Alejandro Romero
Sin lugar a dudas la campaña de “El Buen Fin” fue todo un éxito desde el punto de vista comercial y de la reactivación económica que buscaba generar este fin de año.
La realidad es que los sonorenses “compraron” bien la idea desde el primer minuto de la campaña y abarrotaron las vialidades y cajas registradoras de los principales comercios de la ciudad.
Para mí en lo personal, fue impresionante ver la respuesta de la gente, a pesar de que los únicos que habían recibido formalmente una parte de su aguinaldo por adelantado fueron los burócratas federales.
Entonces, por conclusión, no hay que ser un genio de las finanzas para deducir que la mayoría de los consumidores hicieron uso del tradicional “tarjetazo” para para capitalizar las ofertas de “El Buen Fin”.
Esto desde mi muy particular punto de vista pudiera ser un arma de “doble filo”, sobre todo si los consumidores cayeron en sobreendeudamiento y en diciembre gastan todo su aguinaldo en más compras, en vez de saldar al menos una parte de sus nuevas deudas.
Ello podría generar problemas de pago que podrían verse reflejados a inicios de 2012 y empinar aún más la “cuesta de enero”, aunque mientras tanto todo sea “fiesta y felicidad” durante diciembre y sus posadas.
Estimado lector, la situación a nivel internacional aún sigue siendo delicada, sólo esta semana el dólar rebasó los 14 pesos en ventanilla bancaria, por lo que el horno no está para bollos.
Por esto, le recomiendo que buena parte de su aguinaldo lo emplee en saldar las deudas que contrajo durante “El Buen Fin”, si no quiere experimentar un mal inicio de 2012.
Libre de deudas
Y si quiere ir más allá y desea salir de deudas de una buena vez por todas, le voy a compartir un método que de acuerdo a varios expertos ofrece muy buenos resultados.
El método se llama “La Bola de Nieve” y estos son sus pasos:
1. Enliste sus deudas, de la más grande a la más pequeña. Obviamente, la deuda número uno, será la que tenga el mayor monto total.
2. Destine tanto como pueda de su ingreso mensual al pago de deudas. Lo importante es contar con un monto mensual que sea estable y que usted rigurosamente lo utilice para eliminar sus deudas. Mientras mayor sea el monto, obviamente verá resultados más rápida y efectivamente.
3. Cada mes, realice los pagos mínimos de cada deuda, excepto en la número uno en la lista.
4. Para la deuda más grande, es decir, la primera de la lista, destine la mayor cantidad posible de dinero; y si su capacidad lo permite supere cuando menos al doble el mínimo que le exige el banco o la tienda departamental.
5. Cuando elimine la deuda número uno en la lista, ahora haga lo mismo con la deuda número dos y así sucesivamente, hasta saldar todas.
A este método se le denomina “Bola de Nieve” porque una vez que se paga la primer deuda, usted dispondrá de más dinero para acabar con el resto de la lista y cada vez podrá eliminarlas más rápida y fácilmente.
Este método, más que matemático, busca poner orden a sus finanzas y crear recompensas psicológicas que lo impulsen a dejar atrás sus deudas de una vez por todas.
Además ayuda a erradicar el “mito” de las deudas impagables, que en muchas ocasiones desmotiva a los consumidores para estar al corriente o pagar más del mínimo, lo que desde luego arruina sus historiales crediticios y sus finanzas.
Aproveche su aguinaldo para comenzar este método, y así logrará salir de una vez por todas de una vida dedicada algo de deudas e intereses sobre intereses.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 14 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
Sígueme en Twitter: @AlexRomeroAyala
La Sombra Telemax 31 de agosto del 2015
Comentario económico de Alejandro Romero 1 de julio del 2015
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martes, 22 de noviembre de 2011
lunes, 20 de junio de 2011
¿Qué puede hacer usted para protegerse contra la desaceleración económica?
