para que usted vea cómo es falso que la economía mexicana esté en reactivación.

1. El Presidente Peña Nieto dijo que según el Inegi, en marzo la actividad industrial había logrado un crecimiento del 3.4%, respecto a marzo del 2013.

Lo que se le olvidó precisar es que en 2013 la Semana Santa cayó precisamente en marzo, por lo tanto hubo menos días trabajados y desde luego una menor producción de la industria.

Entonces si comparamos marzo de 2014 contra marzo de 2013, es lógico que habrá un crecimiento favorable, porque este año la Semana Santa cayó en abril y por lo tanto en marzo hubo más días trabajados y por ende mayor producción industrial en el Pais.

Pero si en cambio tomamos dados desestacionalizados, es decir, quitamos los efectos de temporalidad a los que hacemos referencia en el párrafo anterior, entonces la producción industrial nacional registró en marzo una caída del 0.13%. Ah verdad.

Disminuye generación de empleos

2. También Peña Nieto señaló que de abril de 2013 a abril de 2014 se han generado en México más de 400 mil nuevos empleos. De hecho, según el IMSS en abril pasado se crearon a nivel nacional 56,042 nuevos empleos.

Lo que se oculta o no se quiere decir, es que la generación de empleos de abril pasado fue 16.2% inferior a la abril de 2013.

De hecho, de enero a abril de este 2014 se han creado 312 mil 306 nuevos empleos. Pero esta cifra es 12.2% inferior a las plazas laborales generadas en el mismo periodo del año 2012.

Recordemos que 2013 fue un año de casi nulo crecimiento, por lo tanto si realmente queremos afirmar que estamos en crecimiento, entonces debemos compararnos contra 2012 o 2011.

3. Finalmente el Presidente comentó el resultado de las ventas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad), que durante el mes de abril crecieron de forma nominal un 2.4%, respecto al mismo mes del 2013.

Aquí hay dos cosas: Primero, en el caso de las tiendas de autoservicio se vieron favorecidas este año porque la Semana Santa cayó en abril, lo que tiene un efecto positivo en sus ventas. Recordemos que el comercio lejos de descansar, trabaja más en periodos vacacionales.

Pero además de eso, el resultado que se dio a conocer es nominal, es decir, no descuenta el aumento de los precios o de la inflación, como decimos los economistas.

Si descontamos la inflación, entonces en términos reales las ventas de las tiendas de autoservicio registraron en abril una caída del 1%, es decir, ni siquiera repuntaron con la Semana Santa a su favor.

Como vemos, definitivamente los indicadores citados por el presidente Peña Nieto nos dicen una cosa muy diferente de lo que se buscaba presumir.

Por más que se quiera ocultar, la economía mexicana se encuentra estancada y en serio riesgo de caer en recesión, de no corregirse a tiempo errores garrafales como la reforma fiscal de este año.

Para mí sólo queda una duda, ¿Peña Nieto y sus asesores saben la realidad, pero buscan inyectar optimismo con estas declaraciones? O de plano ¿Niegan la realidad y se niegan a aceptar que han manejado mal la economía? O peor aún ¿Sus asesores le están mintiendo al Presidente el estado real del País?

¿Usted qué opina?

Alejandro Romero.
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miércoles, 7 de mayo de 2014

Economía mexicana deja de seguirle el paso a EU; mientras allá baja el desempleo, aquí va a la alza


Alejandro Romero

Siempre se dice que si a Estados Unidos le da resfriado, a México le da pulmonía, y a su vez también se dice que en buenos tiempos ese país es la “locomotora” que arrastra positivamente a nuestra País. Pero últimamente, las cosas no han sido así.

Desde inicios de 2013 las economías de México y Estados Unidos parecen ir en sentido contrario, mientras allá el Producto Interno Bruto (PIB) crece y baja el desempleo, acá el crecimiento es casi nulo y la desocupación va en aumento.

Déjeme mostrarle los números que sustentan esta preocupante situación.

Del primer trimestre de 2013 al primer trimestre de 2014, la economía americana registró una tasa de crecimiento promedio del 2.1%.

Aunque ese país creció sólo 0.1% en el primer trimestre de este año, esto se debió exclusivamente a la fuerte temporada invernal que paralizó varios regiones estadounidenses, pero en general la economía americana sigue sana y se mantendrá en creciendo durante los próximos trimestres.

Adicionalmente, la tasa de desempleo en Estados Unidos se ubicaba en 7.9% a diciembre de 2012, pero para abril de 2014 ya ha bajado a sólo 6.3%.

En contraste, en México de enero de 2013 a febrero de 2014, nuestra economía apenas ha logrado una tasa de crecimiento promedio del 1.2%, es decir, la mitad de la lograda por Estados Unidos en casi similar periodo.

Además la tasa de desempleo en México que se encontraba en 5% a diciembre de 2012, para marzo de este 2014 subió a 5.3%, es decir va a la alza, de acuerdo con cifras desestacionalizadas de Inegi.

Como podemos apreciar, Estados Unidos está viviendo un buen momento económico, que México lleva varios trimestres en el estancamiento.

