La Sombra Telemax 31 de agosto del 2015

Comentario económico de Alejandro Romero 1 de julio del 2015

miércoles, 24 de junio de 2009

Truena crisis a tarjetahabientes y se dispara la morosidad


Alejandro Romero

La cartera vencida en tarjetas de crédito llegó en abril a su nivel más alto desde la crisis de 1995. Sonora, por si fuera poco, continúa como uno de los estados con mayor morosidad en México. Esto representa un verdadero peligro para la economía estatal y principalmente para la microeconomía de las familias.

Como en la crisis de 1995, este año de nuevo comienza a dispararse la morosidad en las tarjetas de crédito y al parecer en Sonora el problema es mayor.

De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), al mes de abril de este año la morosidad en tarjetas de crédito bancarias a nivel nacional ya es del 10.9%.

En términos más sencillos, uno de cada 10 tarjetahabientes de plano ya no pudo pagar ni el mínimo mensual que le marca su estado de cuenta, el cual en muchos casos, sólo representa el 5% de la deuda total.

Lo alarmante es que apenas en el 2004 la morosidad llegaba al 3.2%, en otras palabras, la falta de pago de tarjetas de crédito se triplicó en tan sólo cinco años.

Las razones de esto sobran: Crisis económica, mayor desempleo, tasas exorbitantemente altas (casi impagables), y poca disposición de los bancos para favorecer el cumplimiento de los clientes en tiempos difíciles.

Además para nadie es un secreto que las tarjetas se comenzaron a repartir como “mejoralitos” en los últimos años.

Simplemente en Sonora durante el 2001 había sólo 67 mil 357 tarjetas de crédito activas en la entidad, pero para el 2008 ya eran más 521 mil, es decir, en sólo 7 u 8 años la autorización de plásticos se multiplicó en un 674%.

Sonora en problemas
Aunque la CNBV no publica cifras de cómo se encuentra específicamente la morosidad de tarjetas en Sonora, sí hay datos de cartera vencida general que nos pueden dar una idea de cómo podríamos estar en materia del llamado dinero plástico.

Los datos no son positivos. De acuerdo con el organismo, Sonora es uno de los estados con el índice de morosidad más alto entre las principales entidades del País, y el cual se ubica en un nivel general del 2%.

A nivel nacional la morosidad promedio es del 1.2%, y estamos hablando en todo tipo de créditos, tanto los empresariales, como los personales, automotrices e hipotecarios.

De presentarse las mismas tendencias en tarjetas de crédito, entonces la morosidad en plásticos en Sonora podría ubicarse entre un 16 y hasta un 18%, es decir, casi dos de cada 10 sonorenses ya no estarían cubriendo ni siquiera los pagos mínimos de sus estados de cuenta.

Guaymas es el municipio más moroso o mala paga de créditos bancarios en Sonora, pues de acuerdo a los últimos datos disponibles la cartera vencida del puerto es del 12.9%, mientras que en Caborca es del 6.9% y en Hermosillo es del 6.7%.

Los que mejor pagan sus créditos, son los clientes de San Luis Río Colorado, quienes tienen una morosidad de sólo 0.7%.

A partir de estas cifras, es fácil deducir que mucha gente está optando por dejar de pagar sus tarjetas para dar preferencia a los gastos del hogar o al pago de otro tipo de créditos como los de tiendas departamentales, hipotecarios o automotrices.

La prueba está en que la morosidad en ese tipo de créditos continúa relativamente estable, en cambio, la de los plásticos sí se ha disparado a niveles no vistos desde la crisis de 1995.

Los peligros
Esta situación no es un problema menor. Menos si Sonora se afianza como uno de los estados importantes, con la mayor tasa de morosidad del país. Déjeme explicarle por qué.

El primer riesgo es que la crisis se prolongue más y esto obligue cada vez a más personas a dejar de pagar sus tarjetas, pero luego adicionalmente a dejar de cubrir sus créditos hipotecarios o automotrices.