Alejandro Romero

La economía de Estados Unidos se desacelera y esto tendrá efectos en la economía mexicana, eso es un hecho.
Pero ¿qué puede hacer el ciudadano de “a pie” para tomar sus precauciones, reducir los riesgos y evitar que la situación económica lo tome desprevenido? Vamos por partes.
Pero antes que nada ¿qué significa que estemos en desaceleración? ¿Es sinónimo de crisis o recesión? ¿Se va a derrumbar la economía del País? ¿Nos puede dar otro “catarrito” como en el 2009?
La respuesta es no, de momento los expertos no esperan una recesión y mucho menos una catástrofe económica como la de 2009. Además desaceleración no es lo mismo que recesión.
Cuando hablamos de recesión nos referimos a una caída de la actividad económica, donde hay pérdida de empleos y desplomes en los ingresos de las empresas. Por fortuna, aún no se ve tan factible esa posibilidad.
En cambio, cuando hablamos de desaceleración, nos referimos a una reducción del ritmo de crecimiento de la economía, no obstante, continúan expandiéndose el empleo y los ingresos de las empresas, aunque a una velocidad menor.
Hecha la aclaración, entonces ¿qué se recomienda hacer ante una desaceleración? ¿Qué medidas debo tomar yo como simple ciudadano?
Primero, no alarmarnos. Tomar decisiones apuradas o con miedo, en economía es igual a perder dinero. Lo mejor es guardar la calma y tomar decisiones racionales, bien pensadas, que hagan rendir al máximo nuestro dinero.
Segundo, meta en orden sus gastos personales y en el hogar. Nunca hay que esperarnos a que haya una turbulencia económica para arreglar nuestras finanzas, pero si no lo ha hecho, ahora es cuando.
Deseche gastos superfluos al menos de momento (fiestas, regalos, viajes, diversión), bájele en casa al consumo de agua, luz y gas, deje de gastar en “cochinaditas” como antojitos de máquinas expendedoras. Créame, al mes se le van cientos de pesos en este tipo de descuidos económicos.
Adiós créditos… por ahora
Tercero, olvídese por un tiempecito de las tarjetas de crédito. No es momento de tomar nuevos créditos bancarios o de tiendas departamentales en general. Aunque no se espera una recesión, la posibilidad aún no está del todo descartada, y si llega a suceder más vale que usted esté libre de deudas o con pocas cuentas por pagar.
En cuanto a créditos automotrices y bancarios, únicamente tome los que le ofrezcan buenas condiciones de pago, con tasas y mensualidades que no pongan en riesgo su tranquilidad financiera.
No obstante, mídale el agua a los camotes… si en su empresa se habla de que la desaceleración está pegando o que los números no están dando los resultados esperados, mejor espere un poco para tomar la decisión de endeudarse o no.
Cuarto y último, métale dinero al “cochinito”. No le estoy recomendando que le meta dinero a la campaña de algún político, no… me refiero a que comience a ahorrar o refuerce el ahorro que ya esté realizando.
Si las cosas llegaran a ponerse más turbulentas, sin duda cada peso ahorrado valdrá oro para enfrentar la situación, y esa será su mejor inversión para proteger su futuro y el de los suyos.
Si toma estas medidas, y la turbulencia en Estados Unidos pasa pronto, como aún lo prevén expertos y organismos internacionales, usted y sus finanzas saldrán ganando de esta situación.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com
Sígueme en Twitter: @AlexRomeroAyala
La economía de Estados Unidos se desacelera y esto tendrá efectos en la economía mexicana, eso es un hecho.
Pero ¿qué puede hacer el ciudadano de “a pie” para tomar sus precauciones, reducir los riesgos y evitar que la situación económica lo tome desprevenido? Vamos por partes.
Pero antes que nada ¿qué significa que estemos en desaceleración? ¿Es sinónimo de crisis o recesión? ¿Se va a derrumbar la economía del País? ¿Nos puede dar otro “catarrito” como en el 2009?