¿Pero a qué se debe esto? ¿Por qué la desconexión entre ambas economías? ¿Qué es lo peor que nos puede pasar si no seguimos el ritmo de crecimiento de Estados Unidos? Vamos por partes.

Las causas
Para economistas y analistas serios, no queda ninguna duda de que en 2013 la economía mexicana vio afectado su crecimiento simplemente porque el Gobierno federal pasó meses subejerciendo su presupuesto, es decir, no nomás no gastaba lo que debía y eso tuvo serias repercusiones en la economía mexicana.

El gasto del Gobierno y sobre todo la inversión en infraestructura tienen un efecto multiplicador en beneficio de la economía de varios sectores. Pero en 2013, el Gobierno federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, simplemente no hizo su tarea.

Por septiembre u octubre del año pasado, el Gobierno federal trató de enmendar el error y soltó el gasto que había retenido en los meses anteriores, pero fue demasiado tarde… el daño ya estaba hecho.

Luego, el 1 de enero de 2014 entra en vigor un segundo golpe a la economía mexicana: La reforma fiscal.

Subió el IVA fronterizo, se redujeron las deducciones al pago de impuestos, nacieron impuestos especiales a la minería, gasolinas, alimentos de alto contenido calórico y los refrescos, desaparecieron los Repecos, en fin.

Todo esto, tuvo un impacto negativo adicional en las empresas, quienes vieron venir un aumento sustancial en su pago de impuestos, por lo que optaron por reducir costos, especialmente en la nómina, aplazando contrataciones de nuevo personal.

Por otra parte, los nuevos impuestos tuvieron un impacto inflacionario que lesionó el poder de compra de las familias y a la fecha ha reducido en 1% las ventas del comercio nacional, según cifras a febrero de Inegi.

Por otra parte, el alza del IVA fronterizo tuvo un mayor impacto precisamente en los estados del Norte, que son la región más dinámica del País y además son los más interconectados con la economía americana.

Por todo esto, la economía mexicana nomás no levanta, no muestra signos sólidos de recuperación y por su fuera poco desaprovecha el buen momento económico que vive Estados Unidos.

Lo peor es que cuando el Gobierno federal desee enmendar el camino, podría ser demasiado tarde.

La economía se mueve por ciclos, y quizás en el futuro cuando nosotros intentemos recuperarnos, Estados Unidos podría estar nuevamente en fase de desaceleración o recesión.

Entonces nos lamentaremos de no haber aprovechado este momento y estaremos condenados a más años de estancamiento económico. Y el único culpable de esto será el gobierno federal. Nadie más.

Alejandro Romero.
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martes, 1 de abril de 2014

Es reforma fiscal “veneno puro” para las empresas; cierran 6,205 negocios en México durante enero y febrero

Alejandro Romero

Los efectos negativos de la reforma fiscal que entró en vigor este año, se sienten cada vez más fuerte en la economía mexicana.

Además de desacelerar el crecimiento económico y la generación de empleos en el País, la reforma fiscal se ha convertido en “veneno puro” para las empresas formales, por lo que miles ya han “muerto” en lo que va del 2014.

De acuerdo con el registro patronal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en enero y febrero de este año cerraron en México un total de 6,205 empresas, la mayor pérdida de negocios formales para un primer bimestre en al menos los últimos 14 años.

Esto significa que en los primeros dos meses del 2014, en México cerraron sus puertas un promedio de 105 empresas al día, o lo que es igual a 4 empresas por hora.

¿Se imagina lo que significa que cada hora cierren sus puertas 4 empresas en el país? ¿Se imagina cuántos trabajadores pierden su empleo y cuánto dinero deja de circular en la economía a causa del cierre de estos negocios?

No existe la menor duda que la entrada en vigor de los nuevos impuestos y disposiciones fiscales, está “matando” a cientos de empresas en el País o las está obligando a mudarse a la informalidad.

Todo por culpa de una reforma fiscal mal hecha, regresiva, que complica el pago de impuestos y que desde luego daña la inversión y la generación de empleos.

Una vez más me pregunto ¿Qué pensaba el Gobierno federal con esa propuesta de reforma que envió? Pero sobre todo ¿qué pensaban los diputados y senadores del PRI y parte del PRD que la aprobaron en el Congreso de la Unión?

Por estados

El cierre de empresas ha afectado a prácticamente a todos los estados del País, de acuerdo con las cifras del IMSS.

Uno de los que más ha perdido empresas es Jalisco, donde en el primer bimestre del 2014 se cerraron un total de 523 negocios.

Le siguen el Estado de México con 498 empresas cerradas y Baja California con 458, Tamaulipas con 331, el Distrito Federal con 267, Coahuila con 231 y Nuevo León con 194.

Entre los estados que menos empresas perdieron durante el primer bimestre del 2014 destacan Chihuahua y Sonora, en donde sólo cerraron 101 y 162 empresas, respectivamente.