Si esto sucede, correríamos el riesgo de una nueva crisis financiera y bancaria similar a la de 1995, lo que sobra decir que empeoraría nuestra situación, aunque se supone que la banca está lista para hacer frente a esto y gracias a las altas tasas y comisiones que cobra, se mantiene relativamente sólida.

Pero entonces el mayor riesgo es para los tarjetahabientes, pues al caer sus cuentas en cartera vencida, tendrán un registro negativo en el buró de crédito, lo que les impedirá solicitar nuevos préstamos más adelante.

Esto quizás hoy no lo van a resentir, pero sí en el futuro, cuando la economía se recupere y deseen comprar un auto o una casa nueva, seguramente se les negará el crédito.

Esto a su vez podría impactar a la economía estatal, ya que al estar cada vez más personas en el buró de crédito, entonces se reduce el número de clientes potenciales de varios productos y servicios, lo que tendrá efectos negativos en las empresas, en caso de seguir creciendo el número de clientes con nota negativa ante el temido buró.

Muchas familias de clase media y media baja, simplemente sin acceso al crédito verán comprometida la posibilidad de adquirir cosas tan básicas como ropa e incluso hasta la despensa.

Además recordemos que después de la crisis de 1995, Sonora sufrió una larga, larga sequía crediticia de parte de la banca, como castigo a los altos índices de morosidad que tuvo el Estado después de la recesión.

Esto limitó por varios años el potencial de crecimiento del Estado y las posibilidades de las familias sonorenses de mejorar su calidad de vida, a través de la compra a crédito de productos duraderos y servicios.

Hasta hace apenas unos cuantos años, comenzamos a darle la vuelta a la tortilla a este grave problema, con el que por ejemplo Armando López Nogales justificó la ausencia de crecimiento a lo largo de todo su sexenio.

Ante este serio problema en gestación, o único que se puede hacer es esperar a que los peores efectos de la crisis pasen lo más pronto posible, para así evitar que más gente deje de pagar sus compromisos y que así Sonora caiga de nuevo en la trampa sin salida que representa tener una alta morosidad y la falta de crédito como castigo de la banca.

Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 10 años de experiencia en el periodismo financiero y de negocios.
Comentarios:
elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx.

miércoles, 17 de junio de 2009

La mala: Recae el empleo en Sonora; la buena: Al Fusion nadie lo para


Alejandro Romero


Tal y como se esperaba la influenza humana hizo de las suyas y en mayo enfermó de gravedad al empleo en México, y Sonora no pudo evitar al contagio.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al mes de mayo a nivel nacional se perdieron un total de 75 mil 297 empleos formales.

Este fue el peor retroceso del número de trabajadores registrados en el IMSS desde enero pasado y con él suman ya 288 mil 34 los puestos de trabajo perdidos en el País a lo largo de este 2009.

En Sonora lamentablemente el empleo también cayó. De acuerdo con cifras del Instituto, en la entidad durante mayo se dieron de baja a un total de 3 mil 194 trabajadores. También fue el peor retroceso de este indicador desde enero pasado.

Así, de enero a mayo de este año, el número de empleos perdidos en Sonora ya suma un total 7 mil 382.

El Estado más afectado por el impacto que tuvo la influenza humana en la economía nacional fue Quintana Roo, una entidad ciento por ciento turística, donde se perdieron más de 25 mil puestos de trabajo en un solo mes.

Otro afectado fue el Distrito Federal con 8 mil 254 plazas dadas de baja ante el IMSS, mientras que en Nuevo León fueron un total de 5 mil 117.

A Coahuila le afectó duro la quiebra de General Motors y Chrysler, y sólo en mayo se perdieron cerca de 7 mil empleos.

Sin duda, en el caso de Sonora la caída del empleo se debió a que el sector que más resintió y aún resiente los efectos de la pandemia de influenza humana fue el turismo, especialmente en Peñasco y Guaymas, donde se sabe que las reservaciones cayeron en más de un 50%, además de que al puerto se canceló la llegada de cruceros.

Todo esto nos afectó en igual medida que otros estados fronterizos y turísticos del País, o incluso, si se quiere ver positivamente, no nos fue tan peor como en el caso de Quintana Roo, el Distritito Federal, Nuevo León o Guerrero.