La respuesta es no, de momento los expertos no esperan una recesión y mucho menos una catástrofe económica como la de 2009. Además desaceleración no es lo mismo que recesión.
Cuando hablamos de recesión nos referimos a una caída de la actividad económica, donde hay pérdida de empleos y desplomes en los ingresos de las empresas. Por fortuna, aún no se ve tan factible esa posibilidad.
En cambio, cuando hablamos de desaceleración, nos referimos a una reducción del ritmo de crecimiento de la economía, no obstante, continúan expandiéndose el empleo y los ingresos de las empresas, aunque a una velocidad menor.
Hecha la aclaración, entonces ¿qué se recomienda hacer ante una desaceleración? ¿Qué medidas debo tomar yo como simple ciudadano?
Primero, no alarmarnos. Tomar decisiones apuradas o con miedo, en economía es igual a perder dinero. Lo mejor es guardar la calma y tomar decisiones racionales, bien pensadas, que hagan rendir al máximo nuestro dinero.
Segundo, meta en orden sus gastos personales y en el hogar. Nunca hay que esperarnos a que haya una turbulencia económica para arreglar nuestras finanzas, pero si no lo ha hecho, ahora es cuando.
Deseche gastos superfluos al menos de momento (fiestas, regalos, viajes, diversión), bájele en casa al consumo de agua, luz y gas, deje de gastar en “cochinaditas” como antojitos de máquinas expendedoras. Créame, al mes se le van cientos de pesos en este tipo de descuidos económicos.
Adiós créditos… por ahora
Tercero, olvídese por un tiempecito de las tarjetas de crédito. No es momento de tomar nuevos créditos bancarios o de tiendas departamentales en general. Aunque no se espera una recesión, la posibilidad aún no está del todo descartada, y si llega a suceder más vale que usted esté libre de deudas o con pocas cuentas por pagar.
En cuanto a créditos automotrices y bancarios, únicamente tome los que le ofrezcan buenas condiciones de pago, con tasas y mensualidades que no pongan en riesgo su tranquilidad financiera.
No obstante, mídale el agua a los camotes… si en su empresa se habla de que la desaceleración está pegando o que los números no están dando los resultados esperados, mejor espere un poco para tomar la decisión de endeudarse o no.
Cuarto y último, métale dinero al “cochinito”. No le estoy recomendando que le meta dinero a la campaña de algún político, no… me refiero a que comience a ahorrar o refuerce el ahorro que ya esté realizando.
Si las cosas llegaran a ponerse más turbulentas, sin duda cada peso ahorrado valdrá oro para enfrentar la situación, y esa será su mejor inversión para proteger su futuro y el de los suyos.
Si toma estas medidas, y la turbulencia en Estados Unidos pasa pronto, como aún lo prevén expertos y organismos internacionales, usted y sus finanzas saldrán ganando de esta situación.
Alejandro Romero.
Economista y analista financiero con más de 13 años de experiencia en el periodismo económico y de negocios.
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miércoles, 9 de diciembre de 2009
Evite la tentación; aguas con dar el “tarjetazo”
Alejandro Romero
Ya es época navideña y a pesar de que el aguinaldo llegó a las manos de muchos sonorenses, así como llegó se está esfumando, lo que despierta una vez más la tentación de dar el clásico “tarjetazo” para realizar las compras navideñas.
Pero es precisamente en este año cuando usted más debe olvidarse de esta opción.
Le recuerdo los motivos:
1. La crisis ha disparado las tasas de interés de los bancos. Para que se dé una idea, un caso extremo es el de Santander, donde el Costo Anual Total (CAT) de su tarjeta de crédito en 2007 era de 56%, mientras que este año supera el 94%.
Es importante recordar que el CAT considera la tasa de interés, el pago de la anualidad y otras comisiones bancarias, que dan una idea más realista de qué tan caro puede salir la utilización de una tarjeta de crédito.
