La Sombra Telemax 31 de agosto del 2015

Comentario económico de Alejandro Romero 1 de julio del 2015

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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Comienzan expertos a recortar pronósticos para 2015

Alejandro Romero

En 2013 y 2014 los mexicanos vimos una “misma película”: mes tras mes los analistas del sector privado recortaron sus pronósticos de crecimiento para la economía mexicana. Lo peor es que existen indicios de que 2015 también será igual.

En la última encuesta que realizó el Banco de México con expertos del sector privado, el pronóstico de crecimiento para la economía nacional en este 2014 se redujo de 2.30% a 2.19%. En enero era de 3.40%.

Pero lo que enciende focos de alarma, es que los mismos expertos ya comenzaron desde octubre a recortar sus pronósticos de crecimiento para 2015.

Apenas en enero de este año preveían que en 2015 la economía mexicana crecería un 3.94%, para octubre redujeron sus proyecciones a 3.72% y ahora en noviembre volvieron a disminuirlas a 3.51%.

Entonces de plano ¿Veremos la misma película en 2015? Algunos signos de alerta parecen decirnos que sí.

Uno de estos signos es la caída que presentan los precios internacionales del petróleo. En lo que va de 2014 la mezcla mexicana de petróleo ha bajado su cotización en casi 40% y tan solo en noviembre se desplomó en casi 10%.

Para que se dé una idea de lo bajo que está hoy el precio del petróleo, en el presupuesto federal de 2015 se proyecta su cotización en 79 dólares por barril, pero actualmente la mezcla mexicana ronda los 62 dólares por barril.

Amenaza a la reforma energética

Si bien es cierto que el presupuesto del Gobierno federal está a salvo, gracias a la compra de coberturas que garantizan los ingresos presupuestados por la venta de petróleo, la realidad es que un precio tan bajo del hidrocarburo reducirá las exportaciones petroleras del País y podría poner en riesgo los beneficios esperados con la reforma energética.

Con un precio del petróleo a la baja, muchos proyectos que se esperaba detonar con la reforma energética podrían ver disminuida su rentabilidad, y por lo tanto las inversiones previstas podrían posponerse hasta que los petroprecios muestren mejores niveles.

Por lo tanto, la reforma más importante del sexenio de Enrique Peña Nieto, con la que se esperaba detonar el crecimiento del País, corre el riesgo de verse truncada por las condiciones del mercado petrolero en 2015.

Si a esto le sumamos la inestabilidad que ha mostrado el peso en el último mes, lo que genera inflación en los precios varios alimentos, ello golpearía el consumo interno y el poder de compra de los mexicanos, lo que también debilitaría a su vez el crecimiento del País para 2015.

Finalmente, si los acontecimientos sociales y protestas de los últimos meses siguen generando incertidumbre, especialmente en entidades del Sur del País y rumbo a las elecciones intermedias de 2015, esto podría impactar negativamente las expectativas de inversionistas extranjeros y empresarios nacionales.

Esto tendría un efecto negativo en la llegada de inversiones al país, en la generación de empleos y por lo tanto en el crecimiento económico para 2015.

Por todo esto mí estimado lector, el próximo año también podría ser complicado y la economía nacional estaría en riesgo de permanecer “semiestancada” como ha sucedido en 2013 y 2014.

Desgraciadamente el hecho de que la economía americana se encuentre en crecimiento, ya no parece ser un factor que salve a México de la mediocridad económica en la que se encuentra.

O ¿Usted qué opina?

Luis Alejandro Romero Ayala.
Economista y analista financiero, con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
Sígueme en Twitter: @AlexRomeroAyala


Si desea ver La Sombra del pasado 1 de diciembre, haga clic aquí: https://www.youtube.com/watch?v=MQ4LYS_XLtE

martes, 4 de noviembre de 2014

¿Por qué está débil el peso frente al dólar?

Alejandro Romero

La debilidad que ha mostrado el peso frente al dólar en los últimos días, quizás no es para alarmarse, pero sí para preocuparse.