Sin embargo esto no es una sorpresa, ya lo anticipábamos, no queda de otra que el secretario de Economía estatal, Francisco Díaz Brown, se remangue la camisa y se ponga a trabajar para recuperar lo perdido en lo que queda de su gestión, pues suponemos que no se querrá despedir en número rojos.

No todo está perdido
Pero bueno, no todo está perdido. La buena noticia es que el Ford Fusion, el auto que se ensambla en la planta Ford de Hermosillo, sigue batiendo récords en el mercado estadounidense y al parecer nadie lo para, ni siquiera los carros de la competencia asiática que representan el Camry de Toyota y el Accord de Honda.

En mayo, las ventas del Ford Fusion continuaron creciendo a una tasa del 9.4%.

En ese mes Ford vendió un total de 19 mil 786 unidades del Fusion en todo Estados Unidos, lo que es una cifra récord para un solo mes.

Es importante recordar que apenas en abril Ford había vendido también una cifra récord de Fusions.

Y es que sin duda los estadounidenses están viendo en el Fusion al mejor auto de su tipo en el mercado, gracias a su alto rendimiento de combustible y su excelente calidad de manufactura.

Para comprobar esto simplemente hay que comparar cómo le está yendo a la competencia del Fusion: En el caso del Toyota Camry sus ventas en mayo se desplomaron un 38.9% en Estados Unidos, mientras que las del Honda Accord cayeron un 48.3%.

Además el Fusion ya vende más unidades que el Nissan Altima, cuyas ventas cayeron en el mismo mes un 46.5%, y también en comparación al Chevrolet Malibu, que su comercialización en mayo disminuyó un 9.8%.

Estos espectaculares resultados del Ford Fusion, hicieron posible que en mayo Ford tuviera la menor caída de ventas entre las armadoras más importantes que compiten en Estados Unidos, además de que hizo posible que su cuota de mercado se elevara a su nivel más alto desde el 2006, cosa que déjeme decirle, se veía imposible hace sólo unos meses.

Lo importante para nosotros es que Ford realizará el próximo sábado una mini feria de empleo en la explanada del Centro de Gobierno para reclutar a más trabajadores, ya que es tanta la demanda de autos, que seguramente requieren trabajar a su máxima capacidad.

Esto a su vez, animará de seguro a sus proveedores de primer y segundo nivel a hacer lo mismo lo que generará un efecto multiplicador benéfico para la economía estatal, y así el “corazón” industrial del Estado se mantendrá vigoroso y hasta latirá mejor.

Además esto es oxigeno puro, en plena crisis, y en especial cuando pasamos un momento tan difícil a causa de los efectos negativos que provocó en la economía la pandemia de influenza.

Lo mejor de todo es que tenemos noticia de que muchas maquiladoras, entre ellas Tyco AMP por ejemplo, están requiriendo personal en estos momentos para hacer frente a una elevación de pedidos, mientras que hace sólo unos meses se vieron obligados a despedir a miles por la crisis.

De mantenerse así esta tendencia, y si se hacen bien las cosas en materia de promoción y atracción de inversiones, quizás pronto podríamos revertir la pérdida de empleos que tuvimos en mayo. Ya veremos.

Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 10 años de experiencia en el periodismo financiero y de negocios.
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elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx

miércoles, 10 de junio de 2009

Sonora del 2009 al 2015: El sexenio más difícil de los últimos 80 años


A. Romero

Desde la crisis de 1929, hace 80 años, ningún Gobernador de Sonora había enfrentado un panorama tan complicado como el que tendrán del 2009 al 2015 Alfonso Elías o Guillermo Padres, cualquier de los dos que gane.

Los efectos de la recesión en Estados Unidos han sido tan devastadores, que este 2009 la economía mexicana experimentará muy seguramente la peor caída de su historia moderna, incluso mayor al 6.2% de 1995.