2. El próximo año no será de recuperación para el bolsillo. Aunque en términos macroeconómicos México tendrá una ligera recuperación en 2010, los bolsillos de la gente no la experimentarán, ya que se espera una inflación mayor a la de este 2009, el desempleo seguirá a la alza y seguramente los salarios se verán rebasados por los aumentos de los precios.
Además habrá que pagar más impuestos, por lo que la economía familiar en muchos casos seguirá en crisis el próximo año. Imagínese si a eso le suma todavía una mayor deuda, seguramente su estabilidad estará en riesgo.
3. Podría perder su acceso al crédito de emergencia. Si usted es avorazado, se endeuda con compras superfluas e incumple sus pagos, podría caer en el buró y perderá con ello su acceso al crédito para emergencias en 2010, lo que no es nada recomendable viendo el panorama que se avecina el próximo año.
Tome nota
No obstante, los mexicanos somos siempre unos “Gabinos Barrera” y no entendemos razones. Por lo que aquí le hago llegar las recomendaciones que hace la Condusef para quienes aún así piensan usar la tarjeta de crédito, en especial en las llamadas “compras a meses sin intereses”.
Grábeselas bien:
1. Pregúntese si lo que va a comprar es realmente necesario. Antes de asumir una deuda superflua, reflexione si de verdad necesita lo que va a comprar o sólo es por vanidad o una compra compulsiva.
2. Compare el precio del artículo en varios establecimientos. Hace poco yo adquirí un artículo a meses sin intereses con un valor de 2 mil 900 pesos en una tienda, mientras que en otras estaba en 3 mil 400, igualmente a meses sin intereses. Aguas, no pague de más.
3. Fíjese bien en el número de pagos a los que se está comprometiendo.
4. Si va a comprar a meses sin intereses, adquiera especialmente productos duraderos. Endeudarse por algo que no le saque provecho después de pagar la deuda, realmente no vale la pena y es el peor gasto que puede hacer.
5. Lleve un registro de cómo utiliza su tarjeta. Anote las compras que ha hecho y las mensualidades sin intereses que se le van a cargar. Súmelas y tenga presente que esos serán sus pagos mensuales, así se cuidará de no rebasar su capacidad de pago.
6. Analice su capacidad de pago. Los expertos recomiendan comprometer sólo entre un 10 y 20% del ingreso mensual para el pago de deudas. Es decir, si usted gana 10 mil pesos al mes por ejemplo, sólo debe endeudarse hasta que sus pagos mensuales no rebasen los 2 mil pesos. Ese sería su tope.
7. Pague el doble del mínimo que le piden en su tarjeta, con esto saldará más rápido y con menos intereses. Si paga sólo el mínimo podría pagar hasta siete u ocho veces el valor de las compras que hizo, y además podría tardar hasta 10 ó 20 años en saldar la cuenta. Obviamente esto no le conviene.
8. Tome en cuenta que al incumplir el pago de una mensualidad sin intereses, ese monto se convierte en automático en deuda ordinaria y entonces sí le generará intereses el próximo mes.
9. Considere que las mensualidades sin intereses se sumarán si compra varios artículos, lo que puede dar una cantidad elevada en la fecha de pago. Esto es lo engañoso de las promociones a meses sin intereses. Usted puede perderse comprando varios artículos y al final el abono mensual que tiene que dar se hace tan grande, que termina por ser impagable.
10. Algunos estados de cuenta incluyen el concepto “pago para no generar intereses”, trate de pagar lo que se indica para que el crédito no le cueste.
Ojala estos consejos le sean útiles y de verdad, créame, por el bien de sus finanzas no se vaya a sobreendeudar.
Seguridad: “Foco rojo”
Los ataques con granadas registrados esta semana en diversas ciudades del Estado deben poner en alerta roja a las autoridades.