No por nada, esta semana el tipo de cambio llegó a situarse hasta en los 13.90 pesos por dólar, su nivel más alto en 27 meses y en lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Pero ¿por qué está débil el peso? Por una razón: Comienza a darse una crisis de confianza en el futuro de la economía mexicana.

Déjeme le explico, desde mi punto de vista, qué factores internos y externos están alimentando esta crisis de confianza.

Desde el punto de vista externo, primeramente mencionaría la caída que muestran desde hace meses los precios del petróleo.

El petróleo es uno de nuestros principales productos de exportación que nos permite captar dólares del exterior, pero además los ingresos petroleros representan al menos una tercera parte de las entradas del Gobierno mexicano.

Por lo tanto, si caen los precios del petróleo, eso limita la llegada de dólares al país, y puede generar una potencial crisis presupuestaria en el Gobierno federal.

Desde julio a la fecha, los precios internacionales del petróleo se han desplomado en un 38%.

Otro factor externo que está presionando al peso y diezma la confianza en el futuro de la economía nacional, es el posible aumento que experimenten las tasas de interés en Estados Unidos durante los próximos meses.

En el tercer trimestre del año la economía americana creció un 3.5%, lo que indica que se encuentra bastante sana y fuerte.

Desde la crisis de 2009, la Reserva Federal de Estados Unidos (el equivalente del Banco de México) había mantenido una política de tasas bajas, a fin de favorecer el crecimiento económico en ese país.

Esas tasas bajas propiciaron que muchos capitales migraran a países México, donde había un mejor rendimiento para los inversionistas.

Pero ahora, ante la posibilidad de que suban las tasas en Estados Unidos, muchos de esos capitales podrían regresar a ese país, al que consideran un destino seguro para sus inversiones. Esto propiciaría la salida de dólares en México y teóricamente debilitaría al peso.

Los factores internos

Además de esos factores externos, creo que también podemos mencionar problemas internos que comienzan a menguar la confianza en el futuro del País y por lo tanto pegan a la fortaleza del peso mexicano.

Por una parte la economía nacional suma casi 2 años de estancamiento.

Con todo y que el Gobierno federal inició 2013 y 2014 pronosticando que creceríamos a tasas cercanas al 4%, la realidad es que en ambos años apenas promediamos una tasa de expansión del 1.4%.

Lo peor es que el Gobierno federal se ha endeudado en más de 1.3 billones de pesos, con el fin de gastar más y estimular el crecimiento, pero la “medicina” no ha surtido efecto y más endeudamiento adquirido podría enviar una mala señal.

Finalmente en las últimas semanas la violencia que vive el País y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ha comenzado a generar serias dudas sobre la correcta conducción del País.

No por nada, la Junta de Gobierno del Banco de México advirtió en su más reciente Anuncio de Política Monetaria que los “acontecimientos sociales” (inseguridad y descontento social) podrían tener un “impacto en las expectativas de los agentes económicos”.

Esto en otras palabras significa que inversionistas y empresarios podrían dejar de invertir y esperar menos crecimiento, a causa de los problemas sociales que aquejan al País.

Tampoco por nada hace unos días The Economist y The New Yorker coincidieron en que “El país puede írsele entre los dedos” a Enrique Peña Nieto, luego de los lamentables acontecimientos de Guerrero. (http://www.sinembargo.mx/25-10-2014/1152262)

Y es que normalistas desaparecidos y palacios de Gobierno incendiados por turbas, no son compatibles con la imagen modernizadora y reformista que el propio Peña Nieto ha tratado de proyectar a nivel nacional e internacional.

Mientras son peras o son manzanas, tenga por seguro que el peso seguirá inestable al menos de aquí a diciembre, y la mala racha puede extenderse en caso de que el país siga estancado, los petroprecios se mantengan a la baja y el problema de la violencia no brinde al menos una tregua.

Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 17 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
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