Y como ya lo hemos mencionado, lo peor es que a diferencia de la crisis de 1995, hoy México no va a ser salvado por Estados Unidos, ni por las exportaciones ni por la Inversión Extranjera Directa, ni habrá recursos petroleros para impulsar el gasto.

En pocas palabras parece que ahora si nos van a llevar al baile por varios años más, incluso no se descarta que del 2010 al 2019 sea una nueva década pérdida para México.

En este complicado y delicado escenario ¿qué le espera al próximo Gobierno estatal? ¿Cuáles son los grandes problemas que enfrentará? ¿Cómo deberá afrontarlos?

Las predicciones
De acuerdo a las proyecciones económicas y de acuerdo a lo que ha sucedido en momentos similares de nuestra historia, haré las siguientes predicciones.

1. Gobierno sin lana. Como ya es conocido, en 2010 el Gobierno federal verá disminuidos sus ingresos petroleros debido a la baja en los precios del petróleo y a que las coberturas contratadas en 2009, se van a ajustar a los nuevos petroprecios. En este panorama el próximo Gobierno del Estado seguramente recibirá menos participaciones federales y excedentes petroleros, por lo que el inicio de la próxima administración será con menos recursos de los presupuestados este año. Por lo que de no realizar ajustes en el gasto corriente, el próximo Gobierno no tendrá con qué invertir en más obras, lo que pondría implicar un serio riesgo para la economía estatal.

2. Empleo más débil que nunca. La complicada situación en Estados Unidos y la economía nacional impactarán a Sonora. Seguramente las inversiones privadas seguirán contándose con los dedos de las manos, como en este 2009, y quizás continúe el truene de empresas, por lo que el empleo tendrá un modesto crecimiento, y considerando que cada año se suman 25 mil sonorenses a la Población Económicamente Activa, muchos de ellos egresados universitarios, la presión social que se generará será enorme, por lo que la economía informal podría crecer como nunca. El instrumento directo del Gobierno para revertir esta situación es la inversión en obras. Deberá impulsarse como nunca. Pero además habrá que disminuir los trámites para la apertura de empresas, premiar y estimular a las inversiones generadoras de empleo y crear un fondo de apoyo a pequeñas y medianas empresas locales, también como nunca en la historia se ha hecho.

3. Tormentoso clima laboral. La difícil situación económica será un caldo de cultivo ideal para los conflictos laborales. Si en este momento los sindicatos están haciendo de las suyas, imagínese con un entorno económico de estancamiento de varios años y con más empresas tronadas o que en 2010 no repartan utilidades por la difícil situación del 2009. Será trascendental, que el Gobierno busque mantener un clima laboral adecuado, ya que un Sonora de huelgas locas o conflictos laborales dolorosos, ahuyentaría las ya de por si escasas inversiones.

4. Sonora sediento. De no llegarse a un acuerdo pronto sobre la solución definitiva al abasto de agua en Hermosillo, se correrá el riesgo de revivir los tandeos de manera permanente. Lo que también impactaría de forma contundente a la economía. Lamentablemente este escenario no se puede descartar, por la sencilla razón de que al menos este servidor lleva casi 10 años escuchando que “se debe buscar la solución integral al problema”… hasta hoy o esa solución integral no existe o realmente nadie se ha puesto a pensar en ella. No descarte que los próximos seis años, pase exactamente lo mismo, sobre todo si continúa politizándose el problema.

5. Bours el villano favorito. De no saber enfrentar este complicado panorama el próximo Gobierno, muy seguramente el villano favorito de la próxima administración será el actual Gobernador Eduardo Bours. ¿Por qué digo esto? Basado en la historia. En 1995 Zedillo para distraer la atención de la crisis, culpó de todo lo habido y por haber a Carlos Salinas. Lo responsabilizó de la crisis, incluso echó la culpa a su familia de asesinatos y demás cosas. Es bien sabido entre los políticos que si tienen un problema grave, el “librito” dice que hay que culpar al predecesor, y a como va a estar la situación de difícil el próximo sexenio, seguramente esa regla se pondrá en práctica.