Pero no sólo porque es un problema de seguridad muy grave, sino también porque puede convertirse en un factor que afecte la competitividad del Estado de cara al complicado 2010 que se avizora.
De mantenerse de manera continua un nivel de violencia de este tipo, sin duda podría verse afectada la atracción de inversiones al Estado e incluso podría dañarse la actividad económica, especialmente en los sectores de comercio y turismo.
La respuesta a estos actos criminales debe ser contundente por parte de las autoridades, pues es mucho lo que está mucho en juego.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx
Ya es época navideña y a pesar de que el aguinaldo llegó a las manos de muchos sonorenses, así como llegó se está esfumando, lo que despierta una vez más la tentación de dar el clásico “tarjetazo” para realizar las compras navideñas.
Pero es precisamente en este año cuando usted más debe olvidarse de esta opción.
Le recuerdo los motivos:
1. La crisis ha disparado las tasas de interés de los bancos. Para que se dé una idea, un caso extremo es el de Santander, donde el Costo Anual Total (CAT) de su tarjeta de crédito en 2007 era de 56%, mientras que este año supera el 94%.
Es importante recordar que el CAT considera la tasa de interés, el pago de la anualidad y otras comisiones bancarias, que dan una idea más realista de qué tan caro puede salir la utilización de una tarjeta de crédito.
2. El próximo año no será de recuperación para el bolsillo. Aunque en términos macroeconómicos México tendrá una ligera recuperación en 2010, los bolsillos de la gente no la experimentarán, ya que se espera una inflación mayor a la de este 2009, el desempleo seguirá a la alza y seguramente los salarios se verán rebasados por los aumentos de los precios.
Además habrá que pagar más impuestos, por lo que la economía familiar en muchos casos seguirá en crisis el próximo año. Imagínese si a eso le suma todavía una mayor deuda, seguramente su estabilidad estará en riesgo.
3. Podría perder su acceso al crédito de emergencia. Si usted es avorazado, se endeuda con compras superfluas e incumple sus pagos, podría caer en el buró y perderá con ello su acceso al crédito para emergencias en 2010, lo que no es nada recomendable viendo el panorama que se avecina el próximo año.
Tome nota
No obstante, los mexicanos somos siempre unos “Gabinos Barrera” y no entendemos razones. Por lo que aquí le hago llegar las recomendaciones que hace la Condusef para quienes aún así piensan usar la tarjeta de crédito, en especial en las llamadas “compras a meses sin intereses”.
Grábeselas bien:
1. Pregúntese si lo que va a comprar es realmente necesario. Antes de asumir una deuda superflua, reflexione si de verdad necesita lo que va a comprar o sólo es por vanidad o una compra compulsiva.
2. Compare el precio del artículo en varios establecimientos. Hace poco yo adquirí un artículo a meses sin intereses con un valor de 2 mil 900 pesos en una tienda, mientras que en otras estaba en 3 mil 400, igualmente a meses sin intereses. Aguas, no pague de más.
3. Fíjese bien en el número de pagos a los que se está comprometiendo.
4. Si va a comprar a meses sin intereses, adquiera especialmente productos duraderos. Endeudarse por algo que no le saque provecho después de pagar la deuda, realmente no vale la pena y es el peor gasto que puede hacer.
5. Lleve un registro de cómo utiliza su tarjeta. Anote las compras que ha hecho y las mensualidades sin intereses que se le van a cargar. Súmelas y tenga presente que esos serán sus pagos mensuales, así se cuidará de no rebasar su capacidad de pago.
6. Analice su capacidad de pago. Los expertos recomiendan comprometer sólo entre un 10 y 20% del ingreso mensual para el pago de deudas. Es decir, si usted gana 10 mil pesos al mes por ejemplo, sólo debe endeudarse hasta que sus pagos mensuales no rebasen los 2 mil pesos. Ese sería su tope.