Vale la pena recordar que Sonora es uno de los estados que más afectado resultó con la reforma fiscal, ya que además de subir el IVA en la frontera del 11 al 16%, se aplicó un nuevo impuesto a las utilidades de las empresas mineras y se limitó a sólo 3 años la duración de los planes “Shelter” para el sector manufacturero, los cuales son cruciales para captar inversión de empresas de este sector.

Una vez más lanzo la pregunta al aire ¿Qué pensaban cuando estaban votando a favor de la reforma fiscal los legisladores y senadores sonorenses del PRI? ¿De verdad no pensaban Toño, Claudia, Ernesto, Flor y Faustino que iban a dañar la economía del país y en especial la de los estados fronterizos y mineros como Sonora?

Con indicadores como este, cada vez que me queda más claro que las señales de recuperación que dice ver el secretario de Hacienda federal, Luis Videgaray, son sólo buenos y tiernos deseos. La realidad es por desgracia todo indica que estamos en ruta a una recesión.

Alejandro Romero.
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martes, 25 de marzo de 2014

Economía mexicana está semiparalizada: Inegi; la reforma fiscal desploma ventas de comerciantes en estados fronterizos

Alejandro Romero

La economía mexicana sigue sin ver la luz al final del túnel.

Tras la entrada en vigor este año de los nuevos impuestos, los gasolinazos y la homologación del IVA fronterizo, la economía nacional lejos de mostrar signos de vida, comienza a acercarse más a una recesión.

Esta semana el Inegi dio a conocer que durante enero pasado la actividad económica del País registró un “mísero” crecimiento de apenas 0.8%. Es decir, no crecimos casi nada.

Este crecimiento fue inferior al 1.1% logrado en diciembre de 2013, estuvo todavía más por debajo del 2.9% logrado en enero de 2013.

No hay lugar a dudas, los números no mienten: La economía mexicana sigue en lento crecimiento este 2014, y lo peor es que cada vez se paraliza más.

Este resultado en lo personal no me sorprende en lo más mínimo. Desde hace meses varios analistas y un servidor advertimos hasta el cansancio que elevar los impuestos tendría un efecto inflacionario y recesivo en la economía, que ya de por sí no estaba creciendo en 2013.

De continuar esta tendencia, el resultado será que México se enfilará a una nueva recesión económica, con todo y que nuestro principal socio comercial esté en pleno crecimiento, como es el caso de Estados Unidos.

Una recesión, en combinación con aumentos a los precios de los alimentos, además de limitar la generación de empleos, tendrá como efecto inmediato un incremento importante de los niveles de pobreza.

Cae comercio fronterizo

Otro dato alarmante, dado a conocer recientemente por Inegi, fue el comportamiento de las ventas del comercio al menudeo en el País, pero en especial en las ciudades que se ubican en estados fronterizos.

De acuerdo con Inegi, en enero pasado las ventas del comercio en Ciudad Juárez se desplomaron un 4%, en Tijuana cayeron 5.6%, y en Nuevo Laredo bajaron hasta 9.6%.

Lamentablemente Inegi no levanta información sobre el comercio de ciudades fronterizas sonorenses.

Pero sin temor a equivocarnos, el mismo panorama o peor es el que viven comerciantes de Nogales, San Luis Río Colorado, Agua Prieta, Caborca o Cananea, luego de que en enero se elevó el IVA fronterizo del 11 al 16%, gracias al voto mayoritario de los diputados y senadores de PRI.

En el caso de Hermosillo si hay cifras, y en enero la baja en las ventas fue de 2.5%, mientras que a nivel nacional la disminución fue del 0.2%.

Vale la pena recordar que los estados fronterizos son los que llevaron la peor parte de la reforma fiscal con la homologación del IVA, además de que en el caso de Sonora se aplicarán más impuestos a la actividad minera, que representa el 15% del Producto Interno Bruto (PIB) estatal.

En el caso de la homologación del IVA, dejó en completo estado de indefensión a los comerciantes de ciudades fronterizas, ya que como es bien sabido el comercio americano cuenta con mejores precios en muchos de sus productos, además de que paga sólo un 8% de impuesto al consumo, es decir, en México ahora se paga el doble de impuestos.

El Gobierno federal en su miopía centralista, condenó a los estados fronterizos a sufrir los peores efectos de la reforma fiscal, siendo que son las entidades del Norte son precisamente las de mayor dinamismo en el país.

Por esto precisamente, hoy la economía mexicana está semiparalizada, porque Hacienda federal está apagando los “motores del crecimiento” que representan regiones como la frontera y sectores como la minería y el comercio.

Lamentablemente, no se ve la más mínima intención en los legisladores priistas o del Gobierno federal por dar marcha atrás a esta “masacre” económica en que se ha convertido la reforma fiscal.

¿A caso se necesita que el País caiga en recesión y que suba la pobreza para dar reversa a las nocivas medidas de la reforma fiscal? ¿Qué piensan con estos resultados los legisladores tricolores por Sonora que votaron a favor de subir los impuestos? ¿cómo van pedir el voto en 2015 en medio de la recesión y la falta de empleo que ellos mismo ocasionaron junto con el Gobierno federal?

Y ¿usted qué opina?

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