6. Familias con el cinturón más apretado. La complicada situación económica que vivirá el País y el Estado, de no ser resuelta de buena manera, seguramente llevará a más sonorenses a caer en la pobreza, y la clase media deberá ajustarse el cinturón de nuevo. Esto se traduce en que deberá reducir sus gastos en la compra de autos, casas, escuelas particulares, muebles, salud y recreación, lo que a su vez podría agravar de por si la ya difícil situación económica. Las familias deberán ahorrar y reducir sus gastos en el hogar, si quieren salir bien libradas de esta situación. Endeudarse será el camino directo a la quiebra.

7. Gobernabilidad en aprietos. Con el empleo por los suelos, una clase media apretándose el cinturón, sindicatos “calientes” y menos recursos para hacer obras, el nuevo Gobierno correrá el riesgo del desencanto desde su primer año. Aún así llegue con una victoria clara o no, el próximo Gobernador podría caer pronto en el descrédito, lo que en las elecciones intermedias podría provocar que pierda espacios en alcaldías y el Congreso, lo que a su vez podría causarle un problema de parálisis o ingobernabilidad. Hay que recordar que en la crisis de 1995 hubo fuertes rumores de un golpe de Estado del Ejército contra Ernesto Zedillo. La cosa no creo que llegue a tanto, pero si el próximo mandatario falla y empeoran las cosas, no dude que habrá voces que pidan su renuncia, incluso desde sus primeros años.

Por terrible que parezca, este es el panorama al que se enfrenta el próximo Gobernador del Estado y de no actuar desde su primer día de Gobierno con firmeza y decisión, entonces desde el primer minuto la nueva administración estará condenada al fracaso.

Pero como se dice por ahí “el futuro no esta escrito”, las personas podemos cambiarlo. Si el próximo Gobernador se reúne de personas inteligentes, con amor por Sonora, si favorece la creación de obras estratégicas y si tiene suficientes… tamaños para actuar pronto y con decisión ante la adversidad, las cosas pueden ser diferentes ¿Guillermo Padrés o Alfonso Elías estarán concientes de esto?

Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 10 años de experiencia en el periodismo financiero y de negocios.
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miércoles, 3 de junio de 2009

Destronará crisis de 2009 a la de 1995 como la peor de nuestra historia


Alejandro Romero

Lo que nunca nos volvería a pasar, lo que incluso parecía imposible, sucederá de nuevo este 2009: Experimentaremos la peor crisis de nuestra historia moderna, y será incluso peor que la de 1995.

Los grupos financieros más importantes del País acaban de dar a conocer sus más recientes pronósticos para la economía mexicana en este año y en definitiva no hay buenas noticias.

Tal como lo preveíamos hace un mes, continuaron a la baja las proyecciones del Producto Interno Bruto (PIB) del País.

Hace un mes, antes de la alerta sanitaria por la influenza, la expectativa era que la economía nacional se contrajera en un 4% en promedio.

Hoy Santander, Banamex y Scotiabank ajustaron sus proyecciones y ahora prevén en promedio que la producción del País caiga este año un 6.3%, cifra ya por encima del desplome de 6.2% de la crisis de 1995, aunque usted no lo crea.

Este deterioro en las expectativas se debe sin duda al golpe que significó para la actividad económica del País la alerta sanitaria generada por la influenza, pero también por el impacto que ha generado y generará en la industria automotriz nacional las quiebras de Chrysler y General Motor.

Varias plantas que producen autos para Chrysler y GM en México se encuentran paradas en este momento, lo que a su vez tiene detenidos, y en una delicada situación, a cientos de proveedores.

Por fortuna para Sonora, Ford pasa por una situación muy diferente, y el Fusion que se ensambla en la planta de Hermosillo está creciendo en sus ventas, de lo contrario, nuestra suerte sería muy distinta en este momento.

Negro panorama
En las últimas semanas ha estado en el debate ¿cuál crisis será peor, si la de 1995 o la actual? Por lo pronósticos que circulan hoy, podemos pensar que muy probablemente este año viviremos la que más impactará al PIB nacional.