7. Pague el doble del mínimo que le piden en su tarjeta, con esto saldará más rápido y con menos intereses. Si paga sólo el mínimo podría pagar hasta siete u ocho veces el valor de las compras que hizo, y además podría tardar hasta 10 ó 20 años en saldar la cuenta. Obviamente esto no le conviene.
8. Tome en cuenta que al incumplir el pago de una mensualidad sin intereses, ese monto se convierte en automático en deuda ordinaria y entonces sí le generará intereses el próximo mes.
9. Considere que las mensualidades sin intereses se sumarán si compra varios artículos, lo que puede dar una cantidad elevada en la fecha de pago. Esto es lo engañoso de las promociones a meses sin intereses. Usted puede perderse comprando varios artículos y al final el abono mensual que tiene que dar se hace tan grande, que termina por ser impagable.
10. Algunos estados de cuenta incluyen el concepto “pago para no generar intereses”, trate de pagar lo que se indica para que el crédito no le cueste.
Ojala estos consejos le sean útiles y de verdad, créame, por el bien de sus finanzas no se vaya a sobreendeudar.
Seguridad: “Foco rojo”
Los ataques con granadas registrados esta semana en diversas ciudades del Estado deben poner en alerta roja a las autoridades.
Pero no sólo porque es un problema de seguridad muy grave, sino también porque puede convertirse en un factor que afecte la competitividad del Estado de cara al complicado 2010 que se avizora.
De mantenerse de manera continua un nivel de violencia de este tipo, sin duda podría verse afectada la atracción de inversiones al Estado e incluso podría dañarse la actividad económica, especialmente en los sectores de comercio y turismo.
La respuesta a estos actos criminales debe ser contundente por parte de las autoridades, pues es mucho lo que está mucho en juego.
Alejandro Romero.
Economista y Jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo económico y financiero.
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miércoles, 8 de julio de 2009
¿Y si dejó de pagar la tarjeta?
Alejandro Romero
No son pocas las personas que a causa de la crisis ya se están preguntando ¿y qué pasa si dejo de pagar la tarjeta de crédito?
Déjeme le explico los pros y los contras, para que sepa muy bien a qué atenerse y tome la mejor decisión, si se encuentra en este dilema.
Si usted deja de pagar sus tarjetas, en una primera etapa y antes que nada el banco le aplicará una comisión por falta de pago que generalmente ronda entre los 200 y hasta los 400 pesos. Después le comenzarán a cargar intereses moratorios a la cuenta.
Pero eso es lo de menos, le aseguro que lo más doloroso será que el banco reportará su falta de pago al Buró de Crédito, lo que ocasionará que empresas o bancos que consulten esta institución no le prestarán a futuro.
Recuerde que el buró es consultado no solo por bancos, si no también por empresas de televisión de paga, tiendas departamentales, hipotecarias y agencias automotrices.
Si deja de pagar, esa es la principal consecuencia a la que tiene que atenerse. Hoy quizás le parezca lo de menos, pero cuando a futuro intente adquirir un auto nuevo, una casa o simplemente ropa o muebles y le sea negado el crédito, se acordará de lo que le digo.
Sin embargo, antes de tomar este paso lo recomendable es que se acerque a su banco y busque una renegociación de la deuda, que le permita pagar mensualmente menos por lo que debe.
Muchos bancos están renegociando ahorita para evitar que se les deje de pagar. Generalmente renegocian las deudas con sus clientes a 60 meses, lo que hace posible que queden mensualidades mucho más cómodas para pagar.
No obstante, es importante aclarar, que los bancos le retiran la tarjeta de crédito a quienes renegocian por no poder pagarla. Pero bueno, al menos su expediente quedará limpio.
Con más rudeza Sí aun así usted no puede pagar, entonces lo que va a pasar es que el banco lo canalizará a un despacho de cobranza, que desde ahorita le van a hacer la vida de cuadritos, así que deberá ir haciendo concha.
Muchos despachos sin ética se dedican a llamar desde temprana hora a amigos, familiares y al aval del deudor, como una forma de que estos también lo presionen para pagar su deuda.
También lo asustarán diciéndole que su deuda de 10 mil 20 mil pesos, ahora asciende a 30 o 40 mil pesos, alegando gastos de cobranza, intereses moratorios, gastos de representación, etc, etc, etc. Le dirán que si no paga, lo demandarán y lo dejarán hasta sin ropa interior.
Pero calma, antes que ir a un juicio que puede durar varios meses o años, el despacho va a preferir negociar con usted y tal vez con suerte acepten que le pague una cantidad menor a la que realmente debía al banco.
Aquí, usted debe hacer concha y hacer valer su posición como negociador. Si llega a un arregle busque pagar lo justo.
Usted debe poner en claro cuánto es lo que realmente puede pagar al mes, de forma que el despacho se ajuste a sus condiciones económicas. No se deje asustar por las amenazas.
Insisto, si usted puede renegociar antes con su banco, además de evitarse estas broncas y corajes, mantendrá digno su historial de crédito, que es lo más importante.
No son pocas las personas que a causa de la crisis ya se están preguntando ¿y qué pasa si dejo de pagar la tarjeta de crédito?
Déjeme le explico los pros y los contras, para que sepa muy bien a qué atenerse y tome la mejor decisión, si se encuentra en este dilema.
Si usted deja de pagar sus tarjetas, en una primera etapa y antes que nada el banco le aplicará una comisión por falta de pago que generalmente ronda entre los 200 y hasta los 400 pesos. Después le comenzarán a cargar intereses moratorios a la cuenta.
Pero eso es lo de menos, le aseguro que lo más doloroso será que el banco reportará su falta de pago al Buró de Crédito, lo que ocasionará que empresas o bancos que consulten esta institución no le prestarán a futuro.
Recuerde que el buró es consultado no solo por bancos, si no también por empresas de televisión de paga, tiendas departamentales, hipotecarias y agencias automotrices.
Si deja de pagar, esa es la principal consecuencia a la que tiene que atenerse. Hoy quizás le parezca lo de menos, pero cuando a futuro intente adquirir un auto nuevo, una casa o simplemente ropa o muebles y le sea negado el crédito, se acordará de lo que le digo.
Sin embargo, antes de tomar este paso lo recomendable es que se acerque a su banco y busque una renegociación de la deuda, que le permita pagar mensualmente menos por lo que debe.
Muchos bancos están renegociando ahorita para evitar que se les deje de pagar. Generalmente renegocian las deudas con sus clientes a 60 meses, lo que hace posible que queden mensualidades mucho más cómodas para pagar.
No obstante, es importante aclarar, que los bancos le retiran la tarjeta de crédito a quienes renegocian por no poder pagarla. Pero bueno, al menos su expediente quedará limpio.
Con más rudeza Sí aun así usted no puede pagar, entonces lo que va a pasar es que el banco lo canalizará a un despacho de cobranza, que desde ahorita le van a hacer la vida de cuadritos, así que deberá ir haciendo concha.
Muchos despachos sin ética se dedican a llamar desde temprana hora a amigos, familiares y al aval del deudor, como una forma de que estos también lo presionen para pagar su deuda.
También lo asustarán diciéndole que su deuda de 10 mil 20 mil pesos, ahora asciende a 30 o 40 mil pesos, alegando gastos de cobranza, intereses moratorios, gastos de representación, etc, etc, etc. Le dirán que si no paga, lo demandarán y lo dejarán hasta sin ropa interior.
Pero calma, antes que ir a un juicio que puede durar varios meses o años, el despacho va a preferir negociar con usted y tal vez con suerte acepten que le pague una cantidad menor a la que realmente debía al banco.
Aquí, usted debe hacer concha y hacer valer su posición como negociador. Si llega a un arregle busque pagar lo justo.