Pero eso no es lo peor, ni lo más peligroso. Déjeme explicarle por qué.

Lo peor es que a diferencia de la crisis de 1995, las puertas que nos permitieron salir de la crisis en aquella ocasión, hoy están cerradas.

Entre 1995 y 1996, las exportaciones mexicanas crecieron en más de un 50%. La economía estadounidense estaba en los inicios del “boom” económico de Clinton, el más importante que había experimentado ese país desde los años sesenta.

El precio del petróleo se mantenía estable e incluso a la alza, aunque más adelante, comenzaría a darnos dolores de cabeza.

La Inversión Extranjera Directa aunque se contrajo en 1995 y 1996, para 1997 dio un despegue sin precedentes, al grado de multiplicarse por tres para el año 2000 y 2001.

Hace 14 años estábamos mejor posicionados en los rankings mundiales de competitividad, eran los inicios del TLC y China no ingresaba aún a la Organización Mundial de Comercio, en pocas palabras los productos mexicanos parecían tener las puertas abiertas del mundo, y más con un peso subvaluado.

El “boom” maquilador permitió que miles de personas encontraran trabajo en el sector industrial y ayudó bastante a aminorar los problemas de desempleo en México, en especial en el Norte.

Con todo esto, México logró recuperar lo perdido en la crisis de 1995 hasta el año de 1997.

Distinta realidad
Hoy la realidad es horrorosamente distinta. Nuestro País es mucho menos competitivo frente a productos de otros países, la caída de los precios del petróleo provocarán que el Gobierno contraiga su gasto en 2010, además China y otros países le quitan despiadadamente oportunidades a nuestros productos y nos arrebatan inversiones extranjeras.

Lo peor de todo es que la crisis se originó en Estados Unidos, nuestro mayor socio comercial, por lo que este año se prevé que nuestras exportaciones caigan un 11%. En resumen, ahora la inversión extranjera y las exportaciones no nos salvarán el pellejo y para colmo de males el próximo año el Gobierno no podrá sostener un gasto que ayude a levantar la economía.

Entonces la pregunta de los 64 mil es: Si en la crisis de 1995 tardamos más de dos años en recuperarnos ayudados por las exportaciones y la inversión extranjera, hoy sin opciones ni motores de crecimiento que nos ayuden a tomar vuelo ¿cuánto tardaremos en salir del hoyo?

El Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, estima que después de la recesión de este 2009, Estados Unidos experimentará al menos tres o cinco años de estancamiento o muy lento crecimiento.

Basados en es previsión, y considerando que México ya no es un país competitivo, nosotros tardaremos más en recuperarnos y no me queda duda que en nuestro caso cuando menos viviremos entre cuatro o hasta siete años de estancamiento y muy lento crecimiento en el peor de los escenarios, es decir, de 2010 a 2014 o 2017, tendremos tasas de crecimiento que apenas rondarán entre un 0% y un 2.5%.

Si consideramos que la población en México crece a una tasa anual de al menos 1.2%, tenemos que durante los próximos cuatro o siete años, la riqueza por cada mexicano prácticamente no crecerá nada.

Eso es precisamente lo más peligroso, corremos el riesgo de que la década de 2010 a 2019 sea un década perdida, similar o peor a la de los ochentas, donde el crecimiento promedio anual fue de apenas un 1.6%.

Por cierto, de cumplirse los pronósticos de que la economía se contraerá este 2009 un 6.3%, habremos perdido prácticamente todo lo ganado del 2000 al 2008, por lo que la década de inicios del 2000 será también una década perdida, ya que el crecimiento promedio anual del País quedaría en sólo un 1.9%.

Sumar dos décadas perdidas consecutivas será fatal para México, la pobreza, el desempleo y la inseguridad podrían elevarse a niveles jamás vistos. Los riesgos son muchos.

Prepárese, porque los tiempos difíciles llegaron para quedarse cuando menos por varios años más.

Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 10 años de experiencia en periodismo financiero y de negocios.
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elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx.

PRÓXIMA COLUMNA: SONORA DEL 2009 AL 2015... ESPÉRELA.