Usted debe poner en claro cuánto es lo que realmente puede pagar al mes, de forma que el despacho se ajuste a sus condiciones económicas. No se deje asustar por las amenazas.
Insisto, si usted puede renegociar antes con su banco, además de evitarse estas broncas y corajes, mantendrá digno su historial de crédito, que es lo más importante.
El peor de los casos
Pero si aun así, usted no puede o decide no pagar ni un centavo partido por la mitad y ellos se animan a demandarlo, un juicio tardaría bastante tiempo, pero de ganarlo ellos, entonces sí corre el riesgo de que le embarguen buena parte de bienes y posesiones.
Pero para que se resuelva un juicio de este tipo estamos hablando de varios meses, quizás años, situación que no les conviene a ellos, a menos que usted tenga una deuda importante.
Imagínese hacer un juicio y pagar honorarios de abogados por una deuda de sólo 10 ó 20 mil pesos. No vale la pena. Pero claro que lo seguirán torturando con llamadas intimidantes y oficios, de eso no crea que se va a librar.
Todo esto, aclaro, aplica solo en el caso de tarjetas de crédito. En otro tipo de créditos como los hipotecarios o automotrices es muy importante ser más cuidadosos, ya que en ésos al manejarse deudas más grandes, segurito si se la pelean en un juicio y entonces sí las consecuencias son más severas. Otra aclaración importante, esta columna no es una invitación a dejar de pagar las tarjetas, simplemente trato de explicarse las consecuencias de una decisión así y lo que tiene derecho o puede hacer para sobrellevar o salir del problema.
Antes de atravesar todo esto, yo le recomiendo reducir sus gastos para poder pagar la tarjeta con menos problemas y en todo caso renegociar su adeudo, para evitarse todas las broncas que implica ser tachado como mala paga, aunque sea culpa de la crisis y no por gusto.
Ni modo, cuando se toma un crédito, también es uno de los riesgos que usted debe asumir. Espero que le haya sido de utilidad.
Alejandro Romero.
Economista y jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo financiero y de negocios.
Comentarios: elbbone@hotmail.com y alejandroromero@entretodos.com.mx
Pero si aun así, usted no puede o decide no pagar ni un centavo partido por la mitad y ellos se animan a demandarlo, un juicio tardaría bastante tiempo, pero de ganarlo ellos, entonces sí corre el riesgo de que le embarguen buena parte de bienes y posesiones.
Pero para que se resuelva un juicio de este tipo estamos hablando de varios meses, quizás años, situación que no les conviene a ellos, a menos que usted tenga una deuda importante.
Imagínese hacer un juicio y pagar honorarios de abogados por una deuda de sólo 10 ó 20 mil pesos. No vale la pena. Pero claro que lo seguirán torturando con llamadas intimidantes y oficios, de eso no crea que se va a librar.
Todo esto, aclaro, aplica solo en el caso de tarjetas de crédito. En otro tipo de créditos como los hipotecarios o automotrices es muy importante ser más cuidadosos, ya que en ésos al manejarse deudas más grandes, segurito si se la pelean en un juicio y entonces sí las consecuencias son más severas. Otra aclaración importante, esta columna no es una invitación a dejar de pagar las tarjetas, simplemente trato de explicarse las consecuencias de una decisión así y lo que tiene derecho o puede hacer para sobrellevar o salir del problema.
Antes de atravesar todo esto, yo le recomiendo reducir sus gastos para poder pagar la tarjeta con menos problemas y en todo caso renegociar su adeudo, para evitarse todas las broncas que implica ser tachado como mala paga, aunque sea culpa de la crisis y no por gusto.
Ni modo, cuando se toma un crédito, también es uno de los riesgos que usted debe asumir. Espero que le haya sido de utilidad.
Alejandro Romero.
Economista y jefe de Redacción de Informativo Entre Todos, con más de 12 años de experiencia en el periodismo financiero y de negocios.
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